Sin independencia no hay futuro, sin socialismo no hay independencia

Reflexiones sobre el programa de la patria. 2° Parte.

Al hablar de independencia nacional nos referimos a uno de los puntos más importantes en cualquier revolución política que apueste a la construcción del socialismo. Cuando nos referimos a este tema abordamos dos ejes fundamentales: independencia política y económica. En 1989 con el pueblo en la calle se da un quiebre en la historia contemporánea venezolana y se comienza a transitar el camino a la independencia política concretada en el proceso constituyente donde el pueblo bolivariano se dio una nueva constitución.

Desde entonces se ha recorrido un camino donde los elementos de independencia han sobresalido. Con el desarrollo a su máxima expresión de la democracia burguesa, y la convivencia con nuevas formas de poder popular se abre un espacio para que la real soberanía permita tomar decisiones autónomas de los organismo de poder del capitalismo, además de impulsar nuevas instituciones internacionales como la UNASUR, ALBA y CELAC que se mantienen al margen de los designios e intereses de la burguesía internacional.

Ahora bien, estos elementos que demuestran un importante avance a nivel político entran en contradicción con los elementos económicos donde la lógica del capital sigue dominando. Con la nacionalización del petróleo el estado venezolano obtiene el control sobre gran parte de los recursos monetarios, pero teniendo una baja capacidad productiva como país hace que depender del petróleo sea depender del gran mercado internacional capitalista. Por otro lado nuestro PIB-no petrolero ha crecido pero en mayor porcentaje ha sido el sector privado quién ha crecido, y lo peor de caso que han gran medida ha sido con la economía de puertos – importaciones fundamentalmente- que se sustenta con los dólares petroleros.

La realidad pone en evidencia que sin desarrollo de una economía productiva dependemos de las marañas de capitalismo, siendo esto una enorme traba para construir una experiencia socialista, por ende imposible conquistar la plena independencia. Dicha aseveración demuestra la gran relevancia de este primer gran objetivo propuesto en el programa de la Patria, como es defender, expandir y consolidar el bien más preciado que hemos reconquistado después de 200 años: la independencia Nacional. Es hora de abrir la discusión.

Sobre el primer objetivo nacional:

1 Garantizar la continuidad y consolidación de la Revolución Bolivariana en el poder. Aquí se señala la necesidad de lograr la victoria el 07 de Octubre como un primer paso, y ciertamente es algo incuestionable y de lo que todo revolucionario debe estar convencido, pero la victoria presidencial de Chávez sin una sólida victoria en las elecciones regionales significará un evidente retroceso, por eso la vigencia de profundizar lo plasmado en el punto 1.1.5: “preservar, recuperar y avanzar en los espacios de gobierno regional y local, para profundizar la restitución del poder al pueblo”.

El reciente acto de campaña de Chávez en el Estado Anzoátegui evidenció que el pueblo bolivariano no esta dispuesto a seguir apoyando gestiones ineficientes el rechazar en actual gobernador en varias oportunidades, por eso no se debe cometer errores al momento de seleccionar nuestras candidaturas, y la acción del PSUV va contrario a esa necesidad. Desde que el PSUV anunció la no implementación de primarias internas para la designación de nuestros candidatos a las Gobernaciones y Alcaldías grande ha sido la molestia de los militantes del proceso.

Si los candidatos son colocados sin tomar en cuenta la opinión de las bases los resultados que podremos esperar implicarían un retroceso en las fuerzas revolucionarias, la posible victoria del 07 de Octubre por parte de Chávez quedaría reducida si la oposición gana espacios a nivel regional, escenario para el que Acción Democrática (AD) junto a otros factores de la derecha se está preparando. Iniciativas como las de Eduardo Samán planteando su aspiración de ser candidato a la Alcaldía Mayor es un fenómeno que se presentará en todo el país, y debe ser respetada como un derecho de los militantes y dar salidas democráticas en sitios donde existan candidaturas alternativas. Garantizar una clara y evidente victoria en las elecciones de gobernaciones y alcaldías pasa por abrir espacio para una renovación de nuestras candidaturas de cara al pueblo bolivariano.

El segundo objetivo Nacional:

2 Preservar y consolidar la soberanía sobre los recursos petroleros y demás recursos naturales estratégicos.  Entre una gama objetivos que garantizan el control del estado sobre recursos naturales como el petróleo y minerales –acorde a las exigencias del pueblo- encontramos como estratégico el punto 1.2.3 que asegura una participación mayoritaria en las empresas mixtas. De entrada reconoce el interés del impulso de la gestión mixta (inversión privada y pública), cuestión que se viene ejecutando en nuestra industria petrolera permitiendo el acceso a grandes inversiones trasnacionales. El presidente Chávez en la introducción del programa plantea algo muy interesante:

La soberanía sobre los recursos naturales es un concepto que supone la garantía de su uso para los objetivos humanistas y naturalistas del socialismo. Así, tendremos soberanía en la medida que tengamos la libertad de su explotación, administración y uso para este fin

Hugo Chávez – Programa de la Patria.

Lo planteado por Chávez aquí supone la utilización de los recursos para fortalecer la construcción del socialismo-0 cuestión absolutamente plausible-, pero los intereses de las trasnacionales y los privados no son más que la ganancia, entonces al construir industrias mixtas hablamos de la convivencia de intereses diametralmente opuestos que impiden un desarrollo rápido y armonioso. Nadie niega la realidad actual donde en función de fortalecer la industria tácticamente sea necesario relacionarnos en empresas mixtas, pero jamás puede ser un objetivo de un plan socialista, más allá de garantizar la participación mayoritaria debemos plantearnos la progresiva desaparición de este modelo mixto, lo único que nos hará realmente independientes es construir un aparato productivo donde no queden resquicios de la lógica del capital.

Por otro lado el objetivo 1.2.10.2 traza el impulso a la participación de los trabajadores en la planificación de las actividades de la industria petrolera, siendo mucho más coherente con la construcción de una economía de carácter socialista que garantice nuestro bien más preciado: La independencia. Trabajadores y pueblo en general debemos hacer visible este objetivo y construir el control obrero sobre los recursos petroleros y demás recursos estratégicos.

El tercer objetivo nacional:

3 Garantizar el manejo soberano del ingreso NACIONAL. Este objetivo asegura avances que hemos conquistado con la revolución bolivariana, como el aumento de los impuestos a las regalías petroleras, la captación de los excedentes petroleros, entre otros, a su vez abre paso para nuevas medidas como el control de la producción minera y su comercialización. Ahora bien, el manejo del ingreso no responde sólo a criterios técnicos y por el contrario debe privar una concepción política, aquí el valor de lo siguiente:

El manejo soberano del ingreso nacional supone la capacidad de captarlo y de emplearlo en los objetivos socialistas, humanistas y naturalistas. El Estado debe ser diseñado de manera que la administración de ese ingreso nacional sirva a los objetivos de apalancamiento de la nueva sociedad

Programa de la Patria.

El primer paso para emplearlo en los objetivos socialista es el propio manejo de estos ingresos. Debemos avanzar en democratizar la planificación de nuestro ingreso y no dejar eso en la mano de profesionales y técnicos. El pueblo bolivariano debe tener pleno conocimiento del erario nacional y poder definir mediante mecanismo referendarios la administración de dicho ingreso, en función de las prioridades y las necesidades que se presenten. Este es el único modo de profundizar la lucha contra la corrupción que se oculta detrás del manejo casi clandestino de los ingresos nacionales, y esto es una tarea fundamental porque si no derrotamos la corrupción jamás tendremos pleno manejo soberano sobre el ingreso nacional sino que una pequeña casta burocrática lo administrará y disfrutará de el.

Un punto también importante de debatir es el 1.3.5.1 que reza lo siguiente: “Mantener y ampliar el Fondo Conjunto Chino -Venezolano. El Fondo Conjunto Chino – Venezolano, ha resultado en un extraordinario mecanismo de financiamiento para el Estado venezolano…” No podemos perder de vista que nuestra independencia debe ser respecto a cualquier expresión del imperialismo. La conocida República Comunista de China lo menos que tiene es comunismo, los miembros del buró del partido son los hombres más ricos de su país, su gran competencia en el mercado internacional se sustenta de las jornadas laborales mas explotadoras del mundo, en fin , más bien podemos hablar de República Capitalista de China. Este fondo Chino-Venezolano ha traído enormes beneficios, ¿pero cuanto significa este endeudamiento? Este objetivo debe ir acompañado indisolublemente de un mecanismo de contraloría social que  blinde nuestra soberanía ante cualquier intento  de vulnerar nuestra independencia desde el punto de vista económico.

En otro orden de ideas el fortalecimiento de organismos internacionales que respeten la soberanía y avancen en la cooperación internacional a favor de los pueblos es una tarea impostergable, aquí la tremenda vigencia del punto 1.3.6.3 que se traza el Fortalecimiento de la ALBA, ¿pero es esto suficiente? Creo que no, y me atrevo a tomar la propuesta que de formar general presentó el presidente Pepe Mújica. El presidente Uruguayo afirmó que se debe ir a un proceso de unificación de la UNASUR y el MERCOSUR, y yo le agregaría del ALBA y PetroCaribe. Avanzar en algo así contribuiría enormemente a formular un bloque lo suficientemente sólido para acompañar los procesos de emancipación no sólo en nuestro continente si no en el mundo entero.

El cuarto objetivo nacional:

4 Lograr la soberanía alimentaria para garantizar el sagrado derecho a la alimentación de nuestro pueblo. Según los datos suministrados en el programa, respecto al territorio nacional contamos con: 4% para producción vegetal, 14% para producción vegetal y ganadera – 30% de ganadero forestal. Estas cifras por si sola explican el enorme potencial para la producción de nuestros propios alimentos. La soberanía no se logra con grandes importaciones que hasta ahora han sido el sustento fundamental de grandes misiones como PDVAL y MERCAL que garantizan el acceso a nuestro pueblo al alimento a precios justos.

Para hacer productivas estas tierras no sólo debemos acceder a requerimientos técnicos, fundamentalmente es un tema político. A lo largo de nuestro proceso más de 300 dirigentes campesinos han muerto en la lucha por la tierra, y las organizaciones campesinas han quedado al margen –en muchas oportunidades- de la gestión de políticas gubernamentales, en este sentido denotamos una enorme debilidad que venimos arrastrando desde inicios de la revolución.

Un objetivo concreto que debe incluirse en nuestro programa es la definitiva guerra contra el latifundio pasando las tierras a manos de quién las trabaja. Es fundamental implementar una política en función de garantizar la seguridad social de nuestros campesinos, acceso a remuneraciones dignas y por sobretodo hacer caer a los culpables de los asesinatos de nuestros dirigentes. La lucha por la tierra ha significado revoluciones a lo largo de la historia y nuestra realidad no escapa de eso, para lograr nuestra definitiva soberanía alimentaria es necesario avanzar en una revolución agraria donde el papel protagónico lo tengan las capas campesinas de nuestro país.

El quinto objetivo nacional:

5  Desarrollar nuestras capacidades científico – tecnológicas vinculadas a las necesidades del pueblo. No tendremos desarrollo si no avanzamos en nuestro potencial científico y tecnológico, por eso es completamente coherente este objetivo, en el encontramos la consolidación de la infraestructura educativa,  la consolidación de un estilo científico garante de la independencia y soberanía económica,  la promoción del programa la Escuela en la Fábrica, entre otros.

Para complementar esto necesariamente hay en adentrarse en el tema educativo. Si bien es cierto que con nuestro proceso hemos crecido nuestra matrícula universitaria también lo es que tenemos enormes deudas, entre las cuales se encuentra la no aprobación de una nueva Ley de Universidades que contribuya con la transformación en aras del desarrollo de nuestras capacidades científico-técnicas según las necesidades del pueblo. Debemos ir a un proceso constituyente universitario a nivel nacional para replantear el papel de nuestras universidades –tanto autónomas, como públicas y privadas- y garantizar que la formación de nuestra capa profesional más allá de conseguir un título sea preparada para asumir los retos de nuestro desarrollo.

El sexto objetivo nacional:

6 Fortalecer el poder defensivo nacional para proteger la independencia y la soberanía nacional, asegurando los recursos y riquezas de nuestro país para las futuras generaciones. Entre los puntos tenemos el incremento de la capacidad defensiva del país, crecimiento del sistema de inteligencia, fortalecimiento de la milicia Nacional Bolivariana e incrementar el apresto operacional. Todos los puntos conllevan a la preparación para la defensa de nuestra nación, necesaria esta para avanzar en nuestra independencia, pero no podemos obviar un debate introducido en los últimos años sobre la guerra asimétrica, la guerra del pueblo. Ante una arremetida de los poderosos ejércitos imperiales contamos con una respuesta militar clásica muy reducida, por eso no puede ser nuestra táctica- si no tendríamos que invertir todo nuestro presupuesto en eso- nuestra táctica es la de las armas en manos del pueblo y los trabajadores.

Debemos avanzar indisolublemente en la preparación de nuestro pueblo en el manejo de nuestra defensa, en la implementación de mecanismos democráticos que garanticen que la jerarquía de nuestros mandos sean plenamente reconocidos por las bases militares y por sobretodo continuar el proceso de politización de nuestra FAN para que responda al interés de las clases oprimidas. Estas son tareas fundamentales, para fortalecer nuestro poder defensivo, necesario es transformar radicalmente nuestra concepción del aparato militar para hacerlo mas democrático y cada vez mas del pueblo bolivariano.

Conclusión:

Suficientes razones hay en este objetivo para no tener ninguna duda en que Chávez sigue siendo nuestro candidato, un profundo reflejo de respeto por nuestra historia y por lo que siempre ha sido nuestro proceso se sistematiza en la necesidad de la definitiva independencia. Debemos revisar de arriba para abajo el programa para que cada uno de nosotros afiance el compromiso, y por sobretodo sin timidez alguna generemos un gran debate con nuestros aportes críticos para garantizar que el plan de la patria sea el de construir el socialismo. Fortalezcamos nuestra independencia, avancemos definitivamente a convertir esta utopía llamada Socialismo en una realidad que satisfaga las necesidades de nuestro pueblo y los pueblos del mundo.


Esta nota ha sido leída aproximadamente 8043 veces.

Alexander Marín – Marea Socialista.


Visite el perfil de Alexander Marín para ver el listado de todos sus artículos en Aporrea.

Comparte en las redes sociales



Notas relacionadas

Ideología y Socialismo del Siglo XXI

Actualidad