A propósito de la primera lectura de un libro de Kohan

Aportes del Ché a la elaboración de una teoría de la transición socialista

De una primera lectura del libro de Kohan del año 2011, EN LA SELVA (Los estudios desconocidos del Che Guevara. A propósito de sus cuadernos de lectura de Bolivia)1, hicimos algunos apuntes a tres de sus partes: La crítica del Che a la Economía Política, El Che Guevara y la filosofía de la praxis y La concepción política de la revolución en el Che Guevara y en el guevarismo.

Estos apuntes están dirigidos a algunos colectivos organizados del sujeto social de la Revolución venezolana y los equipos que junto a esos colectivos facilitan su participación, tanto en la elaboración de una teoría de la transición socialista, como en el inicio de su construcción. Nos referimos a varios colectivos de trabajador@s de empresas industriales y de instituciones gubernamentales y comuner@s.

APUNTE 1. La obra del Che le da impulso a una tarea teórica social ineludible.

Por supuesto que para nosotros el sujeto social de la Revolución latinoamericana, dado el desarrollo desigual que introdujo en nuestros países el capitalismo en todos sus momentos y modelos, abarca también una amplia red de trabajador@s por cuenta propia y en Venezuela de las fuerzas militares y de policía. E incluye a millares de trabajador@s profesionales o cualificados de la llamada <>, que laboran en todo tipo de empresas y en las instituciones  gubernamentales a todo nivel. En particular muchos trabajador@s de las instituciones gubernamentales, por ejemplo en Venezuela, influyen de una manera o de otra, en el acto de facilitar la participación de los trabajador@s en la praxis de la naciente construcción socialista.

Es decir, para nosotros la idea de proletariado está referida, de acuerdo con Mészáros2, <>  Hoy en Europa y Estados Unidos, se pone en evidencia la proletarización de una gran capa de la población asalariada, que se creía "clase media", por haberse formado en las universidades como trabajador@s con formación profesional para ejercer algún mando vertical en la estructura jerárquica de la división social del trabajo. Prosiguiendo con Mészáros, la <>.  La "enfermedad de clase media" la inoculó el capital y su ideología por diversos medios y en diversas direcciones, y afecta también, en particular, los cuerpos y la mente del funcionariado de cualquier aparato estatal y sus empresas que operan bajo la división del trabajo y su orden jerárquico, incluidos los de tipo bolchevique y/o nacionalista. Y más en nuestra proximidad, afecta a una gran capa de votantes  que en Venezuela acaban de sufragar por Capriles, el ventrílocuo criollo de la contra-revolución liberal. Y sin duda dentro de las filas de la revolución también afecta, quizá en menor número, a quienes creen que su realización personal tiene que ver con sostenerse o escalar en la estructura jerárquica y sus beneficios.

 

La elaboración de esta teoría del proletariado apareció como <3>> desde los inicios de la Revolución de Octubre dirigida por Lenin y los Bolcheviques. Hoy con mayor razón se requiere cumplir con esa tarea, ahora explícitamente participativa, para orientar y acercar como bloque mundial de cambio -con sus particularidades incluidas- los intentos anteriores de construcción socialista que sobreviven y provienen de la oleada de revoluciones del siglo XX y los nuevos intentos que brotaron en los inicios del presente siglo. Y como también los procesos socialistas que podrían abrirse en Europa y los propios Estados Unidos como solución a la crisis estructural del capital. En Latinoamérica los intentos nuevos de construcción del socialismo del siglo XXI, concretamente en Venezuela, Ecuador y Bolivia, se han integrado en el contexto ALBA con los procesos revolucionarios de Nicaragua y Cuba iniciados en el siglo anterior, y ahora reclaman una orientación teórica práctica convergente, que por supuesto no parte de cero. 

El Che en los cuadernos de Bolivia, en el cuaderno verde (páginas 315-319) que reproduce Kohan4, nos muestra un plan de estudio para apoyar esa elaboración de candente urgencia.  Es importante retomar esta contribución del Che y proceder a desarrollarla.

1.1. La necesidad de la teoría para la Revolución Socialista y su economía política.

Una tarea urgente y necesaria para impulsar el cambio de época histórica, al cual estamos intentando ingresar desde la Revolución Soviética o de Octubre, como es la elaboración de una teoría revolucionaria o de un sistema teórico-práctico y actitudinal que explique y oriente el largo periódico histórico de la transición socialista, adquiere la característica de una obra de pensamiento crítico, multidimensional, histórica, científica y cooperativa. Se trata de elaborar un sistema cultural con todos sus componentes articulados, que integre dialécticamente, lo ya producido por la humanidad en este campo con sus nuevos productos sociales provenientes de las revoluciones y estudios en curso. Sin duda el guevarismo reivindicado por Kohan en su obra es un nutriente de la teoría de la transición socialista, pero no el único. Precisamente en las partes III y IV de su plan de estudio contenido en el cuaderno verde, el Che, propone abordar por medio de varios apartados, las cuestiones del período de transición socialista. Por ello es importante, valga reiterarlo, retomar sus sugerencias de estudio sistemático y ponerlas en el contexto actual de la crisis estructural del capital y las revoluciones latinoamericanas y caribeñas integradas en la ALBA y las perspectivas que para éstas se abren con los diálogos de La Habana y Oslo entre el gobierno Colombiano y las FARC.

1.2. Nutrientes peculiares del sistema teórico práctico y actitudinal de la transición socialista.

Un nutriente de primer orden es, vaya singularidad, la vida de muchos pueblos originarios en las Américas, su manera de producir y distribuir la riqueza social, no depredadora y armónica con la madre tierra de la cual somos parte integrante, su manera de organización política y de generación y adquisición de conocimientos. Y otro es la vida de nuestros hermanos de origen africano,  que nos enriquecieron con las relaciones socioeconómicas establecidas en las prácticas de resistencia, contribuyendo con ello a originar un sujeto social histórico multiétnico y pluricultural, sujeto-trabajo clave de la  transición socialista. En estos dos aspectos cabe decir que el material de Kohan poco incursiona, excepto de forma indirecta cuando destaca a Mariátegui como fundador <5>>. Mariátegui fue uno de los pioneros en sugerir la cuestión del indio en su esencia económica como una cuestión clave de las revoluciones latinoamericanas.

 

1.3. La teoría de la transición socialista entendida como un producto de la fuerza social material de transformación de la sociedad heredada.

El sistema teórico práctico o la cultura de la transición socialista es para nosotros una fuerza social material consciente, transformadora de la realidad (sociedad) antagonizada que heredamos de generaciones en generaciones desde que nació hace miles de años la división social del trabajo y el régimen de las mercancías y sus propietarios privados y con todo ello el trabajo humano, sometido, enajenado y alienado, bien como sujeto esclavo, o bien como sujeto siervo y luego proletario. Por tanto no se trata de cualquier fuerza cultural, sino de una fuerza consciente del siglo XXI y los siglos por venir, que conoce la historia humana y es capaz de superarla, tanto en su realidad (sociedad) más reciente, el capitalismo, como al sistema del capital acumulado que lo engendró en su devenir violento o de normalidad, acorde a reglas legales trazadas e impuestas a conveniencia por sus personificaciones.

La fuerza cultural del cambio sabrá que el sistema del capital es mucho más que la acumulación de riqueza social expropiada, que éste es al mismo tiempo su historia política y sus guerras de clase, la historia de sus ideas y  apropiaciones o posesiones violentas o legalizadas. Expropiación, en la idea de Marx destacada en la Crítica6 al Programa de Gotha, tanto de la naturaleza, como del trabajo, <>, sí se <>.

Bajo la historia del capital se ha realizado también la historia de su antípoda, de su enterrador, el trabajo social humano, bien explicitada a partir de Marx por Lebowitz7, en su idea de desarrollar y completar su obra como luz de la transición socialista. 

La fuerza cultural del cambio sabrá que el capitalismo es tan solo un momento del desarrollo del sistema del capital acumulado por varias vías, incluidas los saqueos, que ha sido una de sus formas históricas tanto en sus fases iniciales apoyadas por los Estados Nación nacientes, como en las superiores que estudió Lenin apoyadas por coaliciones mundiales de Estados, como las fases que hemos conocido desde su muerte. Y sabrá que el <> en la URSS y la Europa del Este, que quiso superar al capitalismo, resultó siendo también una forma histórica reproductora del capital.  Es en el capitalismo donde la acumulación de capital y su ampliación irrumpen con un salto impresionante en la medida de sus cantidades y estragos, gracias a la conjugación, acorde con Lebowitz8, de algunas condiciones, que aquí consideramos como componentes de una trabazón histórica entre economía, política e ideas; entre ellas destacamos:

a) El obrero libre, expropiado de los medios de producción, pero propietario libre, que tiene derecho de propiedad sobre su propia fuerza de trabajo, b) La separación de los medios de producción de los productores y su apropiación por los capitalistas, c) La obligación del obrero individual y social de vender al capitalista que ha tomado posesión de los medios de producción, su fuerza de trabajo como mercancía.

La organización política de la sociedad y las ideas-conocimientos, incluidas en estas últimas la relación social ciencia-tecnología, la ocupación violenta de territorios poblados y la posesión de la naturaleza, apuntalaron las tres condiciones  que hemos mencionado.

Le corresponde al guevarismo latinoamericano reivindicado por Kohan,  incursionar explícitamente en la necesidad de facilitar la conformación de esta fuerza cultural.

1.4. ¿Pero cuál es la realidad social heredada que debe superar el trabajo organizado para ingresar a la transición socialista?

Ante nuestros ojos tenemos, desde los tiempos de Marx y sus estudios, una realidad, una trabazón de antagonismos humanos sociales, una articulación de elementos mutuamente influyentes de economía, organización política e ideas y también dentro de ella, de múltiples luchas sociales por resistir a su impacto o por superarla. Es en esa trabazón donde reconocemos la dinámica de la riqueza social proveniente de variados desarrollos y particularidades nacionales y regionales, pero que siguiendo a Marx9 en el primer párrafo de El Capital, se nos sigue presentando como un <>. Uno de sus soportes es la organización política de la sociedad con todas sus sofisticaciones e instituciones, que ha adquirido hasta ahora, la forma de dictadura, monarquía constitucional, régimen liberal autoritario o de democracia representativa, pero aún no de democracia participativa. Este Arsenal que pudiéramos llamarlo hoy, de Mercancías-bienes y servicios, es una acumulación de expropiaciones a las personificaciones del trabajo social humano, a sus productores. Y contiene en la actualidad a las Mercancías-deporte, recreación, entretenimiento, salud, sexo y comunicaciones-aparatos.

Si prescindimos del valor de uso del arsenal, de su materialidad o propiedades corpóreas, este palacio "deslumbrante de fetiches", ampliado al máximo a lo largo de todo el mundo desde los tiempos de Marx, lo vemos como masa de valores, que sólo nos sigue diciendo <>, y nos dice, no soy más que <10>> y nos agrega, soy también tiempo social de trabajo invertido, soy cantidades de <11>>. Esta vista cualitativa y cuantitativa de las mercancías le sirve a la formación y autoformación del obrero social, como lo hemos visto in sito aquí en Venezuela, en sus cortos diálogos con los primeros capítulos de El Capital, para reconocerse como la clase-sujeto histórico, fuente de esa monumental riqueza.

Le sirve también para comprender que ésta riqueza como materialidad para el uso, proviene de la Naturaleza,  y también está poseída y controlada por el propietario privado.  Pero que ella adquirió sus distintas propiedades gracias a la acción social de su fuerza de trabajo, y sin la cual no se hubiera transformado en arsenal.  Le sirve para comprender con Marx en la Crítica al Programa de Gotha, que frente a este gran producto mundial de su trabajo <12>>.  Y para pensar cómo y cuándo actuar para modificar esa situación histórica.

Y por supuesto, para explicarse y explicar a su clase que el crecimiento de ese arsenal y su distribución no es natural, ni ilimitado, ni cae del cosmos a la Tierra. Con mayor razón en los tiempos actuales, en que se profundiza la crisis estructural del capital, el obrero social-colectivo que estudia la obra socialista y a sus continuadores, comprende rápido que este arsenal no ha estado, ni está destinado por sus propietarios privados a satisfacer las necesidades de todos los habitantes del mundo, sino a ser convertido, como bien lo explica Marx13 en El Capital, a través de determinados procesos, en dinero y este a su vez en capital, reproduciendo estos procesos sin cesar y sin saciedad alguna.

Cuando los colectivos de trabajador@s en autoformación socialista manejan estas ideas de Marx y datos que las ilustren, dicen al unísono, por ejemplo, como ocurrió en una empresa de ensamblar celulares a finales del año 2011 en la ciudad de Punto Fijo: << que las funciones sociales actuales del dinero y los bancos no son eternas, o sea que el ciclo D-D' tampoco>>, que por tanto <>.   En concreto esa anotación la produjo este equipo al leer por primera vez los capítulos de El Capital, El dinero y la circulación de mercancías (II), y Cómo se convierte el dinero en capital (III), y conocer la siguiente información:

  1. Según dato de 2008 aportado por Mészáros14, <>.
  1. Según circula, por diversos canales mediáticos, la deuda de Estados Unidos con China es de un <>. Y todo parece indicar que esa deuda es impagable.

Y concluyó el equipo obrero, como ahora concluyen múltiples colectivos  de trabajador@s europeos, <>, para acabar con el pequeño mundo del capital que empobrece a una mayoría de la población.

Y el asunto no se queda ahí, valga insistir en ello, como lo hemos comprobado varias veces en nuestro trabajo de facilitación de la autoformación socialista desde el año 2007, el obrero social-colectivo, en pequeños núcleos de fabrica en Venezuela, continúa propositivo y sugiere que el <> bajo el control del capital se debe transformar en una despensa local, nacional y universal para satisfacer las necesidades humanas, por ejemplo para resolver el problema del hambre en el mundo. Y en medio del clima revolucionario que vive Latinoamérica y el país, este y otros equipos ven claro que su misión es llegar como clase a dirigir y controlar la producción de bienes y servicios y su distribución bajo enfoque socialista.

En los trabajos del Che hay varias ideas para incorporar al debate para cumplir con esta tarea histórica: superar el régimen mercantil y su siamés, el de los bancos y el dinero.

1.5. ¿Y cuál es la realidad a construir para superar la sociedad-crisis heredada?

Al programa del guevarismo le compete contribuir a la tarea de que millares de núcleos obreros  de un país o una región, actuando como clase que trasciende fronteras se propongan crear la nueva despensa de la humanidad con base a la planificación participativa, para satisfacer sus necesidades de reproducción de la vida, solidaridad o interés por el otro y el  desarrollo cultural de tod@s, sin tratar a la naturaleza como su propiedad o su centro de aprovisionamiento, y más bien como su madre. Primero se harán pequeños y grandes implantes socialistas coordinados, resistiendo el asedio de la hibridación, y luego vendrá por autoformación y cultura la aceptación voluntaria generalizada nacional e internacional. Entendida aquí la hibridación como la coexistencia de la continuidad de la trabazón del pasado y la nueva trabazón: casos Venezuela y Bolivia y otros actuales.

Esa tarea la llevaría a cabo el obrero social-colectivo, que todavía hoy es el trabajo asalariado junto a los facilitadores de ella, según las particularidades en la organización política y social de cada país o región de países, pero articuladas y cooperando entre sí, aprendiendo la una de la otra.  Se trata de que el sujeto histórico del cambio, en nuestro caso el trabajo organizado unido con los pueblos originarios articulados, se expliquen de dónde venimos como especie y pueblos trabajadores y para dónde debemos ir como clase, nación y como mundo.

Y todo ello dentro de un movimiento no lineal, en acuerdo con Kohan, ininterrumpido, en reconocimiento y resolución continúa de las viejas y las nuevas contradicciones creativas, como las llama García15 Linera, dirigido con sus avances y estancamientos hacia más allá del capital, hacia lo que Marx llama la forma histórica nueva, hacia la sociedad sin clases.

1.6. La (re)elaboración de la teoría entre los núcleos obreros socialistas una cuestión clave.

Varias de las notas que ahora presentamos tenían una versión inicial, que ahora reajustamos, y provienen de los diálogos con trabajador@s y miembros de la actividad comunal y gubernamental. Y nos ayudarán en especial a darle orientación a un trabajo que estamos culminando respecto a la Introducción a la Construcción de la Economía Política del Trabajo, aquella que fue propuesta por Marx a la clase obrera universal en su discurso Inaugural de la Primera Internacional de Trabajadores en 1864, como alternativa a la economía política burguesa.

Aunque no hemos visto hasta ahora ningún texto donde el Che haya hecho referencia explícita al contenido del discurso de Marx de 1864 y la orientación que emana de su contenido, sí sabemos que se interesó por desarrollar y estudiar la Economía Alternativa a la del capital. Para el Che era la Economía de un periodo que se abría con la revolución socialista, que adquiría la forma de la Economía Política de la Transición. Kohan tampoco hace mención de este trabajo de Marx en el libro que estamos comentando.

De forma convergente con el esfuerzo que legó  el Che, el trabajo de Lebowitz16 en Más allá de El Capital, aborda de manera teórica crítica la Economía Política del Trabajo y más en concreto la propone por ahora como la Economía Política del Trabajo Asalariado (páginas 153-207). Nosotros en la escuela informal socialista en Coro, en un lento dialogo con trabajador@s estamos intentado articular las obras de Marx, el Che y Lebowitz y Mészáros en una síntesis orientadora de la construcción de la nueva Economía Política del Trabajo. Y ello en el contexto de la Revolución Bolivariana, que para el periodo 2013-2019, según la agenda de Gobierno propuesta por el presidente Chávez, todavía discurrirá como una hibridación. Esta síntesis proponemos que sea producto de una (re)elaboración social, realizada a diario por los colectivos obreros, comunales y de trabajador@s y trabajadoras gubernamentales, por medio de varias actividades, que estos realizan como impulso a las confederaciones de Consejos Comunales y Consejos de Trabajadores.   Nuestras reflexiones y pequeñas acciones de desarrollo incipiente en esta nueva economía, ya las estamos compartiendo con experiencias similares de otros colectivos hermanos en Venezuela.

APUNTE 2. El Che identifica la crisis de la teoría revolucionaria en la transición socialista y ejemplifica como superarla.

Envuelto en su participación de dirección activa en los inicios de la Revolución Cubana, el Che y su colectivo revolucionario, reconocen varios problemas inherentes a su propio esfuerzo de construcción socialista y más allá de sus fronteras reconocen los problemas de los procesos considerados como ejemplos pioneros, dentro de los cuales se encuentra la crisis de la teoría que los orienta.

2.1 La motivación y la amplitud de los estudios del Che.

Kohan, entre las páginas 207 y 226 de su libro, hace un comentario a los Apuntes Críticos17 a la Economía Política, texto recién conocido del Che Guevara, donde él crítica la economía política del periodo soviético con base en el estudio del Manual de Economía Política, Academia de Ciencias de la URSS y en el conocimiento de muchos datos de sucesos anómalos en la orientación de la economía y sus empresas en esa extinta Unión de países. 

Y en la página 226 del comentario, Kohan dice que la amplitud del campo de estudio del Che Guevara registrada en <>  nos deja <> a desarrollar.  Y agrega, que se concretaría desde la <> de Karl Marx, aquella <>. Y más adelante Kohan (página 226) deja claro que el estudio emprendido por el Che, inconcluso, estuvo motivado en parte por la crisis del socialismo soviético, detrás de la cual estaba el <>. Esta crisis repercutía en las orientaciones económicas de la naciente revolución cubana, que reclamaba un estudio socialista <>.  El olvido de Marx, originó, acorde a varios textos de Guevara citados por Kohan (excelente búsqueda),  la ocurrencia de algunos fenómenos socioeconómicos y políticos que repercutieron profundamente en la caída de la URSS.  Para ahondar en estos fenómenos recomendamos leer a Enciso18, a quien le hemos dicho, que la crítica a lo que él llama el Modo de Producción Soviético, estaría incompleta, si no se crítica el cuerpo de ideas, procedimientos y actitudes que integraron e  integran lo que Stalin llamó en los Fundamentos del Leninismo, el marxismo-leninismo, con el cual se orientó el intento de construcción socialista en la URSS y Europa del Este. Abunda la literatura respecto a lo que se ha hecho a nombre del marxismo leninismo en varios procesos revolucionarios.

2.2. La necesidad de buscar soluciones a la crisis teórica-práctica de la construcción socialista.

En efecto, el Che en los Apuntes19 Críticos a la Economía Política (página 26), en el apartado la Necesidad de este libro, planteando algunos problemas de la transición socialista soviética y la naciente transición cubana, sugirió la búsqueda de soluciones para estos. Por eso consideró <>, por allá a mediados de los años 60s del siglo anterior, iniciar un <> de la transición socialista, <>. Y los caracterizó diciendo, <>. Para agregar enseguida,  <>.

Para el Che la orientación de la construcción de la Economía de la Transición debía hacerse por medio de la investigación apoyada en la obra de Marx. Pero a su parecer no ocurrió así, la orientación fue sustituida por los manuales oficiales. Recordemos la importancia que el propio Marx concedió al estudio de su obra por parte de los mismo trabajador@s para orientar sus luchas. Escribió Marx en carta a  Lachâtre en 1872: <>. Si la dirección revolucionaria de las transiciones socialistas no estudió la profunda critica de Marx al sistema del capital y sus implicaciones, cabe suponer que menos hayan promovido su estudio sistemático en la clase obrera.  El asunto aquí es preguntar cómo es esta cuestión actualmente: el estudio de la obra de Marx en las direcciones revolucionarias y en la Clase Obrera.

Según Kohan (páginas 235-236), el Che por el contrario una vez por semana en el ministerio de industrias de Cuba <> para tratar los problemas de la transición. Él reunía <>.  Se resistió contra la supremacía del manual, superó aquella lógica aparentemente universal de que <>, pasó a crear colectivamente y con ello intentó avanzar en la superación de la crisis de la teoría.

2.3. Consecuencias de la dirección superficial o por medio de un manual de instrucciones de un proceso socialista complejo.

Los peligrosos derroteros no se superaron y ahí  están los resultados: el socialismo en la URSS y el este de Europa cayó. Y de éste gran acontecimiento histórico aplaudido por las personificaciones del capital y sus plumíferos, brota la pregunta inevitable: ¿Qué tanto sigue influyendo el pragmatismo inconsistente que sucedió al dogmatismo intransigente en la orientación de los procesos actuales que intentan hacer la construcción socialista?  Buen desafío éste para el movimiento de trabajador@s del marco ALBA en proceso de incipiente construcción socialista integrada y también para los trabajador@s en la Europa y Estados Unidos bajo desarrollo de la crisis estructural del capital y cómo superarla revolucionariamente.

Es de reconocer, que con anticipación, el Che nos dio señales de la posible caída del <>, ahondó en algunas de sus causas. Sus luces emanaron del estudio crítico, con base en Marx, de los inicios y desarrollo de ese tipo de socialismo. Y también de sus vivencias y estudio socialista de los inicios de la Revolución Cubana, de la cual participó como dirigente hasta 1965, periodo en el cual fue coautor de varios logros y de candentes debates en la Economía de la Transición y otros campos, que tuvieron trascendencia más allá de Cuba: por ejemplo, el debate con Bettelheim, Mora, Carlos Rodríguez y Mandel sobre la vigencia de la ley del valor en la transición socialista. El Estudio o <> que el Che emprendió y sus propósitos son convergentes con otros estudios. Suponemos que eso hoy y a diversos ritmos ocurre también en el desarrollo de la Economía Política actual en China, Vietnam y los procesos del Marco ALBA. Y los resultados de esos estudios pronto estarán a la vista; ya aparecen las primeras señales de algunos de ellos.

2.3. Una salida: articular el programa del Che con otros programas de investigación de la Transición Socialista.

Kohan (página 226) argumenta que en el programa de investigación de El Che, se articulan: <>.  En tal sentido, y esa es nuestra sugerencia desde la Escuela de Autoformación Socialista en Coro: es imprescindible relacionar el plan de estudio que Marx dejó inconcluso, con los programas de investigación de los cuales participan actualmente  Mészáros y Lebowitz, con el programa de la filosofía de la praxis del <> que sugiere Kohan entre las páginas 213 y 307 de su libro y otros programas de mucha importancia, como los que tuvieron Mariátegui desde el Perú, Gaitán y Antonio García desde Colombia y los que de hecho hoy de manera explícita o implícita llevan a cabo Fidel, Raúl y Ramiro Valdés desde Cuba, Evo Morales y García Linera desde Bolivia, Chávez, Giordani y su equipo desde Venezuela y el que proponen las direcciones políticas de las FARC y el ELN en Colombia, que ahora parecen unificarse para abordar de manera conjunta los diálogos por la Paz con justicia social en Colombia. 

Apunte 3. Amplia convergencia para proseguir el programa de investigación de la transición socialista del cual participó el Che.

La magnitud de la tarea teórica-practica a realizar y el espíritu de ciencia crítica que la debe acompañar, nos exige unir todo lo susceptible de ser unido para llevarla a cabo. Norberto20 Bacher llama a este gran propósito <>.

3.1 Facilitar la unificación de las fuerzas sociales a través de la articulación de los programas de investigación.

La obra de estudiar la Economía Política de la Transición (de la Economía Política de la clase obrera) al mismo tiempo que se realice  su construcción por los sujetos de la historia, que ya suma varios intentos, no es una obra que sólo debe echarse sobre sus hombros el guevarismo latinoamericano apoyado en Marx, pues lo monumental y universal de la problemática a tratar, exige articular múltiples ideas y luchas para avanzar en su resolución progresiva.  Y de otra parte ya sabemos cuáles son las consecuencias del <>, con todas sus tonalidades incluidas.

Pero esta articulación no significa una amalgama de visiones y prácticas y por ello es indispensable señalar dos cosas clave. Una, como dijo el Che21 en los inicios de la Revolución cubana, <> o en otras palabras para articular el programa de investigación de la construcción socialista, hay que participar de varias formas de los procesos revolucionarios. Y segunda, es imprescindible participar de la revolución con orientaciones o luces a seguir. Al decir de Ludovico Silva22  la sociedad socialista que buscamos construir tiene varias características. Veintiuna características destaca Ludovico, advirtiendo que peca quizá de exclusión. Aquí por razones de dirección de la argumentación y espacio subrayamos entre todas las descritas por él aquella que reza: <>. Ludovico en el desarrollo de esta idea señala que la propiedad privada debe extinguirse no solo en su aspecto material relativo a los medios de producción y de distribución, sino también en el aspecto espiritual. Hizo notar que en <>.

El Che Guevara y su equipo, como bien lo leemos en sus propias obras y en el trabajo de Kohan,  buscaron caminos para superar esos factores de la alienación humana y ejercieron el derecho a la crítica. Cabe preguntar si explícitamente y con ajuste a un plan, los países socialistas de Asia y Europa y también los del marco ALBA son actualmente orientados para avanzar en la dirección que señala Ludovico. Por supuesto que la construcción socialista se desarrolla con base a características, criterios o directrices orientadoras. Por ejemplo, en igualdad social sustantiva, Mészáros, Chávez, Fidel, Brito García, Petras, Lebowitz y Harnecker tienen elaboraciones convergentes. Pero el quid  de la cuestión radica en comprender que la práctica y la consolidación de la igualdad social sustantiva está muy atada a la superación de los tres mencionados factores de la alienación humana.

3.2. El guevarismo y su potencialidad según Kohan.

 El guevarismo, según Kohan (páginas 227-307) apoyado en Gramsci, es una filosofía de la praxis revolucionaria socialista latinoamericana.  Y sitúa como su fundador (página 305), <>. Luego incorpora al caudal de ideas y prácticas del Guevarismo Latinoamericano (página 303) a <>.  Y nos dice (página 305) que <>.  Y su consigna central es la liberación humana, la creación de un nuevo sujeto histórico por medio de la revolución antiimperialista y socialista ininterrumpida.

Sin duda esta síntesis de Kohan, sobre el significado y actualidad del guevarismo, expresa un gran potencial para enfrentar la crisis estructural del capital en todos sus órdenes y superarla a escala continental y universal, con la mejor y única alternativa viable: la Revolución Socialista.  Esta apreciación es de suma importancia, sobre todo en estos tiempos en que el nuevo auge de los nacionalismos revolucionarios en Latinoamérica, puede reducir las luchas de los pueblos trabajadores y de los pueblos originarios y sus logros, a una lucha contra el neoliberalismo o modelo capitalista salvaje, a una hibridación de la estatización nacionalista con el régimen de las mercancías y su hermana gemela, la democrática liberal representativa. Ahora bien, si esta hibridación sin una práctica orientadora  de revolución interrumpida, se complementa con una afiliación caprichosa o pragmática al etapismo visto como <> o <>, y pasa por alto la directriz de la búsqueda de la eliminación simultanea de los tres grandes factores de la alienación humana, tarde o temprano, la irreversibilidad de los procesos donde se práctica se hace posible.

Los componentes más destacados de la hibridación en Latinoamérica, serían las nacionalizaciones regentadas por la gerencia vertical liberal, la integración de <> con rostro social, la distribución temporal de la riqueza social también entre los más pobres, la economía estatal deformada en estatismo con exclusión de la participación obrera y popular de la toma de las decisiones fundamentales del país y su economía. En fin, el máximo avance de la hibridación sería la convivencia del estado social y de derecho con sus empresas nacionalizadas, el poder popular subordinado a sus orientaciones y  <>. Ya sabemos, no solo por los estudios del Che, sino por centenares de estudios de realidades transicionales, en qué terminan las hibridaciones, para la muestra  lo que sucede hoy en Portugal, Grecia, España e Italia.

De ahí, que la alternativa frente a la hibridación no sea otra que la Revolución Socialista que reivindica el guevarismo, con sus momentos de conmoción, estancamientos, retrocesos y avances, pero sin etapismo, vista como revolución ininterrumpida de sujetos sociales y no de vanguardias, que con apoyo en palabras de Ludovico Silva23 (pagina 48-53) abarca al conjunto de la vida de la sociedad <>. La totalidad comprende básicamente tres elementos estructurales en lucha, la economía, la organización política y las formas ideológicas. Y esta alternativa a la hibridación como tarea actual de complejidad y de gran despliegue de fuerzas e ideas, no puede ser únicamente tarea del programa de investigación y acción transformadora del guevarismo, requiere de otras complementariedades que lo critiquen y que buscan el mismo fin en el continente y el mundo.

3.3. Complementar el programa del guevarismo

Por ejemplo, el programa del Che acepta un esfuerzo de complementariedad y profundización. Él no alcanzó a estudiar a fondo el papel que juega la reproducción de la división social del trabajo en la crisis de reversibilidad de la transición socialista y su economía,  y más concretamente en la reproducción de la ley del valor y sus gemelos <>.  Tampoco Kohan muestra en su excelente libro el rol de la reproducción de la división del trabajo y su estructura jerárquica en esta crisis propia de la transición. El Che según lo indica Kohan (paginas 252-256) avanzó mucho en las implicaciones de la puesta en práctica de la ley del valor en la construcción socialista.  Y por lo que leemos en sus Apuntes Críticos a la Economía Política, poco le faltó al Che, intuiciones ya tenía (como veremos más adelante), para comprender que la reproducción de esa ley en la construcción socialista, es en palabra de Mészáros24, un <> del abandono de la concepción de Marx de la división del trabajo. Pero no obstante, nos dejó un fuerte rasgo de diferenciación con Mao, Stalin, Bettelheim y los cubanos Carlos Rodríguez y Alberto Mora, sobre la puesta en vigencia de la ley del valor en la transición socialista y sus implicaciones, todos ellos partidarios de la hibridación, que tiene muchos otros defensores que la elevan a ley universalmente valida en sistemas sociales diferentes. Guillermo Navarro25 en Ecuador nos ayuda mucho a entender las implicaciones de la puesta en vigencia de la ley del valor en la transición socialista. En el apunte VI profundizaremos más sobre esta cuestión.

Insistimos, el estudio de la transición socialista, es un desafío que no puede dejar de integrar la obra de Mészáros y Lebowitz y otras de igual magnitud, que después de la muerte del Che, abordan la misma problemática de la transición y sus posibles salidas con mucho rigor crítico reivindicando por su actualidad la herencia de Marx y poniéndola al mando de las nuevas síntesis para la acción transformadora socialista.  Valga ver en las grandes obras de Mészáros, Más allá del capital y de Lebowitz, Más allá de El capital, los aportes significativos a la elaboración de una teoría de la transición socialista (sistema teórico-práctico y actitudinal). De esta elaboración progresivamente se nutre el trabajo organizado revolucionario latinoamericano y mundial que busca una salida socialista a la crisis estructural del capital. Ahora bien, es de suma importancia destacar otros elementos acerca de las características de la transición socialista  resaltadas por el Che, con las cuales convergen otros programas y las desarrollan y complementan. Y eso además debió ser así, por cuanto el Che, como Lenin, vivió muy poco tiempo el periodo de transición socialista; algunos abordajes en profundidad de esa realidad no pudo realizarlos, aunque haya dejado indicaciones para hacerlos: su planes de estudio, que podemos leer en sus Críticos a la Economía Política y en los Cuadernos de Lectura de Bolivia, comentados por Kohan.

1 Kohan, Néstor. EN LA SELVA (Los estudios desconocidos del Che Guevara. A propósito de sus cuadernos de lectura de Bolivia). Misión Conciencia, Caracas, 2011.

2 Mészáros, István. El desafío y la carga del tiempo histórico. El socialismo en el siglo XXI. Vadell hermanos. Caracas, 2008. Página 78.

3 Mészáros, István. La crisis estructural del capital. Publicaciones Minci, Caracas, 2009. Páginas 127-133.

4 Kohan. Obra citada.

5 Kohan, Obra citada, página 305.

6 Marx, Carlos. Crítica al programa de Gotha,

7 Lebowitz, Michael. Más allá de El Capital. La economía política de la clase obrera en Marx. Monte Avila,  Caracas, 2006.

8 Lebowitz. Obra citada.  Páginas 54 y 55.

9 Marx, Carlos. El Capital Tomo I. Sección Primera. Editorial de Ciencias Sociales, La Habana, 1963. Página 4.

10 Marx. Obra citada. Página 6

11 Marx. Obra citada. Página 7

12 Marx. Obra citada, Critica al programa de Gotha.

13 Marx. Obra citada. Página 110

14 Mészáros. Obra citada. La crisis estructural del capital. Páginas 29 y 30.

15 García Linera, Álvaro. Estado, Revolución y Construcción de Hegemonía. Colección claves-Correo del Orinoco, 2012. Páginas 43-61. 

16 Lebowitz, Michael. Más allá de El Capital. La economía política de la clase obrera en Marx. Monte Avila, Caracas, 2006.

17 Este texto, según Kohan fue originariamente publicado en la revista Contexto latinoamericano. Revista de Análisis político Nº 5, octubre de 2007, pp.183-200. En la Editorial de Ciencias Sociales, la Habana, 2006, también fue publicado con ese título el texto del Che, <>, junto a otros textos breves del mismo autor.

18 Enciso, Rafael. El modo de producción soviético. Circula por internet, Caracas, 2011.

19 Guevara, Ernesto. Apuntes críticos a la Economía Política. Editorial de Ciencias Sociales, la Habana, 2006. Página 26. 

20 Bacher, Norberto. Revolucionario socialista argentino que hace casi una década trabaja en formación socialista en el seno de los trabajador@s petroleros.

21 Guevara, Ernesto. Ernesto Che Guevara. Palabras sobre el socialismo. Minci, Caracas, 2009. Página 76.

22 Silva, Ludovico. El modelo Socialista: en Cuaderno Nº2 del Partido Socialista Unido de Venezuela. PSUV, Caracas, 2010. Páginas 75-78.

23 Silva, Ludovico. La plusvalía ideológica. Universidad Central de Venezuela, Caracas, 1984.

24 Mészáros, István. Más allá del capital. Páginas 955-987.

25 Navarro Jiménez, Guillermo. Estamos frente a una gran batalla que debemos librar. Quito, 2007. Circula por Internet.


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