Movimientos marxistas en Venezuela

Juan Bautista Fuenmayor publicó un libro titulado: 1928-1948 Veinte años de Política. Caracas-Venezuela. Impreso en España. Depósito legal: M24.303-1968. Transcribo un período de nuestra historia política venezolana, para comprender de donde venimos, y poder entender las actuaciones de ciertos partidos políticos hoy en nuestro país.

“El proceso de legalidad del movimiento marxista se crea, en 1941 y 1942, con un sistema de organizaciones electorales que le permiten al Partido Comunista intervenir, poco tiempo después, en las elecciones de Concejales y de Diputados a las Asambleas legislativas en algunos Estados y en el Distrito Federal.

Una organización política electoral, denominada “Unión Municipal”, con programas adaptado a los requerimientos de la antidemocrática Ley de Orden Público y de la Constitución Nacional. Se legalizó para intervenir en las elecciones en el Distrito Federal y en otros estados, menos en el Zulia donde se denominó “Liga de Unificación Zuliana” (LUZ).

En las elecciones de febrero de 1942, “Unión Municipal” participaron no solo activistas del Partido Comunista, sino también trabajadores con su líder Luis Miquilena, Horacio Scott Power, Eduardo Machado y otros. El partido comunista hizo reiteradas planteamientos al Partido Acción Democrática para que todas las fuerzas populares marchasen unidas, con candidatos comunes, pero Betancourt respondió siempre en forma negativa, consintiendo solamente en abstenerse de lanzar candidatos en algunas parroquias del Distrito Federal, para permitir a los comunistas lanzar allí los suyos, sin darle apoyo y votos (…)”

IV CONFERENCIA NACIONAL DEL PARTIDO COMUNISTA

“Para marzo de 1944, existía en el Partido Comunista una lucha fraccional, se realiza la IV Conferencia Nacional del PCV, y se decidió que la participación en las elecciones municipales y legislativas. Para esa fecha comienza en Europa la Segunda Guerra Mundial y el nazismo atacó a la Unión Soviética, lo que impuso a las fuerzas revolucionarias de los países capitalistas nuevas modalidades tácticas, expresadas en la política de Unidad Nacional. Se requería reagrupar todas las fuerzas de clases incluyendo a los partidos conservadores que estuviesen dispuestos a asegurar el objetivo supremo de la victoria militar sobre el fascismo.

Los fraccionalistas se opusieron por bastante tiempo a la política de Unidad Nacional, aduciendo que no se aplicaba debidamente, esto es, razones tácticas de la guerra, sino para seguir la política democrática del presidente Isaías Medina Angarita.

Esta errada posición política frente al gobierno de Medina, permitió que Rómulo Betancourt enarbolara la bandera de la lucha contra la “oligarquía reinante” ofreciendo para cuando llegara al poder las libertades y derechos políticos que el general Medina Angarita no se había atrevido a otorgar todavía. Sin embargo, la política progresista de Medina fue posible gracias, en gran parte, a la línea adoptada por el Partido Comunista”.

ELECCIONES NACIONALES

“El 21 de octubre de 1944, se iban a realizarse nuevas elecciones populares en siete de los Estados de la Unión Venezolana, para integrar los Concejos Municipales y las Asambleas Legislativas. Antes, el 14 de julio, se había creado el Partido “Unión Popular Venezolana” (U.P.V) Su mesa directiva quedó constituida por Rodolfo Quintero, presidente; Ernesto Silva Tellería, vicepresidente; Alfredo Conde Jahn, Pedro Beroes, secretario, Isidro Valles, secretario de Finanzas; Manuel Taborda, Secretario de Trabajo; Carlos Irazábal, Secretario de economía y Miguel Otero Silva, secretario de Cultura y Deportes.

El 19 de agosto 1944, el nuevo partido dirigió una carta al Partido Democrático Venezolano y a Acción Democrática, donde los invitaba públicamente a “entrar en conversaciones sobre la mejor manera de intervenir en el debate electoral, y evitar que los candidatos de la reacción, llegasen a ocupar posiciones en los Concejos Municipales y Asambleas Legislativas” (…)

Ya en septiembre del mismo año, estaba descartada la posibilidad de que Acción Democrática participara en un frente democrático para las elecciones del mes de Octubre, pues tras los primeros contactos se interrumpieron las conversaciones.

Igualmente, se sostenían conversaciones con el Partido Democrático Venezolano (P.D.V.), con el cual se llego en Octubre al siguiente acuerdo: U.P.V. lanzaría candidatos en cuatro parroquias de Caracas; el P.D.V en quince, y las tres concejalías restantes serían asignadas a independientes escogidos de común acuerdo. Los candidatos de U.P.V fueron: Rodolfo Quintero, por San Agustín; Eduardo Gallegos Mancera, por el Valle; Carlos Augusto León, por Candelaria, y Rafael Heredia, por San José”

“CON LOS COMUNISTAS (…) NI AL CIELO”

“Todo esto ocurría cuando se encontraba virtualmente desorganizado el Partido Comunista de Venezuela, consecuencia a las resoluciones liquidadoras del 20 de marzo de 1944, tomada por el Buró Político, en tanto que Acción Democrática exclamaba: “Con los comunistas… ni al cielo”.

El acuerdo electoral tuvo significación y trascendencia extraordinaria, pues, con excepción del caso cubano, era la primera vez en América Latina que se llegaba a la unidad electoral entre un partido burgués reformista, con el poder y un partido con ideas revolucionarias que incluía a los comunistas.

Los sectores más retardatarios del capital venezolano insurgieron alarmados contra ese acuerdo y asignaron la denominación “pede-comunista” como una campaña de miedo, contra el general Medina Angarita. Pretendían, por una parte, amedrentar al partido democrático venezolano, y por la otra, llevar adelante sus planes conspirativos de insurrección militar para el derrocamiento del General Medina Angarita como ocurrió posteriormente.

La campaña del diario “La Esfera” lo evidenciaba. Trataban por todos los medios de halagar a la oficialidad descontenta, haciendo de cada episodio, por trivial que fuera, una verdadera infamia. El descontento giraba alrededor de los ascensos militares y del salario; y se basaba, sobre todo, en que el general Medina no permitía la inferencia de los oficiales en los asuntos políticos de la nación, pues una parte de la oficialidad aspiraba al ejercicio del poder, con objetivos en gran parte meramente castrenses.

Pero la actuación de la dirección del Partido Comunista en el lapso anterior, la línea de apoyo a la política progresista del general Medina y de la Unidad Nacional para la victoria sobre el fascismo, no sólo habían suscitado la ira de la burguesía, sino también divergencias en el seno de Unión Popular Venezolana, en definitiva, entre quienes se decían comunistas”.

PARTIDO COMUNISTA VENEZOLANO UNITARIO

“La lucha interna del Partido Comunista condujo, en un lapso breve, al éxodo voluntario de militantes, que organizaban otro partido, con el nombre de Partido Comunista Venezolano Unitario, de características sectarias, de oportunismo izquierdizante, precisamente el reverso del Partido Comunista tradicional. Éste incurrió en errores oportunistas de derecha. Estas acciones determinó, más tarde, la expulsión del grupo fraccionalista del seno del P.C.V. El general López Contreras reinició sus actividades políticas y no ocultaba sus aspiraciones a ocupar de nuevo el sillón de Miraflores. Las Cívicas Bolivarianas resurgieron, y como era de esperarse, lo designaron candidato presidencial”

LEGALIZACIÓN DEL PARTIDO COMUNISTA

“El presidente Medina cumplió su palabra de consagrar la libertad de expresión, y reformó la Constitución, derogando el artículo 32, que señalaba como enemigos de la patria a los venezolanos que acogieran las doctrinas marxistas. “El 9 de octubre de 1945 fue legalizado el Partido Comunista en Caracas, y el martes 16/10/1945 se realizaba en el Nuevo Circo el primer gran mitin, con asistencias de delegaciones de casi todos los estados del país.

Muchos de estos líderes comunistas tenían militancia desde 1936 en Caracas, y Zulia bajo la organización denominada Partido Republicano Progresista (PRP). Jóvito Villalba tenido por comunista, sin serlo, logro organizar su propio partido sobre la base del conjunto estudiantil de la Universidad Central, llamada Federación de Estudiantes de Venezuela (FEV), cuya ideología no se diferenciaba de otras organizaciones de izquierda. Rómulo Betancourt creo a su vez, la llamada Organización Venezolana (ORVE) con un slogan que decía: “ORVE no es fascista, mucho menos comunista” que aparecía en un cabezal del órgano periodístico denominado “movimiento que camina”.

Esta política mostraba una contradicción, pues quien la efectuaba era Rómulo Betancourt quien era fundador del Comité Organizador del Partido Comunista de Venezuela. Betancourt era miembro clandestino de una organización comunista y, también era miembro fundador de una organización anticomunista (…).

ORVE, el PRP y la FEV, mantuvieron diferencias tácticas, en muchas oportunidades. Además, había ciertas diferencias en su composición de clases. Sin embargo, marchaban como movimiento izquierdista y participaban conjuntamente en las acciones de masas. Para colmo de confusiones, Rómulo Betancourt dictaba conferencias de “divulgación marxista y de interpretación materialista de la historia” en las aulas de ORVE, donde participaban los intelectuales anticomunistas.

Para mejor comprensión del problema de ORVE, hay que señalar, que era consecuencia de la tesis APRISTA (movimiento político peruano, dirigido por Haya de la Torre) sustentada por Rómulo Betancourt y por el grupo de dirigentes que lo seguían, según el cual en Venezuela no podía existir un Partido Comunista, a causa del pequeño número de obreros con que contaba el país.

Pensaban ellos, que desaparecido la tiranía de Juan Vicente Gómez, debía actuarse con mucha cautela, bajo disfraces, y no mostrar la faz marxista, porque las personas se asustaría. A la construcción de un partido marxista y de un sistema económico socialista debía llegarse gradualmente. Según expresiones propias de Betancourt “había que meter el marxismo con vaselina”.

Desde luego, no se comprende cómo pudiera llegarse lentamente a la ideología marxista, si se empezaba por repudiarla públicamente, como lo hacía ORVE. La verdad es, que no eran reaccionarios los obreros por esa política de la vaselina, sino los lideres venezolanos. Y una cosa quedo clara: el germen de la política anticomunista seguida por Betancourt, a través de toda la historia de los últimos treinta años, lo hallamos en la organización de ese famoso “movimiento que camina”, que camina, si, hacia la reacción (…)

También apareció en 1936, bajo la influencia ideológica del clero, una agrupación estudiantil política, cuyo líder fue Rafael Caldera, para entonces, estudiante de Derecho, dirigía un pequeño grupo, en que figuraban Lorenzo Fernández, Miguel Ángel Landáez, Giménez Landinez y otros. La organización tomó el nombre de Unión Nacional de Estudiantil (UNE), se inspiraba en el falangismo español y tenía por finalidad oponerse a la Federación de Estudiantes de Venezuela y a todos los partidos democráticos o izquierdistas de entonces, así, como al movimiento sindical revolucionario.

Después, UNE se convirtió en partido político, con el nombre de Acción Nacional, que se convirtió en COPEI (Comité de Organización Política Electoral Independiente). El doctor Caldera hubo de renunciar a la Procurador General de la Nación, con la que fuera recompensado por los militares de octubre, para iniciar la organización de su nuevo partido, que desde ese mismo momento, se declaró opositor de Acción Democrática”

La legalización del Partido Comunista se realizó cuatro años después de legalizado Acción Democrática, debido a la prohibición que existía en la Constitución, en el inciso sexto del artículo 32 que establecía: “Se consideran contrarias a la independencia, a la forma política y a la paz social de la nación, la doctrina comunista y anarquista, y los que la proclaman o practiquen serán considerados como traidores a la Patria y castigado conforme a las leyes”.

El 18/04/1946, seis meses después del golpe militar contra Medina Angarita, se celebró el VIII Pleno de su Comité Central, con el objeto de estudiar los cambios políticos ocurridos después de la quinta Conferencia, la proximidad de las elecciones para la Asamblea Nacional Constituyente y el estado organizativo del partido (…). Se indicó la necesidad de estructurar un Frente Democrático Nacional, con la participación de los partidos Acción Democrática, Unión Republicana Democrática, el Partido Comunista y todas las otras fuerzas que se suponían interesadas en el progreso de Venezuela”.

EL IX PLENO DEL COMITÉ CENTRAL LLAMADO CONGRESO DE LA UNIDAD

El Buró Político, el 16/06/1946, decidió convocar este pleno y llamar a la unidad de todos los comunistas, asimismo para discutir sobre la crisis política surgida de los sucesos del 18 de octubre de l945. Se decidió hacer un análisis desde 1931, y realizar una severa y profunda autocrítica, para esclarecer los errores cometidos por el movimiento comunista de Venezuela.

Para tal fin, se sugirió la designación de un comité compuesto por representante del Partido Comunista de Venezuela, del Grupo No y del P.C.V. Unitario (…) Allí se decidió separar de la dirección del partido al camarada Ricardo A Martínez, quien estaba afiliado al Partido Comunista de Estados Unidos, pero que, en opinión de Juan Bautista Fuenmayor tuvo una dilatada actuación en altas funciones sindicales y políticas en América Latina y en la gran nación norteña.

El camarada salió vía a México. Juan Bautista Fuenmayor manifiesta que se ejecutó una injusticia con el camarada, y a él, como Secretario General del Partido, y fue privado del más sólido, eficiente y laborioso colaborador. Para dar comienzo al proceso de unificación de los que se reconocían comunistas, se designó una pequeña comisión formada por Gustavo Machado, quien representaba al P.C.V (Unitario), Pedro Ortega Díaz, por el llamado Grupo No, y Juan Bautista Fuenmayor por el Partido Comunista de Venezuela (…).

La Resolución aprobada por el IX Pleno, estaba firmada por Juan Bautista Fuenmayor, Ernesto Silva Tellería, Ricardo A Martínez, Martín J. Ramírez, Francisco J Arrietti, José Martínez Pozo, Jesús Farías, Félix Ojeda Olaechea, Fernando Key Sánchez, Alonso Ojeda Olaechea, Luis A Méndez, Pedro Pablo Piña, Max García, Ángel Emiro Ávila, Héctor Luis Salazar, Miguel A Figueredo, Pedro Gutiérrez, Guillermo García Ponce, Rafael José Cortes, Germán Espina Portillo, Abraham Navarro Leiva, Humberto Arrieti y Germán Saltrón (mi padre) que constituían el Comité Central del P.C.V. Con este transcripción, quiero rendir un merecido reconocimiento y homenaje a todas y todos los camaradas que lucharon y sacrificaron sus vidas por promover los ideales marxistas en Venezuela y America Latina.

Compilador Germán Saltrón Negretti

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