La energía eólica en la Venezuela Socialista 2013-2019

Ya no es sorpresa para nadie las grandes posibilidades de generar energía eléctrica vía proyectos eólicos. Hoy en el mundo se están generando casi 240 mil MW. Tampoco es secreto que países con los cuales tenemos excelentes relaciones, como China, son expertos en el asunto y pueden ayudarnos a acelerar ese proceso en nuestro país. Justamente en el caso chino, ellos responden por un gran porcentaje de los proyectos eólicos instalados a nivel mundial (62 mil MW para ser exactos, o sea el 26% del total en todo el planeta).

Ahora bien, en ese tiempo de ahorros en pro de un desarrollo sustentable cualquier generación energética que no emita gases al ambiente es bienvenida. Cualquier generación energética que frene el calentamiento global es, pues, excelente. Aunque podamos estar ante a una tecnología relativamente nueva todavía y, por ello, con el costo aun por arriba del costo óptimo.

También estamos claros que ubicar el lugar para las instalaciones necesarias no es problema para Venezuela. Sin embargo, debemos añadir a nuestras extensas tierras - donde prácticamente los vientos no cesan - las demás ventajas de desarrollar un proyecto de ese tipo: generación de gran cantidad de energía eléctrica; generación de empleos; además que el área donde serían instaladas las torres no inviabiliza su utilización y, más bien, debe ser fuente de renta extra para los dueños de las tierras - que serían pequeños y medianos productores y colectivos en general, además de la presencia del Estado Venezolano garantizando producción social.   

Aun así, debemos sumar a todo eso el gran potencial eólico no sólo de Venezuela, sino de América Latina en general. Observemos igualmente que pequeños países han conseguido logros bien interesantes, como es el caso de Portugal (otro país con el que tenemos muy buenas relaciones) que tiene más proyectos de naturaleza eólica que casi toda la América Latina junta.

En fin, este es sin duda un tema que debemos estudiar y analizar con mucha atención. Ciertamente, debido a lo expuesto anteriormente, dicho tema hay que estar presente en las discusiones que se suscitarán a partir del Plan Socialista de la Nación 2013-2019. Y no solamente eso, sino que debemos extender todas las sugerencias y conclusiones encontradas en el ámbito venezolano hacia América Latina a través de las reuniones con el CELAC, el Mercosur y el Alba.

Para finalizar, debemos tener presente que la producción de una fuente de energía limpia no termina ahí. Volviendo a los portugueses, también es conocido su Decreto Ley promulgado en 2006 que determinó que todos los inmuebles construidos a partir de allí deberían contener panel solar. Eso es de suma importancia en el caso venezolano, en vista del enorme número de obras que se están haciendo en la Misión Vivienda. Además, un decreto ley con esa característica estimula a que muchos en nuestra sociedad vayamos comprendiendo cada vez más que la resolución de los problemas no es sólo obligación del Estado y que todos debemos participar de una u otra manera.  

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