Querido Chávez

Hace ya 22 años que me fui de Venezuela siguiendo los designios que me dictaba el corazón para instalarme en Francia. Hace ya 12 años que vivo sola aquí con mis 4 hijos. El destino y las circunstancias de la vida hicieron que tuviera que permanecer en tierras lejanas a mis raíces. Esta decisión implicó renuncia, tristeza, lucha, y mucha fuerza para continuar sola con ellos lejos de mi familia, amigos y mi país. Esta decisión sólo pude tomarla porque había AMOR.

Desde el otro de lado del Océano Atlántico pude seguir de cerca el cambio gigantesco de Venezuela desde el punto de vista político, económico, social, humano y me atrevería a decir anímico. Desde 1998 hasta hoy, 11 de enero del 2013, la Venezuela que vi cuando partí ha recobrado su imagen y ha transformado profundamente su estructura para convertirse en un país con un fuerte crecimiento económico, que ha orientado la producción petrolera al servicio de vastos programas sociales, reflejándose este en el bienestar de toda una nación.

Recién llegada a Francia la gente me preguntaba de dónde era y cuando respondía « Venezuela » no lograban ubicarla en el mapa geográfico, pero sí lo hacían, enseguida, dentro de una nación « pobre tercermundista ».

Cuando Hugo Chávez llegó al poder de nuestra Venezuela, la voz del himno nacional se oyó « ¡GLORIA AL BRAVO PUEBLO !.. », la voz de una nación en los labios de un solo hombre enfrentándose a los poderosos, elevándose por nuestros países latinoamericanos y más allá, recorriendo mundos y diciendo verdades, hablando con el corazón.

Esta voz firme, fuerte, con matices llaneros, cantando a veces llegó a ser oída y sentida por muchos y muchas. Ahora, cuando me preguntan de dónde vengo, y yo contesto : ¡Venezuela!, la palabra que sigue es Hugo Chávez y América del sur.

Es que ahora Venezuela tiene un rostro y una geografía. El rostro de Hugo Chávez que es el nuestro, el rostro del venezolano de poblaciones con nombres que desconocíamos o que habíamos olvidado, el rostro del campesino que labora su propia tierra, aquella que hasta hace poco estaba ociosa e improductiva, el rostro del anciano « analfabeta » que se ilumina cuando lee Cervantes,el rostro de un niño que sonríe porque ya no tiene hambre y puede ir a la escuela , el de el enfermo que como “Lazaro” se levantó porque un medico cubano estaba allí cerca para darle su mano, el rostro de una familia con “casa propia” el techo al que tenemos derecho los ciudadanos del mundo, el rostro de Latinoamérica que se levanta y afirma su pertenencia a esta tierra sagrada, nuestra « Pachamama », un ser con conciencia y es eso, en definitiva. Estar consciente de ser y de hacer patria, unidos con un mismo propósito, el de construir un país con bases sólidas, con espíritu de lucha y conciencia socialista, de cambio, de unión y en consecuencia, de AMOR.

En estos momentos en algún lugar de este hermosa tierra un hombre, una mujer, un niño se levantan felices al saber que viven para la construcción de una patria grande, la patria de Bolívar, la patria de Chávez , la patria del pueblo venezolano UNIDO.

¡GRACIAS MI QUERIDO COMANDANTE HUGO CHÁVEZ, ADELANTE !


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