Un intento de aproximación a su mensaje artístico desde el ámbito hoy de la interculturalidad y el socialismo del siglo XXI

Ancestralidad y contemporaneidad en César Rengifo

 Palabras  de  homenaje  a  César  Rengifo  ante  un   nuevo  aniversario  de  su muerte  este 2 de noviembre  de 2010  (Anti presentación  de  Apacuana)

     A  la  profesora  Ángela Carrillo de Rengifo, a Flérida y Diana, quienes siempre han facilitado todo para la  divulgación y trascendencia  de  la obra  de César. Al  Alcalde  de Caracas Jorge Rodríguez (hijo), quien ha compartido el recorrido de estas prioridades de la  Biblioteca César Rengifo. Al  presidente de Fundarte, nuestro amigo  y camarada  Freddy Ñañez, al Consejo Ejecutivo y  demás compañeros del Consejo Directivo.

A los pueblos originarios y  a los afrodescendientes.

“Cuenta el cronista de Indias Gonzalo Fernández de Oviedo  y  Valdés  en su  Historia General y Natural  de las Indias, que en cierta ocasión    el obispo  Rodrigo de Bastidas, hijo del conquistador del mismo nombre y primer obispo de la diócesis de Venezuela(1534-1542), al recriminar a un indio por su mal  comportamiento, le dijo  (en su ironía):   “¿No ves tú señor, que me voy haciendo cristiano?”

Gustavo Pereira (Legado Indio)

      En  su tremendura  de  artista, tal vez  César  hubiese dado una respuesta  parecida a este indio,  compulsivamente evangelizado de  los  tiempos de  la conquista. No  en  vano  él se proclamaba un militante de la anticonquista.  Y por cierto,  en fecha  reciente  hablando en la Biblioteca Nacional con nuestra   amiga  Maribel  Espinoza, quien  ha  estudiado en profundidad   la   obra de  César  Rengifo y tuvo  a su cargo  la ordenación  y  publicación de sus  obras,  me  decía:

-Dentro del  pensamiento marxista de  César Rengifo, he  venido  encontrando  muy  sutilmente , también  un  cierto  trasfondo  cristiano.  Claro –enfatiza ella -  es  el trasfondo de la misma  cultura  en  la que hemos sido  formados.

Y  le  comento:

 
-Así  es. Nada  de  esto me  es  extraño del  todo. De  lo  mismo  se   acusó a Bertold  Brech, quien  usaba  la técnica de las  parábolas bíblicas  para    ubicar  el  escenario  de  la  Alemania de su tiempo  en un  desierto chino y  así poder  huir  de la  policía.  Incluso  los mismos  marxistas de su tiempo  vieron  a  Bertold Brech  como  alguien que  de  repente despolitizaba   su teatro, cuando  no se entendía  de  fondo  su técnica y  más  allá de  su técnica,  la lógica de su  discurso revolucionario.

Pero  debo  recordar que  al  propio  Marx  siempre  se  le  atribuyó un  telos,   digo un  telón de fondo  judeo-cristiano  en  lo  del mito  del  proletariado.   Y  no  en   vano,  ojo,  el  historiador  Arnold  Toynbee   llamó   al  marxismo   una   herejía  del  cristianismo.  Pero  en  su crítica  de fondo  al  eurocentrismo del  marxismo  clásico, en aquel énfasis en el llamado desarrollo indefinido de las fuerzas productivas,  Edgardo  Lander   reconoce también  el humanismo cristiano como  otra  de  las  fuentes  subterráneas  que nutrieron  el  marxismo.

MARX Y  LOS  PRIMEROS  CRISTIANOS  

         Es  más.  Si   encontramos  la  posición  de  Marx  ante  los  primeros  cristianos  y   la  distinción clara que  hace  entre  el  cristianismo  originario  y  la   religión  opio  del pueblo,  pareciera que pudiéramos  estar  escuchando  a  uno  de  los teólogos  de la  liberación  de  hoy.  Veamos:   cuando  estaba  en forma  embrionaria   la  Izquierda  Cristiana   de  Venezuela (1964-72)  nosotros  echamos  manos  tanto de  citas bíblicas  como  de   esos  párrafos de las obras  escogidas  de Marx y  Engels.  Como  lo  hace hoy   a  cada  rato  el  comandante  Hugo Chávez.

“No  se trata, como  ha  dicho  Chávez varias veces,   de  cristianizar  a  Marx  o  a  Fidel,  ni  de hacer marxistas  a  los cristianos, de lo que se trata es  de  poner  en  movimiento,  dentro  del  proceso  a  los  distintos  sujetos  o  actores sociales”. Llegando más lejos, nosotros diremos: tampoco se trata hoy, de llevar a los pueblos indígenas como proyecto intencional, a una nueva  evangelización, a una “re-cristianización”  en un marxismo dogmático. Lo cual no significa que no puedan existir con naturalidad  indígenas que militen en el catolicismo, el protestantismo o el marxismo. Pero destacamos que su comunalismo socialista tiene una vertiente histórica  y social propia.  De lo que se trata,  sobre todo es de la  posibilidad, digamos nosotros,  de que esos distintos actores y actoras  podamos arribar a la  construcción participativa  con  los pueblos  de  un  proyecto socialista común de largo alcance histórico, con sus atributos étnicos-territoriales, lingüísticos y socioculturales,  como riqueza propia y proteica del proceso.

SOBRE  LA  TRAMPA  DE  “CULTURA  GENERAL” PARA   NEGAR    LA  CULTURA PROPIA

Sin  embargo, debemos destacar –en  el  caso de César  Rengifo- y  quisiera  que  tomáramos  nota  en  esto, más fácil  es  percibir,  encontrar o localizar en  la  obra del Maestro,  las  fuentes  imperiales  de  eso  que a veces  arbitrariamente  llamamos  “cultura general”, (o dominante)  que  las  proteicas  pero  invisibilizadas fuentes   de  las  culturas particulares, comenzando por la de los pueblos originarios,  a  veces   llamadas  culturas  locales y  como supuestamente desprovistas de  “uni-versalidad”.  De  su carácter de pueblos y  de etnias-naciones en el marco de los Estados Nacionales y de  sus relaciones bi-nacionales y continentales.

ººººººººººººººººººººººººººººººººººPARA  UNA   ANTI-PRESENTACIÓN   DE  APACUANA

     Al  presentar  la obra  Apacuana, como parte del  tríptico del teatro indígena  del dramaturgo  César Rengifo, cabe  hacer  una pregunta  para mí recurrente,  sorpresiva y desconcertante  al  bucear  en las  profundidades de sus aguas ancestrales:

-¿Cómo hizo el camarada César Rengifo para sacudirse de tanta opresión ideológica  del colonialismo, de tanto racismo-clasista, de tanto eurocentrismo, del  oprobioso  patriarcalismo, de tanto culto a los conquistadores, que en su tiempo invadía hasta los tuétanos el mismo espacio ideológico de casi todas las izquierdas  en el mundo cerrado e irreversible de una conquista sobre otra conquista, que nos mantuvo de  reconquista en reconquista? ¿Y cómo pudo proclamarse hijo de la anticonquista para enfrentar  el culto colonialista a Losada, Fajardo, Cortés, Pizarro y sobre todo a  Cristóbal Colón? ¿Cómo pudo poner sobre el tablero en un solo  instante  todos  los  sujetos o  actores  invisibilizados en  la resistencia  a  la  conquista y  a la  colonia y  sobre todo, su participación en  la  guerra de independencia?

     Sin menospreciar  el  indoamericanismo de Mariátegui debemos recordar que aquí  tenemos a  César Rengifo, para quien los pueblos indígenas nunca fueron un “espacio accidental” de tránsito hacia el capitalismo y el socialismo. Por  otra parte, Rengifo siempre fue por la vía del arte,  de lo plenamente vivido y comprometido, mucho más allá de su propio bagaje teórico, ideológico y político,  mucho más allá de sus propios dogmas  para  enriquecer  la construcción participativa del  socialismo y la esperanza  comunista desde la dialéctica histórica y social encarnada en los pueblos. Nunca  vio  la lucha de clases despojada  de su  etnicidad, la  dominación lingüística, de la lucha contra el racismo, el patriarcalismo y  la destrucción de la naturaleza, ni a los sujetos históricos al margen de su carácter social y de la idea de proceso. De  allí que sea hoy parte viva de esas  fuentes  en el arte  de desenterrar  los indosocialismos y    los  eco-humanismos.

   Opté  por interrogar al respecto  a  varias personas de los más cercanos. El  primero, fue el maestro  Esteban Emilio Mosonyi,   quien  nos dijo:

-Rengifo  despertó  ese indio que hay en él,  en una especie de lúcida  resurrección en su alma de caraqueño pleno y  de artista auténtico.  Es   una cuestión de identidad. Asumida con dignidad.  Pero la  clave  siempre estuvo en su vida, plenamente vivida  y comprometida con los más explotados, oprimidos y  excluidos. No limitó el  sujeto histórico  al  proletariado. Pero tampoco se desentendió del mundo de los trabajadores y trabajadoras y de su  papel  fundamental  en el capitalismo.

-  Entonces ¿Salió  al encuentro  de  sí mismo como  el poeta  Walt Whitman?  Pregunté:

-Sí, de alguna manera, desde su propia realidad, desde su propia interpretación de un marxismo arraigado en su historia y cultura propia, y más allá del alarde de una “cultura general” abstracta,  partía en cambio,  de lo más originario del país, nos dice Juan Plaza.  Mucha  gente, hasta  algunos  amigos de  César a veces no  entendemos  el manejo de  las claves del pasado, para interpretar e instrumentar  el presente, como coyuntura y como proceso hacia  la utopía.

EL  HOMBRE QUE LLORA POR  EL  HOMBRE

Y luego  respondimos:

-Sí…. como también desenterró otro hombre sepultado en el silencio de la historia oficial y se vio en otro espejo:  “el hombre que llora por el hombre”: un  negro,  que por uno de sus ojos lloraba lágrimas de sangre. Y levantó de la tumba de los caribes martirizados a la mujer india en la figura de Apacuana;   la  esclavización indígena en Oscéneba,  la  afroamericana en  “Los hombres de los cantos amargos”.  Pero  es clave  la presencia de la mujer, en su teatro, su pintura, su muralismo, su poesía. Apacuana es el símbolo de la resistencia del cacicazgo  indio, en manos de la mujer. Y las figuras  indomestizas o aindiadas de su andinismo, son  como una continuidad de lo tabuado: la indodescendencia  de la gran mayoría de la población venezolana.  Algo  muy  distinto de quienes  proclaman una  identidad  nacional  o   una conciencia de clase, despojando a ambas de su conciencia  etnohistórica, que aquí para  César,  en el fruto de su obra,  son complementarias, inseparables, pero no reductibles  una a otra.

      En una calle abierta de Los Teques, tropezamos con el poeta Franklin Trompiz, quien dice  ser  orgulloso descendiente de los pueblos originarios de Antímano, proclamándose hijo de Guaicaipuro, como lo hacen los campesinos de Guareguare.

-¿Qué piensas tú  Franklin? Y me responde:

-Tenía  Rengifo un palpitante corazón indio que movía su alma de artista comprometido con su tiempo y  con  su pueblo. Como el colibrí sobre la flor, revoloteó sobre su obra para entregarla al pueblo. Y puso en ella el  néctar de la vida para enfrentar la desolación y la muerte.

-Es cierto, le digo: siempre hay una  insistencia en el teatro de Rengifo en que  los pueblos indígenas no morirán.

EL  ARTE  LIBERA CUANDO  ESTÁ  HECHO DEL MISMO BARRO Y  DEL  FRUTO  DE LOS MORICHALES DE  LOS TAMANACO  DEL  ORINOCO

Luego interrogamos a Freddy Ñañez, Presidente de Fundarte, quien nos dice al instante:

-Recuerda que el arte libera y más si está hecho del mismo barro, de la misma sangre  y de la misma cultura de sus ancestros, así esté invadido por una cultura dominante legada por las academias.   Desde el fondo de los siglos y milenios, -prosigue Ñañez-  la cultura propia se levanta en él, resiste, respira, sueña  y lo emancipa por encima de la sociedad dominante de su tiempo, poniendo a caminar los mitos en la historia. No en vano tu has llamado a Rengifo “el Hijo  Ancestral de Caracas”;  ancestral y contemporáneo al mismo tiempo,   cuyo teatro vivo nos habla en mariche. En ese presente suyo y nuestro, de “Las Torres y el viento”. En la  huella  indeleble de la sub-cultura del petróleo, donde su teatro pone en claro la contradicción: desolación, lucha, muerte y esperanza. Que marcará toda su  dramaturgia, encarnada en la tierra de origen, en la vida y en todo el esplendor de su  particular universalidad. 

HABLA EN  APACUANA, EN  OSCÉNEBA Y  EN GUAICAIPURO

COMO  AHORA  NOS  HABLA  EN  YUCPA  Y  EN  EL  ALMA  DE  LA  SIERRA  DE  PERIJÁ

Es cierto, le respondemos A  Freddy Ñañez:

-Ya  en la lengua caraca nos habla en Apacuana y en Guaicaipuro y en Oscéneba. En el mito de Amalivaca de los tamanacos del Orinoco. Hasta entroncar en el fondo de la selva amazónica, en ese actual  “Yo hablo a   Caracas” del  sabio ye´cuana  Barné Yavarí desde el lente mágico de la cámara de  Carlos Azpurua, preñada de alba y  sol, agua y selva.  Ahora desde el mito  en la historia, “Amalivaca  canta, danza y  habla a Caracas. Por esas tierras que hablan en mi lengua”. (1)  También  Perijá viene  hablando  a   Caracas. Habla  en yucpa, en japreria  y  en  Sabino Romero.  Y en  mapuche.

UNA ADVERTENCIA, COMO HOMENAJE  AL ZÓCALO DE LA MEMORIA DE  CÉSAR  DE  RENGIFO, HOY MÁS ALLÁ DE “LAS TORRES Y  EL VIENTO” (Y de su muerte, despertando en el imaginario colectivo, ese indio que hay en él):

     Pero pareciera hablarnos también, en  advertencia, a cualquier intención  posterior de sustitución del  sujeto de esos pueblos originarios, insustituible, por  amigos, aliados y compañeros de camino. Y pareciera decirles desde el fondo de los siglos: gracias amigo, gracias pariente,  indio-descendiente, sangre de mi sangre, hecho de la cal de los huesos de mis antepasados, sembrados en la tierra heroica: ¡mucho te estimo y  te agradezco tu solidaridad infinita, pero déjame caminar por mis  propios pies y  hablar  por mi propia voz en mi propia lengua y  alumbrar por mis propios ojos! Mira que estoy sobre el tablero, saliendo del mundo de los invisibles. Y así, viviremos  en grata compañía la miel y la hiel como compañeros de viaje de esta revolución. Y la alianza será eterna.   Pero, cuidémonos siempre  de la ayuda exterior. Sobre todo de aquella made in USA . ¡No me des el pez, aprende conmigo a pescar y yo aprenderé contigo a conocer la lucha en otros mundos, por  ahora desconocidos! Una mano lava la otra y las dos se  lavan juntas. Cuatro ojos ven más que dos y los del equipo,  como  gran piache colectivo, verán más  allá de lo que ven tus ojos. Y sin perder de vista el retrovisor  y  el macroscopio inter-cultural   de la historia  y el diálogo inter-civilizatorio  de nuestros pueblos, culturas  y sociedades en  la  construcción de la Gran Nación  de  Abya Yala. Que Bolívar ahora regresa con Quetzalcóatl.

Pero, si  expulsas al pez de su hábitat, lo matas. Y entonces ¿Cómo  pretendes moverte entre nosotros como “pez en el agua”? Te veré extraño, tan extraño, como otro colonizador más si no me acompañas a restablecer mi hábitat.  Mi tierra y territorio de origen  y  restablecer  el cosmos  de mi  etnia-nación. Y si no me dejas ser yo mismo, como persona y como  pueblo ¿podré tenerte entre mi prójimo consanguíneo y cultural más cercano?

Entiéndeme camarada, desde la lógica de mi lengua india, que mi visión del tiempo y del espacio, de tierra y territorio, diferentes son. Pero no por eso, dejo de ser tan contemporáneo y  actual como tu. En una sociedad multiétnica y pluri-cultural, se entrelazan en un proyecto común intercultural varios sentidos del tiempo y del espacio, distintas lógicas, múltiples métodos o caminos, pero que pueden ser convergentes hacia la unidad y lucha.  Entiende también, tu, el gobierno, sea el revolucionario o el de derecha ¡Que los pueblos indios también tenemos Constitución Oral para regular la convivencia! Y que el derecho escrito, primero fue oral. ¿Por qué inventar cárceles? Y peor aún, fuera de mi territorio. ¿Por qué en Chile me debe regir la sombra de Pinochet después de muerto? Me acusan de ser de las FARC o de ser de la ETA o agente bolivariano de Chávez. Como ayer acusaron  a Pizango en la Amazonía peruana.

EL REGRESO DE GUAICAIPURO

     Cuando Rengifo prende así en la llamarada de la revolución socialista y bolivariana,  mirandina, indianista, afroamericana,  intercultural, ecosocialista, feminista  y  ecohumanista, el viento recoge en nuestro presente las cenizas de Oscéneba, de Apacuana, de Curayú o el vencedor, que al llorar un niño indio al instante  del  piache recibir la noticia de la muerte de Guaicaipuro, dice al horizonte mudo de los siglos venideros:

-No, no ha muerto Guaicaipuro, llora un niño al instante, ¡hay esperanzas!.  Nuestros pueblos persisten  y no morirán.  ¡Nunca morirán!

Ese alto sentido de la inmortalidad  también se hizo  presente en la sentencia de Túpac  Katari cuando desde la lucha  por la vida,  lo sorprende la muerte y  exclama antes de su expiración:

PORQUE  EL  MITO  CAMINA  CON LA  HISTORIA: ¡VOLVERÉ  Y  SERÉ MILLONES!

- Volveré, carajo juro que volveré,¡ volveré y seré millones!.  

       Túpac Katari ya viene por Bolivia y Ecuador. ¡Alerta! ¡Alerta que camina!  ¡Regresa con Bolívar por  América Latina!. Regresa cada 100 años cuando despierta el pueblo, para decirlo en  la lengua viva de Neruda, prendida de ese heroísmo  mapuche.. Paradigma de libertad  para Miranda, Bolívar y O´Higgins, perseguidos  también en el tercer milenio por  la sombra de la dictadura de Pinochet, como lo apunta el Senador chileno Alejandro Navarro. Y ahora Interrogándome e interrogando a otros, recibimos  una respuesta común sobre el encuentro de Rengifo consigo mismo: es el indio que hay en él. Esa identidad irreductible, pero al mismo tiempo la más invisibilizada, incluso  en algunos estudiosos de la obra de Rengifo. Esa  resistencia india  de medio milenio, propuesta ahora a los pueblos y gobiernos del mundo como DÍA DE LA RESISTENCIA INDÍGENA PLANETARIA.  Que se encuentra  con nuestra auto-afirmación  americanista por la unidad y diversidad cultural y humana, como reza  el  espíritu de aquel  decreto del Presidente  Hugo Chávez sobre el  nuevo nombre del 12 de octubre. Estamos en la era de la anticonquista y la descolonización anti-imperialista. Y allí el teatro de César Rengifo es uno de nuestros mejores instrumentos  para  la divulgación de una historia viva de Venezuela y de América.

   Nos interrogamos varias veces  con  sus alumnos y  compañeros de lucha. Humberto Orsini, Juan  Plaza, Pedro  Riera. A  todos ellos  les  asombra, cómo   César  instrumentaba el pasado  desde un presente de riesgos y  esperanzas, donde  la vida y  la muerte se cruzan en cada esquina. Y luego la vida, la esperanza y la victoria, van dejando atrás la desolación y la muerte. Mito-ciencia-arte-historia y utopía, están aquí en este arcoíris, en esta alianza con la  Madre Naturaleza, en el aquí y  ahora de la política.

    Apacuana y el fruto de su vientre, su hijo Cuaricurián se hacen presentes sobre el tablero. Con  todas  sus virtudes, defectos  y contradicciones.  Es  la  obra que hoy  ponemos en tus manos.   Tan caribe como los yucpa o  los ye´cuana, en  el  reclamo  de sus  tierras y  hábitats. Tierras de canto y danza, esas que hablan en mi lengua.

   Si algo significativo ha tenido estos encuentros, como lo recordaba Chucho Ñañez,  ha sido la particularidad de ir reuniendo a  los  alumnos, amigos y  admiradores de  César  y su obra  en un proyecto común. Viene al caso este comentario final.  Cuando  invitamos  al maestro  Humberto Orsini al Diplomado sobre Interculturalidad, Indosocialismo y Socialismo del  siglo XXI alguien  le  preguntó:

-Y en los  primeros tiempos de  las obras de César Rengifo,  en que aquí  no había ni  izquierdas, ni comunistas ¿dónde  encontraban público, dónde ponían  el   escenario? 

Y responde Humberto  Orsini:

-Nuestro escenario  estaba donde estaba  la gente. Si estábamos en un mercado, allí  estaba el escenario. Si estábamos presos, el escenario estaba en la cárcel, si  estábamos en nuestras casas poníamos el escenario  en la mesa servida. No  había  por qué detenernos en ningún espacio y  así nos formamos con  César  para concretar proyectos.

AL  FINAL:   ¿DE QUÉ  SE TRATA?

-Instrumentar  el  teatro vivo de  César Rengifo  como  herramienta  socialista y  revolucionaria  para  la  enseñanza de  la geografía e  historia  de  Venezuela,  con  una   visión  holística, dialéctica y multilineal,   descolonizadora,   donde  la  presencia  activa  de  los  distintos  sujetos  o  actores,  sean  vistos  dentro  del  proceso histórico real,  en  sus  especificidades  y  en  su  conjunto. Y  sobre  todo,  integrados con  sus especificidades,  en  el marco del proyecto común.

-El  elemento  clave para  los sujetos y  actores,   es  la  autorrepresentación personal y colectiva de  cada  uno de  ellos  en  el proyecto común   de  largo  alcance  histórico.

-De trabajar en la construcción participativa  de  una  metodología   alrededor  de  la   proteica  obra  artística  de César  Rengifo,  como  una  referencia  fundamental, entre otras,  auxiliada por los distintos  sujet@s  o actores  que fueron  invisibilizados  durante  la  conquista y  la colonia y  en la primera  independencia,    en   el  marco  de   nuestra  diversidad  cultural y  étnica,  la  interculturalidad  y  el  socialismo del siglo XXI. 

-Finalmente, en  materia  de  inclusión  hay  que  preguntar  con  Whitman:

-Si  está  el  sapo, la  oruga y  el  guijarro

Y si  acaso  se  nos  ha  olvidado  alguna  isla.

Por  este  Himno  al  Universo

a  todos los  excluidos y  excluidas

A todos  los  explotados y  oprimidos en  algún sentido

Porque  todos  están  convocados  a  esta  cena

(que nosotros  llamamos  ahora  la  revolución)

Llena  de canto y  danza

De  amor y  de combate.

Ahora  en  que  Fidel  nos  advierte que la  guerra mundial  imperialista  se  hace inviable e insostenible

Para  la  especie humana y  el  planeta.

Ese es el reto. 

Escrito al pie del  Wuaraira Repano y de los Altos Mirandinos, Tierra de Guaicaipuro  12 de octubre de 2010 - DIA DE LA RESISTENCIA INDÍGENA  PLANETARIA/para  el 2 de noviembre de 2010, en otro aniversario de la muerte de César, como simplemente le dicen  sus  amigos y camaradas.


 [email protected]  

(1)  Amalivaca  canta, danza y  habla a Carcas. Por esas tierras que hablan en mi lengua.

Se trata de  un proyecto a mediano plazo, que  pretende presentar en  pantalla gigante  en Caracas  la  danza y  canto de cada  pueblo filmado en  su  propio contexto  selvático, de  sabana  o semidesértico y en el ámbito de la lengua y la cultura propia. Y con el  relato en vivo  de los mitos por  sus  propios protagonistas, con  la  finalidad  de reafirmar los derechos de cada pueblo indígena desde sus intereses materiales y  espirituales,  su  derecho a la tierra, hábitat  y a la educación intercultural bilingüe, cosmovisión y espiritualidad inherente.  En otro sentido, con la finalidad de revalorizar y reforzar el imaginario indio  y el ecohumanismo y ecosocialismo del venezolano  dentro de su carácter  multiétnico y pluricultural y su vocación intercultural. En el decir de Jorge Solé- Solé,  el cine  nos ayudará a filmar canto y danza en su propio ambiente para no descontextualizarlo.

(Ver papel de trabajo presentado por Pedro Riera,  Juan Plaza, Jorge Solé, Lourdes Romero, Gilda Girardi, Pedro Urbina, Ana Marcano, Thania Ortegano, Saúl Rivas-Rivas  a  Fundarte, Conive, Metro de Caracas, Casa del Artista, Casa de la Diversidad Cultural y otros)  
 

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