Las mesas de diálogo deben tener líderes con conciencia y adiestrados en técnicas de negociaciones

Recuerdo en los inicios de la participación en la política, el líder de la organización, en un discurso proselitista para resaltar su condición de humilde, dijo: que cuando niño, caminaba descalzo, hasta tal punto que llego a tener pulgada y media de callos en la planta de los pies. Lo miré, ví en los ojos una completa convicción y con emoción lo decía: ya que lo volvió a repetir. Una vez terminada la intervención, le dije lo que había dicho y me dijo: - Verdad, que dije eso. Insistí que lo había dicho y me contestó: - No recuerdo, si lo dije.

A pesar de la convicción que esa actitud, en ciertos momentos era de los que eludían lo verdadero, por lo que más le convenía. Y al pensar en ello, lleva a la profundidad conceptual sobre lo que en realidad pasa con las personas que con emoción, remodela el discurso. Cuando se presenta alguna eventualidad emotiva, se mezcla con la racionalidad, generando acciones no previstas acompañados con conceptos diferentes a lo planeado, para satisfacer emergencias discursivas. Y cuando termina, y al cambiar el estado emocional, vuelve a la racionalidad, como conducta normal del ser humano.

En un estado emocional, se dicen cosas que se pueden hacer y cosas que no se pueden hacer. Aceptando como válido cosas que no se aceptan, en otros estado emocionales. Por ejemplo, dependiendo el estado emocional del político previa preparación del discurso. Al sentir enojo durante el evento; dirige las emociones con ciertas irracionalidad. Y cuando está en serenidad y equilibrado, las premisas básicas se presenta con racionalidad. Si ambos son contradictorios; se está inmerso en una falsabilidad.

Las causas mas común que alguien incurra en una falsabilidad, es el estado emocional. Lo que indica, que los noveles políticos son los más propenso a correr el riegos de incurrir en falsabilidad. Sin embargo, las emociones es propio de los animales y todos los seres humanos tienen algo de naturaleza animal. Por lo tanto, todos los políticos corren el riesgo, de incursionar en falsabilidad. Por lo tanto, es menester que los conceptos de carácter ideológicos, tienen que ser fundamentan en premisas en sentido especifico, que deben ser justificadas conscientemente o inconscientemente, como algo que se quiere con racionalidad.

Toda organización, adquiere la personalidad de los integrantes y adquiere una madurez política durante un periodo racional. Si el órgano ejecutivo sobre pasa ese nivel, la organización puede comenzar a deteriorarse. Por lo tanto es imperante, por lo menos, estimar con la mejor aproximación. Para saber con antelación, cuando hacer los cambios organizacionales, incluyendo metodología, métodos, actualizaciones tecnológicas e ir reemplazando armónicamente, los cuadros de decisión, sin caer en estado emocionales al pensar en las empresas, reducir la nómina y en los partidos políticos reducir los cuadros de decisiones.

Se puede inferir, sobre acontecimientos político por devenir, prevalecerá discusiones sobre el Socialismo del Siglo XXI. se presentaran tres tipos de discusiones. El mas significantes, es el contradictorios, preferentemente de carácter ideológico y se corre el riesgo de desacuerdos con choques emocionales, con amenazas existenciales reciprocas, que puede llegar a oposiciones irreconciliables. Es por eso, que las mesas de discusiones en busca de la realidad sensible del Socialismo del Siglo XXI, deben ser conformadas por lideres con conciencia y adiestrados en técnicas de negociaciones, para así evitar los exabruptos emocionales.

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