Secretario general de la OEA dijo que los países tienen "el derecho" a investigar sobre la nucleoelectricidad.
Una férrea defensa de la
necesidad de que los países de la región investiguen de manera seria
los alcances de la generación eléctrica en base a la energía nuclear
hizo ayer el ex ministro del Interior y actual secretario general de la
Organización de Estados Americanos (OEA), José Miguel Insulza.
El diplomático dijo que, en su visión, América Latina "tiene derecho" a investigar sobre este tema de manera seria.
Todo, considerando que, sobre un análisis de la propia OEA, hacia 2030
América Latina aumentará la generación energética en un 144%.
"Yo he reivindicado anteriormente el derecho de nuestros pueblos a
investigar, desarrollar y producir energía nuclear con fines pacíficos.
(...) Este tipo de energía no produce emisiones sulfurosas ni de
mercurio ni emite gases que provoquen el efecto invernadero", explicó
Insulza.
Los cancilleres presentes en la Asamblea General de la OEA que se
realiza en Panamá coincidieron en que este tema tiene que abordarse de
manera urgente, para alcanzar una solución en que se aumente la
capacidad de generación eléctrica sin seguir incrementando el
calentamiento global. Los diplomáticos también dijeron que América
Latina requiere del establecimiento de una plataforma jurídica para que
el intercambio energético entre países no se supedite a los vaivenes
políticos.
Por lo mismo, dada la importancia del tema, se explicó que esto no
puede ser acordado por los cancilleres, sino por los Primeros
Mandatarios de los países miembros de la OEA.
Avances en Chile
En febrero pasado, se anunció la conformación de un comité de expertos
que iniciará los estudios sobre la factibilidad de construir una planta
de generación eléctrica en base a energía nuclear en Chile.
Y aunque la Presidenta Michelle Bachelet ha dicho varias veces que
durante su gobierno no se implementará la energía nuclear, varias voces
han señalado que no es posible que Chile se abstraiga de discutir un
tema tan relevante, considerando la actual estrechez de suministro en
el país tras los cortes de gas desde Argentina.
Desde que se tome la decisión de construir una planta nuclear, pasarán al menos 10 años para que esté operativa, lo que hace que se trate de una alternativa de largo plazo.