París 6 julio 2008.- La Unión Europea revisa su controvertido apoyo a los biocombustibles, según quedó claro ayer en un encuentro informal del Consejo de Ministros reunido en París.
En la reunión se vislumbró un posible cambio en la meta de lograr hasta el 2020 en toda la UE que el 10% de la energía utilizada en el sector transporte provenga de fuentes renovables.
En el futuro, esta medida no sólo se referirá a biocombustibles, sino también a carros impulsados por electricidad o por hidrógeno, dijo el actual presidente del Consejo, el ministro de Medio Ambiente francés Jean-Louis Borloo, al cierre de los tres días de deliberaciones de los ministros de Medio Ambiente y Energía sobre un paquete de medidas para proteger el clima.
La utilización de plantas como el maíz y el trigo en la fabricación de biocombustibles es fuertemente controvertida, dado que se les atribuye gran parte de responsabilidad en el alza de los precios de los alimentos.
Francia preside la UE hasta fin de año. Hasta entonces, la UE quiere aprobar su paquete de medidas relacionadas con el clima y la energía para estar a la altura de las negociaciones de la comunidad internacional sobre un nuevo acuerdo climático mundial.
Los 27 jefes de Estado y de Gobierno resolvieron en marzo de 2007 que aumentarían el porcentaje de energías renovables en un quinto.
Entre los objetivos climáticos, figura también 20% de descenso de las emisiones de CO2 así como el aumento de la eficiencia energética en 20%.
Por otra parte, los ministros de Energía consideran hacer obligatorio en todo el bloque el ahorro de energía, dijo Borloo. "Pero es algo muy difícil de evaluar, de manera que aún quedan muchos detalles sobre los cuales trabajar antes de poder aplicarlo", comentó Borloo