Comandante presidente Hugo Chávez: Fundamentos de una vida por el reencuentro socialista del género humano

“Juro delante de Dios, juro delante de la Patria, juro delante de mi pueblo que sobre esta moribunda Constitución impulsaré transformaciones democráticas necesarias para que la República nueva tenga una Carta Magna adecuada a los nuevos tiempos. Lo juro” (Palabras dichas por Hugo Rafael Chávez Frías al asumir como Presidente y prestar el juramento, el 2 de febrero de 1999)

Este juramento del compañero Presidente Chávez, es una expresión de trascendencia histórica, por dos aspectos: uno político institucional al calificar de “moribunda” la Constitución de la Cuarta República; y el otro, determinante de lo puntual formal, que fue, la seguridad ideológica de aplicar en un tradicional hecho del sistema democrático representativo de traspaso presidencial, la resolución revolucionaria de plena y absoluta independencia política de cerrar una etapa del capitalismo en Venezuela, para institucionalizar –aún en el marco de ese sistema económico de propiedad y explotación- el nuevo proceso de la revolución bolivariana.

Y así, ese 2 de febrero de 1999, el principio ideológico de independencia de clase ante el Estado capitalista, iniciado en la ingenua, incipiente e insegura ideología de la Comuna de París en 1871, vivida y analizada en “La guerra civil en Francia” y “Carta a L.Kugelmann” por Carlos Marx, luego continuado por Lenin en “El Estado y la Revolución”, comenzaba a concretarse a cargo del compañero Presidente Hugo Chávez, por fuera y por encima de la deformación y degeneración ideológica, pletórica del “cretinismo parlamentarista” de toda las gamas de izquierdas, al igual que voluntades sinceras o improvisadas de los diversos movimientos y gobiernos populistas o nacionalistas. Chávez expresó ese 2 de febrero, su profunda calidad social, humana, que con tal calificación y acto no presidencial clásico, sino inéditamente revolucionario, iniciaba, en otras nuevas y superiores relaciones sociales nacionales como parte detonante continental de las mundiales, un nuevo “tomar el cielo por asalto”.

A casi 130 años de “la proeza histórica mas gloriosa” (C.Marx y la Comuna de Paris) un nuevo “asalto del cielo…”se formalizó con el “juramento” realizado por Chávez el 2 de febrero de 1999, ahora enunciando el fin de un ayer decrépito y corrupto para dar paso a nuevo hoy, iniciado heroicamente por las masas venezolanas, que sin partido, sin dirección ni organismos –--sí fueron asentamientos populares en Parroquias- se lanzaron en las jornadas del 27/28 de febrero de 1989, a las calles contra las medidas impuestas por el FMI y aplicadas por Carlos A. Pérez, de brutal sacrificio al pueblo, tomando las principales ciudades del país, y aplicando “la dictadura de la calle” (León Trotsky). Esta histórica como espontánea acción de sublevación heroica con aún incontables miles de víctimas, conmovió profundamente a sectores de las Fuerzas Armadas, en las cuales Chávez, como parte dirigente de la mayoría de carácter social de extractos populares, y que desde su ingreso en 1971 en la Academia Militar en Caracas, iniciose e inició la formación de una amplísima corriente revolucionaria, basada en el desarrollo cultural, político a partir del profundo estudio de sus Héroes y maestros como Simón Bolívar, Exequiel Zamora, Simón Rodríguez, también José Martí, el Che Guevara, muchos otros entre ellos los textos literarios desde clásicos griegos a E.Galeano.

Y fundamentalmente de sentir que “…nuestra sangre es la savia del pueblo…” (Himno del Ejército Bolivariano). Así llegó a formar en miles de horas de cursos, charlas, reuniones en guarniciones, y tomarle juramento a tres promociones militares. Su autoridad cultural, moral y militar lo constituyó en el líder con las mejores promociones, calificaciones, menciones, condecoraciones, desde licenciaturas en Ciencias y Artes Militares y también comandante de Ingeniería, Blindados, Comunicaciones, Cazadores, Caballería, Paracaidismo, Oficial de Asuntos Civiles, del Consejo Nacional de Defensa, en Palacio Blanco y Miraflores. Igualmente fue galardonado internacionalmente por Editoriales, Instituciones variadas, Universidades, gobiernos, Parlamentos, Organizaciones sociales, sindicales, culturales, militares, con Títulos, Menciones, Medallas, más de 20 Doctor Honoris Causa de América Latina y de países del Mundo. También candidato al hoy desvirtuado Premio Nobel.

El 17 de diciembre de 1982 había conformado el Movimiento Bolivariano Revolucionario (MBR-200) hasta desarrollar una organización revolucionaria que siente la imperiosidad social histórica de empuñar sus armas contra la oligarquía petrolera pro imperialista presidida por el decadente Carlos A. Pérez. La rebelión militar del 4F de 1992, contó con una pequeña corriente de civiles -9 de ellos posteriormente detenidos- mayoría estudiantes de los cuales 4 fueron muertos en Carabobo. Toda la izquierda -con la corrupta burocracia de la central sindical CTV- abandonó un inicial acuerdo y aisló la rebelión del 4F. Del proceso mundial de crisis y descomposición de los partidos y grupos de izquierda, el movimiento revolucionario representando el heroísmo social del Caracazo del 89, asumió la función de un nuevo movimiento militar que “rompiendo la soledad del uniforme” (J.Posadas) y como parte de un proceso marcado por el Peronismo basado en los sindicatos en Argentina a partir de 1945, el Nasserismo de 1952 con la nacionalización del Canal de Suez, y distintos movimientos nacionalistas que desde militares, religiosos, intelectuales, pequeña burguesía, irrumpieron contra el imperialismo y el sojuzgamiento de sus países y pueblos, aún en el marco de estructuras capitalistas.

Este proceso marcado en América Latina con el peronismo en Argentina, el varguismo en Brasil y principalmente la revolución campesina en México con el General Lázaro Cárdenas –único gobernante que dio asilo al “ciudadano sin Pasaporte” de León Trotsky perseguido por la burocracia de Stalin y el capitalismo mundial-, estructuró un proceso que partiendo de acciones antiimperialistas y antilatifundistas, sólo se mantenían y progresaban con medidas anticapitalistas basadas en movimientos de masas.

León Trotsky desarrolló la aplicación de la teoría de la Revolución Permanente, inicialmente esbozada por C.Marx cuando la Comuna de París y aplicada en la Revolución Rusa que con Lenin y el Partido Bolchevique organizaron la toma del Poder disolviendo la Asamblea Constituyente de 1917 con el objetivo histórico de: “Todo el Poder a los Soviet”. Luego para el proceso en México y en América Latina del curso “del Nacionalismo al Estado Obrero” (J. Posadas), alcanzado en forma “suigéneris” con la Revolución del 26 de Julio triunfante el 1ro. de enero de 1959 en Cuba, con Venezuela Ecuador, Bolivia, en parte Uruguay, Argentina, Brasil. Su centro es hoy la función histórica del Comandante Hugo Chávez concentrando y centralizando la Revolución Permanente Latinoamericana, con Centro América, y con las masas de Estados Unidos. Como lo demuestra la donación desde 2006 a hoy al barrio más pobre del Bronx en Nueva York, de combustible para 100.000 familias y 240 comunidades indígenas en este invierno. Tomado recientemente por Lula en EEUU en el Congreso Metalúrgico hablando ante 1500 obreros y llamando a reforzar la lucha de la clase obrera norteamericana por la libertad sindical y a participar políticamente en su país emprendiendo acciones por el bienestar de toda la sociedad. Chávez centralizó el proceso de revolución permanente mundial apoyando al pueblo Palestino incluyendo la ruptura de relaciones con Israel, sosteniendo el derecho a la energía nuclear y la soberanía de Irán. Antes imponiendo a las monarquías árabes la reorganización de la OPEP, apoyando a Cuba contra el infame bloqueo imperial y por la liberación de los 5 antiterroristas cubanos presos en EE.UU., bregando por la más amplia solidaridad con las masas de Haití. Volando a la ONU por una nueva organización internacional, a Teherán, a Europa, a Moscú, a China, dirigiendo un llamado a las FARC por una salida política a la guerra civil en Colombia. A todos los países latinoamericanos coordinando y unificando al continente, a través de UNASAUR, el ALBA, el nuevo MERCOSUR, PETROCARIBE, PETROSUR, TELESUR, BANCO DEL SUR, ahora la Comunidad de Estados Latinoamericanos y Caribeños (CELAC).

Desde el Foro Social Mundial de 2005 y su proclamación del Socialismo Siglo XXI, a la convocatoria de partidos, grupos y movimientos en Caracas en 2009 por una Quinta Internacional, y ante el fracaso de respuesta de una izquierda reformista o burocratizada en políticas procapitalistas, su actividad se concentró en la construcción democrática, participativa del Partido Socialista Unido de Venezuela fundado en 2008 –del cual se excluyeron Patria para Todos, Por la Democracia Social, Movimiento Tupamaro y P.Comunista de Venezuela. Se pusieron en evidencia los obstáculos a los objetivos socialistas, al internacionalismo contra el imperialismo y el capitalismo por lo que el compañero comandante Chávez no logró aún el objetivo necesario de coordinar y unificar las fuerzas revolucionarias y de los pueblos a nivel mundial, ni en la propia revolución bolivariana socialista. De ahí la validez del estudio y aplicación de los objetivos del Plan de la Patria por el socialismo que escribió de su puño y letra Chávez para la gestión bolivariana socialista 2013-2019.

Aún desde el inicio planteando Chávez “Todo el poder al Pueblo”, en la inmensa fuente de riquezas petroleras y gasíferas proliferó una nueva casta burocrática, la de los 4 x 4 que han dificultado y saboteado la programación, planificación en función del desarrollo económico-social. En marzo 2011 Chávez plantea: “nos traga la corrupción infiltrada en el PSUV” y hace un llamamiento a la juventud venezolana. Luego en la campaña electoral del 7 Octubre pasado, en el Estado de Táchira denuncia que “ahí gobierna la derecha por el individualismo, la burocracia y la corrupción” y llamó en un acto de masas a la juventud, los trabajadores y el pueblo a intervenir para ganar el chavismo la gobernación, objetivo que logró con su intervención directa. Totalizando el triunfo en 20 de las 23 gobernaciones de Estados. Fracasada la unificación sindical en UNETE, de donde un renegado del trotskismo ya en 2007 había votado con la derecha por el NO y presentándose el 7-O fuera del PSUV sólo obtuvo 4.105 votos. Sin una Central y dirección única sindical combinando su independencia de clase con el apoyo, control y participación revolucionaria al Estado y gobierno revolucionarios, el proletariado no pudo expresarse políticamente como clase organizada, pero como pueblo trabajador no dudó en empujar y organizar las grandes movilizaciones electorales, motivadas, convocadas y unificadas por la inteligencia, la moral y el heroísmo revolucionario del Comandante y líder absoluto Hugo Chávez. “Sin haber podido formarse como marxista” como él lo ha declarado públicamente, aunque también sostuvo apoyar a Trotsky en su tesis de Revolución permanente, Chávez se ha constituido en la personalidad de la historia que, como siempre, uniendo las últimas décadas del siglo XX con las primeras del XXI ha expresado, representado y organizado el más profundo proceso de reencuentro y unificación de los más diversos pueblos, culturas, tradiciones, lenguas en función del progreso y de la dignidad humana.

Chávez es dirigente central, de trascendencia histórica para esta nueva etapa de la revolución permanente continental, centro y guía del proceso mundial. Es el sumador de todo el heroico amor humano, que de mil acciones y formas se extiende y profundiza, contra la descomposición genocida del capitalismo y su patrón atómico imperialista. Ya ésta personalidad moldeada y acrisolada en lo mejor de las masas venezolanas, latinoamericanas y del mundo, con su titánico batallar de mil Ulises y mil David, desbordan y superan la prehistoria de la propiedad privada y funde y refunde hoy los más trascendentes rasgos de la humanidad: “la inteligencia, la ciencia y la conciencia como nuevas fuentes del marxismo de hoy, superior al de las luchas sociales en Francia, la filosofía alemana y la revolución industrial inglesa” (J.Posadas).

La interrupción momentánea, obligada, de su infinito bregar por y junto a los niños, las mujeres, los jóvenes, los pueblos originarios, y del mundo, se da en el marco de los constantes obstáculos, agresiones, destrato, de la derecha, como de la infidelidad y directa traición política, interna e internacional. No es desechable que el imperialismo, sin poder tener las pruebas como él lo ha señalado, lo haya irradiado –al igual que a una serie de dirigentes revolucionarios como Lula, Fidel, Dilma, Lugo etc.-, provocándole la enfermedad que Chávez está derrotando con su gigantesca batalla, con el amor inmenso de su pueblo. Y de todos los pueblos del mundo. Pero lo más grave han sido las “radiaciones” del reformismo, del burocratismo, ya del campo de la socialdemocracia como del stalinismo. Contra el Socialismo Siglo XXI balbucean y se alían con cualquier sátrapa del campo de la contrarrevolución, y así la llamada II Internacional socialista-socialdemócrata -aislada por los pueblos en lucha y arrinconada junto con el capitalismo imperialista-, acaba de adoptar la resolución golpista de: “el rechazo del Socialismo Siglo XXI como simple slogan que oculta hipertrofiada adicción al poder sin límites legales o políticos” a la par de saludar la invasión y genocidio de Francia en Malí.

También el P.Comunista de Venezuela excluyéndose del PSUV, zigzaguea entre “una revolución democrática burguesa” o “el Poder proletario”, presentándose en varios estados con candidatos propios fuera del Gran Polo Patriótico. El grupo trotskista Marea Socialista ha definido un apoyo por ahora “total” a Chávez y a Maduro, pero igualmente como todos los vacilantes han desconocido los Cinco Puntos propuestos por Chávez para la Gestión Bolivariana Socialista 2013-2019, el Llamado a la Juventud, el saludo-documento a la Fuerza Armada Bolivariana, los Mensajes de 1ro. de Año, las cartas a la CELAC y al gran acto del 4 de Febrero reciente.

Qué agresión al incuestionable máximo líder nacional, continental y mundial! Ante la torpeza y el sabotaje a “la batalla de ideas” que Chávez ha convocado y convoca hoy también, pero la ridícula pequeñez de la burocracia de toda laya, desde la sindical a la política, diplomática etc., es igualmente contenida, desbordada y anulada por la calidad y capacidad del pueblo bolivariano y socialista de Venezuela. Su paciente creatividad social, sindical y política, toma las incipientes formas de participación, que Chávez desde las Comunas, las Parroquias, las fábricas, distritos, las Patrullas, los sindicatos, el PSUV, el Gran Polo Patriótico etc., los ha convocado y los convoca a discutir todo, aplicar la crítica y la autocrítica, la revocabilidad de mandato de cualquier miembro de dirección por corrupción, burocratismo o ambición personal. La participación de las masas es la base del Estado Revolucionario Venezolano.

El Pueblo se siente Chávez, una misma sangre, un mismo objetivo de vida digna, de amor puro. “Chávez es pueblo, carajo” y el Pueblo clama: “Yo soy Chávez!”. Ayer, hoy y siempre, con todos los pueblos de América Latina y del Mundo hacia el Socialismo. Los otros, lo demás son míseras sobras que vagan en la esplendorosa e iluminaria Humanidad, segura en su razón de triunfo en esta etapa de ajuste final de cuentas de Estados revolucionarios, Estados obreros, mil pueblos en lucha al Socialismo ante la debacle y su fagocitación de los genocidas del sistema capitalista e imperialista mundial. Chávez, su ejemplo, sus Cartas, su programa de la Patria Socialista, su reestructura histórica de la Fuerza Armada Bolivariana, que es centro político indisoluble del Pueblo con el objetivo del Socialismo, forman parte central del curso irreversible del proceso de revolución permanente mundial.

*Montevideo-Uruguay- 11 de febrero de 2013.


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