Es el socialismo la solución

No hay duda alguna que el capitalismo como sistema no tiene nada nuevo que ofrecer siquiera a sus propios defensores y adláteres, se trata que en su seno de manera ostensible se desdibujan aquellos elementos que lo sostienen hasta ahora y que en sus presentaciones a través del tiempo le dieron cierto aire renacentista. La historia en este sentido no perdona a lo que ha generado la mas espantosa miseria y creación de antivalores. Fíjense que en el mundo del control de los mercados solo tres sectores o actividades económicas presentan el signo vital del dominio, en primer lugar el negocio de la guerra con lo que ello implica; el narcotráfico con todo lo que significa las enormes cantidades de dinero lavado y en tercer lugar el negocio de los medicamentos, es decir de la vida para producir muerte o si lo prefieren al contrario, la muerte plasmada para acabar con la vida.

Podríamos hablar de esto indefinidamente, sí de las causas que originan que el mundo actual como dice Galeano, esté al revés, no es mero reconocimiento a la fatalidad que el capitalismo como se disfrace no tiene manera de entronizar un cambio en su modelo, sencillamente porque se agotó el tiempo de mimetizarlo y actuar en consecuencia, por tanto, solo es cuestión de tiempo su aniquilación, en este caso, no me atrevería a afirmar lo que muchas veces se ha dicho que todo imperio cae por si mismo. No, creemos que sin la intervención de pueblos a través de la solidaridad, la complementación de políticas dirigidas a crear, inventar, solidarizar, transversalizar y solidificar una real y verdadera unidad transcontinental, es que podemos aligerar ese momento de opacamiento del capitalismo como sistema económico, político y social, esta “ayuda” es imprescindible para que el imperio comience a recibir los impactos de lo que el mismo creó en todo tiempo desde su nacimiento.

Por supuesto, que ante esta realidad que no tiene fecha pero que damos como cierta, se impone la creación de la alternativa definitiva para la humanidad, porque de eso se trata de todo el planeta y los 6.500 millones de seres humanos que lo habitan, claro no podemos dejar por fuera la fauna y la flora, acompañantes inevitables de la vida humana.

Lo que conocemos hasta ahora como socialismo hay que caracterizarlo de acuerdo a las especificidades de país o región, lo llamaríamos el socialismo del siglo XXI no como la panacea, sino como hecho cronológico contemporáneo, sin implicaciones sectarias y mucho menos prefabricadas o haladas por los cabellos, se trata entonces y así lo entendemos y propugnamos como la primera vista de la época postcapitalista, es utopía dirán algunos y quien dijo alguna vez que no lo fuera, de eso se inspira la revolución por venir en cada rincón o lugar donde haga cada vez mas falta y consecuencia.

Lo digo con vehemencia, no es un monstruo lo que ha de crearse, es la mas pura y noble tarea que el ser humano se ha impuesto, desde los albores del siglo XX y principios del XXI, saben porque les digo esto y de esta manera, veamos, ha llegado la hora de definiciones, de tomar el pulso de los acontecimientos, tal cual lo ha hecho nuestro presidente, sin ambages ni dilaciones, por la calle del medio, como dicen los árabes, hacen falta algunos Chávez en nuestros países, que den al traste con el capitalismo y ofrezcan a la humanidad, a sus pueblos el renacer de un mundo nuevo y repleto de revoluciones por el ser humano y para el ser humano.

Dicho esto, podemos afirmar con pasión y letra escrita que es el socialismo lo que nos hará libres y acabará definitivamente con esta plaga que nos invadió y que tiene un lugar en el esperpento de la historia.


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