Ahora si es verdad que no

Con base a su ignorancia política resultaba hasta cierto punto comprensible que durante los primeros años del gobierno del Presidente Chávez los venezolanos con ingresos medios fueran tan fácilmente manipulables por personajes y medios al servicio de los intereses del capital.

Pero hoy no tiene excusas y tendrán que responsabilizarse por sus actos. El odio hacia el Presidente Chávez y el desprecio que sienten por la mayoría de los venezolanos que lo apoyan es producto de haber optado conscientemente por desconocer las contradicciones sociales, económicas, políticas y culturales arrastradas desde el inicio de nuestra vida republicana. Es producto de preferir ser lacayos de una clase dominante que los mira con desdén por ser la media clase que son, antes que reconocerse como venezolanos solidarios integrantes de la clase trabajadora.

En la cuarta, la gran mayoría de los integrantes de esa media clase pensaba que Venezuela era un país rico y democrático donde cualquiera podía obtener lo que quisiera sin mayor esfuerzo, que los gobernantes estaban en la obligación de procurarles un nivel de vida acorde con los patrones de la cultura occidental y que los pobres eran pobres porque querían.

Sin embargo, ante la imposibilidad de continuar satisfaciendo holgadamente sus apetencias, una parte significativa de esa media clase optó por apoyar en 1998 al candidato Chávez pues, incapacitados de ver más allá de su ombligo, dedujeron que si Chávez había intentado tumbar a Carlos Andrés era porque compartía sus intereses. De allí su decepción cuasi infantil y su participación irresponsable en la destrucción y la violencia contra el país en el 2002.

Pero de 1998 para acá ha corrido mucha agua en Venezuela y el resto del mundo. Hoy en día la media clase con pretensiones golpistas tienen sus objetivos y sus estrategias claras y ya no puede escudar sus actos tras la ignorancia. Pero quienes reelegimos al Comandante Presidente Chávez, optamos por apoyar el Plan de la Patria y ganamos en las elecciones en 20 estados también tenemos nuestros objetivos y nuestras estrategias claras somos responsables de defender la voluntad poder constituyente y el proceso histórico que estamos viviendo.



[email protected]

Esta nota ha sido leída aproximadamente 884 veces.



Recomienda la lectura de esta nota a través de las redes sociales




US Y /ideologia/a157454.htmlCUS