Un Hombre Noble

Hace unos días llegó a mi correo electrónico un material en referencia al presidente comandante en jefe Hugo Rafael Chávez Frías (se infiere de manera notoria que va dirigido hacia el máximo líder aunque no haga mención del mismo). En el se encuentra algo así como un artículo publicado en el diario El Universal por Saúl Godoy Gómez el cual lleva por título: “Algunas consideraciones sobre tu muerte”. De hecho, es la segunda vez que dicho material llega a mis manos, en este caso, a mi correo.

No soy crítico literario, ni experto en letras, contenidos de fondo o de forma en lo que al mundo literato se refiere. Estoy muy pero muy lejos de serlo. Sin embargo, para cualquier mortal que sepa solamente leer e interpretar sin mayores dificultades cualquier texto que se cruce ante sus ojos podrá corroborar con creces lo que en este momento estoy a punto de narrarle en cuanto al referido material del que ya hice mención y que fue -además- publicado en uno de los diarios de más trayectoria en el país, a saber: El Universal. El artículo responde al nombre de: “Algunas consideraciones sobre tu muerte” y lo escribe alguien que se hace llamar: Saúl Godoy Gómez. No tengo mayor información sobre este personaje, lo que quiere decir que no estoy seguro de que se trate de una sola persona que se llame así; que sea una especie de seudónimo o que sean dos o más personas quienes escriben bajo este nombre, no lo sé y poco me interesa conocer al respecto. Lo que si no puede dejar de interesarme, como venezolano y partidario de este proceso revolucionario del que soy partícipe en este momento histórico de mi nación, es el hecho de ver como los medios de comunicación están siendo utilizados para “des-comunicar” (permítaseme el término), en un tema de tanta trascendencia como lo es la integridad del mandatario venezolano Hugo Chávez Frías en un momento en el que no pocas cosas están en juego, se trata nada más y nada menos que de la continuidad de un proceso socialista enmarcado en la premisa de buen vivir y dirigido totalmente hacia el pueblo venezolano. Sin mencionar que se ha vuelto ejemplo en América Latina y el mundo.

En primer lugar, ciudadano Godoy (si es que se trata de una sola persona), permítame desearle un venturoso año nuevo 2013. Le recuerdo que estos dos últimos años han estado signados por procesos de cambios políticos en el país muy marcados y que, dentro de dichos procesos no podemos obviar de ninguna manera la integridad física de quienes han sido sus protagonistas y han pugnado por ellos, llámense opositores u oficialistas. Entre ellos está al que usted con mucho furor llama: “traidor y cobarde”. El cual ha sufrido desde hace más o menos el mismo tiempo desde que usted publicó por primera vez su artículo, un cuadro de cáncer en la zona pélvica que le ha complicado -como es de esperarse- su salud al punto tal de recibir recurrentemente tratamientos especiales en este tipo de casos oncológicos (radio y quimioterapia). Sin embargo, el ciudadano presidente de la República Bolivariana de Venezuela ha logrado levantarse en medio de la debacle que su cuerpo aquejaba a causa del tumor que padecía a mediados del año pasado para continuar batallando por su pueblo que -entiéndase bien- legítimamente lo eligió como mandatario.

Cuando ya estamos en Enero de 2013, nuevamente por uno de esos giros intempestivos que la vida nos da algunas veces hoy nos pone a nuestro presidente nuevamente a merced de su cuerpo, de su aguante, de sus ganas de vivir por y para su pueblo. Es bien sabido ya a estas alturas que el Comandante Chávez recayó nuevamente a causa de los padecimientos que otrora había superado, pero ahí está el fajador Chávez, el camarada, el amigo, el revolucionario, ahí está Chávez: el hombre. Librando otra batalla más de las que ya sus 58 años hacen eco.

Si hay algo por lo que ha estado marcada la vida del comandante Chávez ha sido precisamente por las batallas, por las luchas y ésta esperamos (y tenemos fé) se convierta en una de esas victorias que luego él mismo contará como anécdota.

Ahora bien, llama la atención que, el artículo: “Algunas consideraciones sobre tu muerte”, publicado, como ya hice mención anteriormente en el diario El Universal el martes 09 de Agosto de 2011 a un mes y ocho días aproximadamente después de que el presidente en cadena nacional anunciara de manera personal el cuadro de padecimiento cancerígeno que presentaba en ese entonces así como de las intervenciones a las cuales ya había sido sometido, haya vuelto a tomar renombre en las redes sociales y medios de comunicación digital justo ahora (un año y poco más) en que el Comandante en Jefe recayera nuevamente en el padecimiento cancerígeno, ¿mera casualidad de lo medios informativos y publicitarios? . No solo es morboso y siniestro el trasfondo de quienes dedican sus horas a blasfemar, ofender y maldecir al primer mandatario nacional, sino que también es bajo, vil y miserable la forma en que utilizan los recursos y medios de comunicación precisamente para des-comunicar a quienes -desafortunadamente- siguen con ahínco este tipo de publicaciones aberrantes desde todo punto de vista.

Para fortuna de quien escribió el artículo en principio o de quienes lo hicieron, actualmente la atención del tipo de personas que seguían la publicación fue desviada hacia quien fuera la primera esposa del presidente Chávez mucho antes de ser primer mandatario, es decir, a la Sra. Nancy Colmenares (madre de sus tres primeros hijos), puesto que a alguien en la red se le ocurrió la “genial” idea de atribuirle la autoría de dicho escrito a esta señora. De ahí, el hecho de que considere morboso y siniestro las intenciones de quienes están detrás de estas acciones. Son además calumnias infundadas hacia una persona que nada tiene que ver con el hecho y que hoy por hoy, gracias al nexo tan importante que tiene con el primer mandatario: sus hijos, permanece en contacto y de buenas relaciones con el presidente Chávez, como debe ser. Material suficiente hay para corroborar esta información, mi intención no es abogar por la culpabilidad de una persona o no en algún hecho en cuestión, solo hago mención de ello para que el lector indague, revise, hurgue en la red o en cualquier medio informativo y se cerciore por sí mismo del descaro con el que ésta o éstas personas escriben.

Algunas consideraciones sobre tú texto Saúl Godoy Gómez (quien quiera que seas):

  • No quiero que te marches de esta vida sin antes despedirnos, porque has hecho un mal inmenso a mucha gente, has arruinado a familias enteras, has obligado a legiones de compatriotas a emigrar a otras tierras, has vestido de luto a incontables hogares, a los que creías tus enemigos los perseguiste sin cuartel, los encerraste en ergástulas que no lo merece ni un animal, los insultaste, los humillaste, te burlaste de ellos, no solo porque te creías poderoso, sino inmortal... porque el fin de los tiempos no era contigo”.

¿Se refiere al mandatario actual?, pareciera que el texto estuviera dirigido a cualquier otro presidente de la cuarta república que sí desbordó de horror al país y sumió de miseria a la sociedad venezolana, que sí los instigó, persiguió, encarceló y mató a mucha gente que no apoyaban sus gestiones y formas tan desangrantes de gobernar. Sino que lo digan los partidos de izquierda o los movimientos insurrectos en rebelión -precisamente- a esos gobiernos de aquel entonces que eran cazados solo por pensar -y hacer a otros pensar- diferente. Que hablen los familiares que hoy en día ven cómo, en aquel comandante rebelde que se sublevó en armas en contra de la tiranía aquel 04 de Febrero del año 92', se van proyectando en la realidad venezolana esas ideas utópicas (casi imposibles) por las cuales sus mártires tanto lucharon.

  • Mueres enfermo, padeciendo el desahucio, las complicaciones inmunológicas, los terribles efectos secundarios de las curas que prometieron alargar tu vida, tus órganos se van apagando uno a uno, tus facultades van perdiendo el brillo que las caracterizaba, tus líquidos y efluvios son colectados en bolsas plásticas con ese hedor a muerte que tanto te repugna.

De verdad que es repulsivo, por decir lo menos, como un ser humano puede hacer uso del recurso literario para expresar semejantes deseos a otro. El odio existe, es verdad y pudiera ser considerado como la ausencia del bienestar, de felicidad o sentirse bien para con los que lo rodean y usted hace exposición clara de poseer todas esas cualidades carentes de bondad en un ser humano que solo profesa y emana odio. No se conforma con sentirlo usted mismo hacia alguien sino que lo exterioriza y reproduce de manera tal de incidir en otros, de inculcarlo a otros y así propagar su maldad bajo la suave manta de “un simple artículo de opinión”. Más lamentable aún es ver como un prestigioso diario de circulación nacional como El Universal pueda publicar semejante trasto de artículo.

Es totalmente entendible que la tendencia política de un medio informativo responda a sus propios intereses y no a los que debiera, como lo es el hecho de informar por ejemplo. Pero lo que no puede ser aceptable es que expresen de manera categórica tales anhelos de muerte hacia el primer mandatario del estado, como lo hicieron con el texto publicado. Le recuerdo además que, como seres vivos que somos, no estamos exentos de padecer alguna patología en cualquier momento de nuestras vidas y como tal deberíamos mantener, aunque sea por respeto a los familiares de quienes sufren enfermedades, un poco de respeto para cada uno de ellos. Agradecer a la vida que nos mantenga en buen estado de salud es fundamental, debemos cuidarnos y aprovecharnos de nuestro estado de plenitud física al máximo, pero por favor, respetando siempre a quienes desafortunadamente no se encuentran en la misma condición. Aún no he visto ni escuchado al primer simpatizante del proceso revolucionario manifestar pretensiones dañinas en referencia al cáncer que padece el comunicador social Leopoldo Castillo, conductor del programa “Aló Ciudadano” que transmite el canal privado (férreo opositor al gobierno) Globovisión.

Hoy por ellos, mañana por nosotros.

  • ...estás muriendo en tu propio exilio, entre una banda de pilluelos a quienes les has tratado de entregar tu propio país, tus últimos momentos los pasarás entre chulos y estafadores, entre tu corte de aduladores que solo te muestran afecto porque les dabas dinero y poder, todos te miran preocupados y con rabia, nunca dejaste que ninguno de ellos pudiera tener la oportunidad de sucederte, ahora los dejas al descampado y tu país al borde de una guerra...”

¿A qué pilluelos se refiere?, me parece que sigue equivocado o mientras plasmaba sus visos intelectuales en el artículo no se percató del contexto histórico en el que se encontraba. Pareciera que estuviera hablando de aquellos que estaban entregando a Venezuela en el “Pacto de Punto Fijo”, ¿a ésos pilluelos se refiere?, creo que sí, porque continuando leyendo sus líneas hace mención a una “corte de aduladores que solo muestran afecto a cambio de dinero”. Más claro no canta un gallo, definitivamente usted está hablando de los puntofijistas, no hay de otra.

  • ...creíste en un cuento de camino y te creíste revolucionario...”

El comandante no creyó en “cuentos de camino”, amigo mío, el comandante se hace eco del sufrimiento de un pueblo que por más de cuarenta años ha padecido las inclemencias de un sistema político “marioneta” que alimenta y hace reír solamente a quien maneja sus hilos (EEUU), y en base a ese sufrimiento tomó acciones que nos están llevando al modo de vida en sociedad en el que vamos encausado actualmente, muy lejos quizás del verdadero socialismo, pero vamos bien enrrumbados hacia allá. Y es tan así que Venezuela y su modelo gubernamental actual está a la vanguardia de los llamados “países en vías de desarrollo” ya que otras naciones del cono sur se están haciendo cada vez más partícipes de este modelo (Ecuador, Bolivia, Argentina, Brasil, entre otros).

  • ...olvídate de justicia e igualdad cuando prácticamente le entregaste el país a una fuerza extranjera que ahora tendremos de desalojar a la fuerza y a costas de más vidas.

Ahora me pregunto yo: ¿será que piensas matar gente o acometer alguna masacre para sacar a todos los extranjeros del país (entiéndase: cubanos)?, no sé, digo yo.

Infiero que alguien que se dedique a escribir este tipo de cosas es una persona con un miedo profundo; un miedo que responde a unos intereses que ni siquiera son suyos pero que quizás si sean bien pagados, quizá no es usted que profesa o siente ese odio desde dentro, quizás es un odio pagado (bien pagado, repito), un miedo sin fundamentos de ningún tipo porque solo justificaría al miedo de alguien que solo quiera su beneficio propio por encima del de los demás, sin importar las consecuencias que ello acarree.

Ya son catorce los años que lleva al mando de la revolución bolivariana en Venezuela el “arañero” de Sabaneta de Barinas, el de la rabo e'cochino, el “joropero”, el “hombre noble”: el presidente “Cháe”. Batalla tras batalla va librándolas cada una de una manera más ingeniosa que la anterior y además con un extra de contenido social que hace que, quienes lo vemos fajarse en medio de las contiendas y problemas políticos que se le anteponen (propios de la responsabilidad inherente a su cargo), no podamos dejar de pensar: “¿de dónde salió este hombre?”.

Metrópolis tiene a Superman, Ciudad Gótica a Batman, los japoneses hacen de “Gokú” el salvador de la tierra a través del 'manga' y un pequeño hobbit hace las veces de cuasi mártir de la “tierra media” en la trilogía épica de “El Señor de los Anillos”. Ahora bien, todos y cada uno de éstos “super-héroes” han hecho delirar de fantasía el imaginario de millones de personas alrededor del mundo, ese deseo intrínseco de esperar a ese hombre o mujer con superpoderes que salve a la humanidad entera de una catástrofe inminente nos hace (por un momento) tener esperanzas en nosotros mismos, en los seres humanos al punto tal de creer que, en un lugar muy recóndito del planeta (no sabemos en dónde pero en algún lado debe estar), se encuentra ese ser extraordinario que, con capa, espada, escudos y hasta volando pondrá las cosas de este torcido pero único planeta en su debido lugar. Pues bien, sin la intención de abstraerme de estos deseos que describí puesto que yo mismo soy parte de ello (la objetividad es en sí misma subjetiva), traigo a colación que tengo la dicha de conocer – como diría Galeano – un “humanito” de características similares. En este momento asumo la responsabilidad de lo que usted(es) como lector(es) está(n) pensando. Lo asumo puesto que, en el cierre de esta crítica, sin temor a equivocarme me acaba de tildar de loco como mínimo sin siquiera terminar de leerme ¿verdad?. Sin embargo, como ”de poetas y locos, todos tenemos un poco”, yo voy a hacer uso de mi porción de locura (no poesía) que me tocó en este momento y les voy a presentar a un hombre que la Sra. Aracelys Gómez de El Junquito en un artículo publicado en el Ciudad CCS del 12/12/12 (sin pretensión de cábalas), describió como “un hombre noble”. Este hombre no es otro que el Comandante en Jefe: Hugo Rafael Chávez Frías a quien desde acá, este humilde servidor le envía desde lo más profundo de su corazón sus deseos de mejora en este año 2013.

Lo estamos esperando Comandante. Asuma usted este nuevo ciclo para el cual fue -democráticamente- elegido tan pronto se encuentre en capacidad de hacerlo.

¡Viviremos y Venceremos!


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