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Vista parcial de participantes en la Asamblea | Credito: ccura |
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José Bodas se dirige a los participantes de la asamblea en El Palito | Credito: ccura |
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Pasadas las 4 de la tarde en el parqueadero de El Palito, se realizó ayer jueves una asamblea de los trabajadores. La realización de la misma era inusual, ya que en ese sitio y a esa hora, el sol golpeaba inclemente sobre la humanidad de hombres y mujeres que terminaban su jornada laboral y se aprestaban a dirigirse a sus sitios de vivienda.
Sin embargo el embate de la naturaleza no fue impedimento para que los petroleros escucharan con atención las intervenciones de los dirigentes sindicales. La explicación de la expectativa es muy sencilla: todas y todos querían saber qué va a pasar con la negociación del contrato petrolero, en vista del que el anterior expiró hace dos semanas y aún no se escucha nada de la instalación de la mesa de negociación para acordar uno nuevo.
Las caras de los participantes eran de preocupación y no era para menos, ya que lo único que se ha escuchado hasta ahora son las manifestaciones del Ministerio del Trabajo que afirma que mientras las federaciones sindicales no se legitimen mediante procesos electorales, no se podrá iniciar la negociación del contrato. Los trabajadores conocen sobradamente que los intereses de la burocracia no son precisamente realizar elecciones democráticas, y que en caso tal que lo hicieran, éstas como mínimo tardarían de 6 meses a un año.
Pero también han escuchado en los pasillos y en las oficinas de PDVSA que la intención del Gobierno es presionar que las federaciones cumplan con el compromiso establecido en la convención colectiva que acaba de expirar, de alcanzar la unidad sindical en PDVSA. Para nadie en un secreto las áreas de trabajo de PVSA, que esta gran aspiración y necesidad de los trabajadores de contar con una organización unificada, sólo será posible cuando se derrote las pretensiones divisionistas de la burocracia sindical de la IV y V República y se doblegue a la nueva tecnocracia que se ha enquistado en la Empresa, para quienes la existencia de una organización sindical unificada, democrática, combativa, revolucionaria y socialista es una amenaza para sus privilegios y el nepotismo que han logrado instalar en la industria petrolera.
En ese sentido las palabras expresadas con determinación por José Bodas, Secretario General de Fedepetrol de Puerto La Cruz, quien se hizo uso de la palabra en la asamblea, fueron una esperanza y una motivación. Los presentes se animaron al saber que los directivos sindicales de su organización en El Palito, entre los que se destacaban los compañeros Servelión y Pastran, no estaban solos y que existen otros dirigentes clasistas y consecuentes en todo el país que defensores de los intereses de los trabajadores.
“No nos oponemos a la unidad, es más hemos sido los más consecuentes impulsores del sindicato único…. No nos oponemos a que las federaciones resuelvan su situación de mora electoral, por eso nuestras organizaciones sindicales locales están al día… pero lo que sí debe quedar claro es que por encima de eso están los intereses de los trabajadores y por ello lo que debe primar es el inicio inmediato de la negociación del nuevo contrato con los representantes de las organizaciones que estamos legitimadas por las bases y reconocidas por el Ministerio del Trabajo.”
"Vengo a invitarlos a que nos acompañen a la reunión que realizaremos el miércoles 7 de febrero, en PDVSA La Campiña en Caracas, para que juntos con otras organizaciones sindicales que están legitimadas, acordemos conformar un equipo de negociación que se siente ya a discutir con las directivas de PDVSA y el Ministro del Trabajo. No hay otra tarea más importante en PDVSA que sentarnos a discutir el nuevo contrato. No podemos permitir que por la negligencia y la irresponsabilidad de la burocracia sindical de las federaciones, se castigue a los trabajadores, como acontece con los empleados públicos que llevan dos años esperando a que el gobierno se siente a negociar con ellos, o el drama de los trabajadores de las asociaciones estratégicas que llevan 14, 16 y hasta 18 meses esperando la negociación del contrato marco. Cada día que pasa significa una pérdida para los trabajadores y eso no podemos aceptarlo."
Los aplausos no se hicieron esperar. El cansancio y el dolor en los ojos por el castigo del sol, dieron paso al optimismo en el rostro de petroleras y petroleros de El Palito. Las mujeres en especial mostraron complacencia, mientras que entre todos se animaban, concluyendo que hay la posibilidad de iniciar cuanto antes la negociación y para lograrlo hay que apoyar la iniciativa de realizar la reunión del 7 de febrero.
Los buses con destino a Morón, Puerto Cabello, San Felipe y a las distintas zonas de Valencia, se ocuparon nuevamente, iniciándose el retorno de los trabajadores y trabajadoras a sus casas, con la confianza que el 7 de febrero los dirigentes y trabajadores de base que participen en la reunión de Caracas, encontrarán la fórmula sensata que permita destrabar la situación en PDVSA y dar inicio a la negociación del nuevo contrato.