La conversión de William Ojeda y el camino a la Alcaldía del Municipio Sucre

Vemos el reglamento  para las elecciones internas a candidatos a alcaldes y concejales por el  PSUV. El mismo obedeció a la solicitud mayoritaria de las bases. Leemos con atención el articulado . Llama poderosamente la atención el que se les impida a los diputados nacionales y regionales el ser precandidatos y que, por otro lado a contraviento, sea posible, por decisión de la Dirección el que se postulen militantes con menos de dos años en  la organización, contradiciendo de manera absurda lo que plantea otro artículo del mismo reglamento “Tener más de 2 años de militancia activa en el PSUV” (Art. 2, parágrafo h). La misma excepción vale para los diputados que se excluyen: es decir, solo podrán participar en elecciones internas siempre y cuando la dirección lo apruebe por “vía excepcional”. A qué se debe la previsión de tan particulares excepciones? En este caso, excepciones tan importantes no confirman las reglas sino que las embochinchan sin motivo razonado alguno.

No somos militantes de ese partido, a pesar de haber votado repetidamente por los candidatos que ha presentado en las diferentes elecciones, salvo por Juan Barreto, pues temíamos que, a la postre, su elección terminaría en guachafita desordenada, como en efecto sucedió, posibilitando la llegada al cargo del nefasto Ledezma. En el caso de Barreto, presentimos lo que pasó. Sexto sentido nuestro de borracho viejo, digamos.  Cómo olvidar  los globos aerostáticos aquellos, dizque sistema de vigilancia en los cielos caraqueños, que pagó la Alcaldía Metropolitana, mejor dicho, que pagamos los contribuyentes? El insólito caso de los globos nos valió varias trifulcas conyugales, pues Angelines, nuestra esposa y barretista a ultranza, afirmaba que era una jugada electoral inteligentísima del entonces Alcalde Mayor: los globos no erán más que propaganda subliminal del Juan para las elecciones en las que se reelegiría.

Lamentamos mucho la no postulación de Freddy Bernal y Alexander Nebreda, unos tipos conjonudísimos y echaos palante para los tiempos difíciles que pudieran venir; si fuésemos militante del PSUV y con derecho a postular los propondríamos contra viento, marea y reglamento, dejando a la dirección la responsabilidad de excluirlos, por aquello de las culpas históricas . Pero y es harina de otro costal (o del mismo costal pero de otro municipio).

Vamos ahora al mero grano. No somos militantes del PSUV pero nos consideramos llamados  a votar por sus candidatos pues es el partido del Presidente Chávez. Debido a esto y ante las bolas echadas a rodar para las candidaturas a la Alcaldía del Municipio Sucre donde somos residentes, queremos manifestar de manera categórica que NO VOTAREMOS por William Ojeda, en caso de que resulte candidato. Más aún, sería un grave error de la Dirección del PSUV permitir su postulación y deben saber los lectores que es un sentimiento generalizado entre los votantes bolivarianos del municipio. Quizás a cuenta de cristianos el PSUV, como enseña la parábola cristiana, “sentirá mas gozo por el pecador arrepentido que de los 99 justos que no necesitan arrepentimiento”, pero no deberían obviar que,  a diferencia del Evangelio de Lucas, el Muncipio Sucre no es el Reino de Dios sino un conuco de Primero Justicia: las elecciones las ganaremos con votos, no con arrepentimientos. Valga esta parábola como ejemplo y no la de la oveja descarriada, porque  Ojeda nunca estuvo en nuestro rebaño. 

Recordando al arrepentido Ojeda, hagamos un suscinto flash back de sus pecados: 2006, precandidato opositor, se retira a favor de Rosales: 2008, precandidato a la Alcaldía Metropolitana, se retira a favor de Ledezma; 2008, precandidato a la Alcaldía de Sucre, se retira a favor de Ocariz; 2010, candidato ganador en el voto lista postulado por PJ por el estado Miranda; 2012, precandidato a la Alcaldía de Sucre, pierde con Juan Carlos Caldera. En fin, los pecados de Ojeda  averguenzan al mismísimo Lucifer; para muestra esta perlita de hace apenas dos años en la que, socavando la imagen internacional del proceso bolivariano compara nuestro gobierno con la dictadura hitleriana http://venezuela.diariocritico.com/2010/Diciembre/noticias/245451/willian-ojeda-senala-que-unasur-observa-con-preocupacion-proceso-politico-venezolano.html

No se crea que a cuenta de tanto pecado Ojeda esta excomulgado. Nada de eso. Tendríamos que excomulgar a millones de compatriotas opositores y la idea es ganarlos. Sin embargo todo pecador debe cumplir penitencia. No es cosa de dar un oportuno brinquito talanquero y presentarse como si nada. “Aquí estoy yo, compatriotas. Me disculpan esa. Ya saben, vainas locas que tiene uno. La verdad es que siempre ese Capriles me cayó mal y la MUD esta plagadas de neoliberales y tal que se yo”. No, señor. Así no es la cosa. El ahora camarada William debería someterse a un rigurosa constricción, patearse los cerros un largo rato y explicarle a la gente que especie concreta de bicho lo picó para que dijera esas vainas tan feas del Comandante Chávez y la Revolución Bolivariana, haciendo causa común con quienes nos han partido los cojones durante años. Merece, el recien venido compatriota una entrevista en Contragolpe. Ya imaginamos a la bella Vannessa preguntándole:

“Diputado, es importante que usted responda en que intersticio de sus circunvoluciones cerebrales se le alojó la simpatía por la causa bolivariana durante todos estos años?”

Y Ojeda, el converso, el arrepentido, respondiendo: “Bueno Vannesa, la verdad es que no hubo interscicio, circunvalación o recoveco corporal que albergara ni el más mínimo sentimiento patriótico alguno. Pero ya sabes: los caminos del Señor son infinitos. Todo sucedió el martes 4 de agosto del 2012 cuando sesionaba en la Asamblea Nacional. Me disponía a pedir el derecho de palabra cuando súbitamente, en la parte frontal del Hemiciclo,  como a dos metros más alto del cogote de Diosdado, vi una luz cegadora. Traté de comprobar con Julio, a ver si  el tenía la misma visión. Pero no. Julio, el único resplandor que veía era el de su twitter, pegado como estaba, dándole instrucciones a Juan Carlos que esperaba, prevenido al bate, para lanzarse un espiche sobre la corrupción del gobierno bolivariano. Busque con la mirada a Marquina, pero tampoco, ni la más mínima señal de algo extraordinario en su expresión, estaba mascullando, como es su costumbre, improperios y amenazas a la directiva porque le habían negado el derecho a la palabra. Maria Corina? Nada.  Con ese gesto de asco y la jetica enfurruñada de niña bien que pone cada vez que habla  María León. Comprendí que era inutil: María  no ve luz desde hace tiempo. Y la luz crecía y crecía . De pronto, desde el resplandor súbito, emanó una voz tronante que decía: William, William... Porqué me persigues? Y yo pregunté: Quien eres? Y la luz: Soy el pueblo a quien tanto persigues. Levantate de allí y entra en el PSUV. ”

Y tercia Vannessa: “Como Pablo de Tarsos”

Y él:  “Así mismitico. Como a Pablo la luz divina, se me estaba revelando la voz del pueblo soberano hecho divinidad. Pablo iba a Damasco, yo quiero ir a la Alcaldía de Sucre”.

No puede haber reglamento, que sustituya la penitencia elemental de restituir tanta dignidad pisoteada, tanta verdad mancillada. William Ojeda candidato bolivariano triunfante? Todo es posible, pero lleva su tiempo según el peso y el tiempo de los errores cometidos. Ahí tenemos al Gobernador Arias Cardenas. Pero Ojeda no es Arias Cárdenas, ni el camino a la Alcaldía de Sucre es el de Damasco.  

Colofon: Ah... Y la Dirección del PSUV tampoco es el Comandante Chávez.

 

carlosmurillo12@yahoo.com

 


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