El grave problema de cosificar lo social

Desde hace más o menos dos (02) meses he estado reflexionando sobre el castrante problema de hacer del hecho o de los sociales cosas, y digo castrante porque considero que cuando se cosifican los hechos sociales la posibilidad de comprender y analizar con rigurosidad la realidad, ésta situación determina de manera errónea dicho análisis.

Me explico cómo es eso de cosificar lo social, es un error común que cometemos quizás la mayoría de los humanos, es frecuente escuchar la droga llegó a cualquier lugar de nuestra amplia geografía, en este caso particular pareciera que las drogas ilegales tuvieran paticas así como las de las arañas y ellas mismas llegaran a una ciudad o población de nuestro país, esto por supuesto que es un error garrafal en el análisis del problema del tráfico y consumo de drogas, ya que por ser un problema social, somos los seres humanos en este caso particular los traficantes y distribuidores en una clara relación social, los que transportan esta valiosa mercancía generadora de grandes ganancias para que se realice en los mercados locales. Similar problema sucede cuando hablamos de "la revolución" como si la misma tuviese vida propia y nos olvidamos u obviamos que se produce y es determinada por actores políticos, sociales y económicos, que con sus interacciones creativas, construyen o destruyen esa realidad concreta mediante la cual se pretende su transformación, igualmente sucede cuando hablamos de "el proceso" cosificamos lo que son las interacciones entre los distintos actores sociales que mediante el sistema de producción social (Matus) hacen visible los hechos que conducen a la transformación de la situación, otro ejemplo que no puedo dejar de citar es hablar de "la inflación" la cual también pareciera que hace referencia a un animalito que llega a todas partes. Es fundamental destacar que este no es solo un problema que se presenta en nuestro país, ya que al escuchar algunos discursos de actores políticos de otras latitudes, con frecuencia utilizan expresiones de cosificación de la realidad.

Pareciera que este problema que se presenta en el discurso no es nuevo, ya que al recordar tiempos pasados se sucedían errores similares, y al hacer un análisis estratégico de esta realidad, considero que lo determinante es la facilidad que brinda el uso de estos términos (cosificaciones), los cuales quizás por comodidad y sentido del ahorro de palabras son usados con frecuencia, sin embargo el problema surge cuando intentamos hacer un análisis de ellos con la limitación de la incomprensión del hecho social, como elemento fundamental de la acción humana, porque este sesgo limitará radicalmente el análisis y por lo tanto determinará de manera errónea mis capacidades para accionar (operar) e intervenir en la transformación de esa situación, lo cual muy probablemente tendrá una incidencia negativa en la generación de resultados posteriores al ejercicio de intervención, además la no identificación clara de los actores oponentes ante mis acciones, producirá un contexto de alta incertidumbre y por lo tanto muy baja capacidad de control de los indicadores de situación inicial y de situación final. Todo lo cual produce un impacto negativo y de desgaste en el discurso, y en consecuencia sobre el capital moral, ético y político del actor en ejercicio de gobierno. Por ello es fundamental que aún cuando usemos estos términos es vital comprender el sesgo erróneo que conllevan, para así a la hora de analizar cualquier problema social no seamos víctimas de nuestra propia castración.

¡Hasta la Victoria Siempre!


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