Encuestas no son votos

Estamos llegando al llegadero. Faltan pocos días para que culmine la “MISIÓN 7 DE OCTUBRE”. Se puede apreciar a lo largo de estos últimos días que, estamos en desventaja en el campo mediático. Los grandes medios marcan la comunicación de la revolución, y hasta obligan, a los medios alternativos. Se agota el tiempo, y lamentablemente, no se pudo enderezar el entuerto. ¡Más de doce años de logros inmensos y no tuvimos la capacidad de divulgarlos -con la estetica adecuada- como realidades de la revolución! Además, es preocupante la actitud “triunfalista”, basada en las encuestas, lo cual  genera un sentir de “candidatura invencible”, y propicia el “descuido” y el “exceso de confianza”. Adicionalmente, habrá que vencer “el fantasma de la abstención”, aun más, en las filas de la revolución o chavismo descontento. En este escenario, pareciera que “sólo el inmenso liderazgo de Chávez”, garantiza la continuidad del proceso bolivariano, y esto, porque el pueblo está con él.

No debemos engañarnos pensando que, con la eventual victoria electoral bolivariana, está hecho el mandado. Ello no eliminara la pugna, entre dos proyectos lado a lado. El pueblo pobre dice: “Por Chávez sí, por Gobernadores o Alcaldes no”. El pueblo chavista no aprueba la gestión de sus Gobernadores y Alcaldes. Estos no comprendieron nunca su crucial rol histórico de cara a las elecciones del 7 O, y concentran en sus gestiones, todos los vicios políticos de la IV República. “Son una desgracia para la Revolución”… Esto quiere decir que hay algo incorrecto en nuestra revolución bolivariana… no lo podemos ni debemos descuidar. Urge un golpe de timón. Si se quiere asegurar un proceso de transición de largo aliento (2013-2031), es necesario debatir sobre la necesidad de una dirección colectiva y liderazgos alternativos en las regiones. Todos ellos deberán surgir de la consulta amplia con las bases bolivarianas. Además, deben garantizar la continuidad de las ideas políticas derivadas del camarada Presidente.

Por otro lado, no debemos subestimar la participación de los sectores de la oposición que han alcanzado, una movilización nada despreciable, en estados como: Zulia (459.187), Miranda (462.905), Lara (204.374), Carabobo (267.571), Táchira (163.930), Anzoátegui (161.445) y Distrito Capital (274.590). Si a esto agregamos, las regiones electorales donde la aceptación bolivariana presenta irregularidades: Nueva Esparta, Amazonas, Vargas, Guárico, Barinas, Monagas (incluyendo, caso Gato Briceño), Sucre, Táchira, Anzoátegui, Aragua, Lara, Carabobo, Miranda y Distrito Capital. En conclusión, podemos afirmar sin duda alguna, que en estas regiones están las claves, ante cualquier escenario, de la movilización opositora, Esto aunque tiene un valor sustancial no debe impedir multiplicar nuestras fuerzas.

¿Cómo es posible que haya compatriotas que incluso, estando dentro de las instituciones de la revolución y otras que están en el campo revolucionario, es decir que son “chavistas”, estén renuentes a participar y apoyar abiertamente, al candidato de la patria? En un ejercicio de definición, debemos lograr una sólida y contundente victoria, el próximo 7 de Octubre: “Una victoria perfecta” (Chávez). Un resultado electoral por poco margen, seria la oportunidad para condenar la legitimidad del CNE y la posibilidad para que la violencia reaccionaria marque el camino.    

Vamos todos a votar por transitar la ruta de los Grandes Objetivos Históricos que permitan, la continuidad y consolidación de la revolución bolivariana para alcanzar el socialismo y “la máxima felicidad posible”, es decir, que el pueblo sea poder… ello presupone enfrentarse a las circunstancias desagradables.  “…felicidad de luchar por la ideas” (Fidel Castro). Es claro que el camino tiene escollos…

LA PRESIDENCIA ES NUESTRA, ¡Y SE QUEDA CARAJO!

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