Ideología y clase media I

Carta a la cuñada I

Material didáctico para el trabajo político en Venezuela

Los artículos, “Carta a la cuñada I” y “Carta a la cuñada II”, están hechos para facilitar el abordaje a nuestros compatriotas de la clase media, para así, inducirlos a la reflexión, principalmente aquellos que se encuentran confundidos sobre el papel que representan en el devenir histórico de un país que se enrumba hacia mejores horizontes.   
 

Apreciada Cuñada:  Recibí la carta originada en Honduras que me enviaste. Pero no voy a opinar sobre ella. Me interesa más referirme a lo que tú piensas y sientes en relación a lo tratado en la conversación telefónica que sostuvimos. Pero antes quiero referirme a algo mucho más importante. Quedé gratamente sorprendido por el concepto que tienes de mí, el cual lo transmitiste a través de mi esposa.  

Para mí representas más que una simple cuñada. De hecho las cuñadas son o debieran ser unas hermanas más y tú lo fuiste y lo eres. Estás metida en la familia desde que éramos unos jovencitos. Pero lamentablemente debo reconocer que parece que te considerábamos sólo como una persona proveedora de vestidos y carteras para mamá y que una vez que se disolvió el vínculo legal, comenzamos a mirarte mal. Peor aún, que ese divorcio representaba una tragedia o calamidad y como todas las tragedias y calamidades tienen un culpable, empezaron a buscarlo. No dieron muchas vueltas para encontrarlo. La culpable eras tú. Esta calamidad se hacía aún mas grande no tanto por la separación en sí, sino por lo que dirían los demás.  

Pero volviendo a los cumplidos. Yo fui uno de los que me perdí de tu casa. La última vez que estuve, no fue porque me lo propuse expresamente, sino porque allí estaban papá y mamá y por supuesto mi hermano. Tú me llamaste para la cocina y me dijiste que nada de lo que estaba viendo era verdad. Que mi hermano estaba en la casa de manera casual, montando un teatro delante de mis padres, que al parecer, para la fecha, ya sabían todo y lo estaban disimulando. Con esto quiero decir que posiblemente usábamos tu casa y disfrutábamos de tus atenciones como un simple sitio donde pernoctar con facilidad y comodidad. 

Actitudes y sentimientos. Pero concentrémonos en la conversación que tuvimos por teléfono. Sé de tu calidad moral, de tu excelente formación académica, de tus preocupaciones por el bien en general. Pero sí me gustaría discutir contigo, en el mejor sentido de la palabra, algunas de las apreciaciones que te pude captar por teléfono. 

Tuve la oportunidad de recibir clases de política de un profesor que también lo fue de ti, me refiero a Rafael Núñez Tenorio (Trinito) Esto fue en el pabellón nuevo de la cárcel Modelo de Caracas, en la cual compartí la litera con él. 

Allí aprovechábamos el tiempo para estudiar y discutir sobre política, economía, filosofía, etc. Buscábamos la manera de contrarrestar la ideología de la clase dominante, impuesta generalmente por la fuerza de las armas, el miedo o lo que es peor, por auto convencimiento, usando para ello estructuras elaboradas para tales fines. Los agentes utilizados van desde científicos sociales serviles a  intereses mezquinos y por sobre todo, los sistemas educativos, los medios masivos de comunicación y las organizaciones no gubernamentales (Ong) las religiones y un sinfín de organizaciones, todas encargadas de que nada cambie a favor de las mayorías, generalmente despojadas de sus mas elementales derechos. 

Esto no es nada nuevo. Ya Platón en la antigua Grecia proporcionaba discursos incoherentes y falsos para la clase pobre trabajadora. Sentía repulsión sobre toda persona que realizara trabajos manuales (no intelectuales). El era representante de la clase dominante en ese momento. Pero no estaba sólo, contemporáneos a él, estuvieron Demócrito y Heráclito, quienes ya tenían el desarrollo completo del materialismo dialéctico, que siglos después difundieran Hegel y Marx. ¿Qué pasó con estos filósofos griegos?  Simplemente no se les dio suficiente cobertura en televisión, ni en prensa, ni en radio.    

Cuando dices que Zelaya se las trae, que estuvo bien que lo derrocaran, estás desconociendo el drama del sufrido pueblo hondureño, que desde tiempos de Morazán, a comienzos del siglo 20, no ha visto una. Estados Unidos se asentó en su territorio y lo convirtió en un país ocupado. En este caso no para apoderarse de las riquezas, de las cuales no poseía mucha, sino para convertir al país en un inmenso portaaviones desde el cual se lanzaron tres feroces invasiones contra los países centroamericanos vecinos. 

Desde allí  se formó, armó y atacó “la contra nicaragüense” para neutralizar en Nicaragua, la acción revolucionaria de Daniel Ortega, con el resultado espantoso de mas de 300.000 muertos. Dicho sea de paso, en relación a este ejército mercenario, se originó en el seno del Congreso de los Estados Unidos, un escándalo denominado “Irán contra”, protagonizado por el funesto Oliver Nor. Consistía en recoger drogas en Honduras para comprar armas con las cuales atacar al Ayatolá Jaomeni, líder de la recién instalada revolución islámica, que derrocó al Cha de Irán. 

A partir de ese momento en Honduras los norteamericanos instalaron una oligarquía criolla corrupta, formada por no mas de cinco familias, que se apoderaron de la presidencia, congreso, tribunales, ejército y elaboraron una constitución a la medida de sus necesidades. Micheletti y sus secuaces no tienen empacho en declarar por televisión, que la constitución de Honduras tiene unos artículos “pétreos”, los cuales no pueden ser modificados por ninguna otra ley o constituyente alguna que se establezca. Entre otras cosas impide la consulta al pueblo a través de referendos. 

Precisamente, todo el problema de Micheletti y los norteamericanos, está en que vieron el peligro que representaba la decisión de Zelaya de convocar al pueblo para hacer una nueva constitución a partir de una constituyente “propuesta por el Pueblo”, tal como lo había hecho Venezuela, Bolivia y Ecuador, y que muy probablemente incluiría la decisión de no aceptar bases militares extranjeras en su territorio, tal como lo hizo Ecuador. En Honduras está instalada desde hace décadas, una importante base norteamericana: Palmerola.  

La pregunta es: ¿Quién tiene la Razón?  Dejar que el pueblo, a través del voto, redacte y apruebe una nueva constitución, o dejar que esta pequeña oligarquía dominante, cocine en su propia salsa la perpetuación de su dominio, negándole todo acceso a los representantes genuinos del pueblo.     

Los golpistas hondureños dicen que son mayoría, porque dominan todos los poderes. Las instituciones están “tomadas” por esta oligarquía. Los partidos políticos: liberal y nacionalista, son algo así, como adecos y copeyanos. Políticamente no se diferencian en nada uno del otro. Los golpistas le temen al voto libre del pueblo ya que perderían de corrido.  

¿Por qué los oligarcas de aquí y los de allá, ganan elecciones?  Tendríamos que volver a lo que dijimos anteriormente de Platón, Demócrito y Heráclito. Según lo anteriormente dicho, el gobierno de Honduras ejerce un  control  absoluto del país a través de un puñado de oligarcas. Es decir: sesenta oligarcas frente a cuatro millones de no oligarcas. 

Un oligarca se tipifica entre otras cosas, porque percibe en una sola mañana mas recursos económicos (generalmente proporcionados por el Estado o por la explotación inmisericorde del pueblo) que la remuneración obtenida por un trabajador o un empleado público producto de su trabajo de todo un año. Esto explica por qué los oligarcas defienden su posición, echando mano a “cualquier” procedimiento, con tal de mantener sus privilegios. 

Pero cuando se trata de un ciudadano común y corriente, perteneciente a la llamada clase media como tú o yo, necesitaríamos llenar un cochinito  durante varios años, para poder disfrutar de un viajecito al exterior. Es mentira que exista una clase media baja y una clase media alta, pues frente a la oligarquía, todos somos “baja”, incluso estamos mucho mas cerca de la clase pobre que de la oligarquía, a la que tanto admiramos e intentamos imitar.

Por lo tanto, debemos estar conscientes de que no somos iguales a ellos y que equivocadamente defendemos sus privilegios de clase. Dicho sea de paso, cuando son gobierno o desde sus empresas comerciales capitalistas, arremeten  contra la clase media, estafándola con el precio de los carros, las casas, los alquileres, los créditos indexados, las cuotas balón, las tarjetas de crédito y pare de contar.         

Es tal el desmejoramiento que producen los gobiernos oligárquicos a la clase media, que nos colocan solo a cuatro o cinco meses de sueldo para ingresar a la clase pobre (en los Estados Unidos miles de familias pasan rápido y fácilmente de la clase media a la indigente, por lo que se ven obligados a vivir en sus propios vehículos) 

A pesar de todo, por lo menos en el caso venezolano, un buen número de personas (muchos de ellos clase media) continúan apoyando a los grupos oligárquicos al votar por sus partidos. 

Después del referendo revocatorio del presidente que se convirtió en aprobatorio, un ilustre comentarista de la política internacional, le dijo a Chávez: “No creo que en Venezuela hayan cuatro millones de oligarcas” (Chávez gano con 6 millones). Aquí cabe la misma consideración que en Honduras: Si los oligarcas del país no pasan de 60 familias, ¿cómo es que consiguen que cuatro millones de venezolanos voten por ellos?

Como ya lo mencionamos, esto no es nada nuevo. Tendríamos que remontarnos a los orígenes de los primitivos habitantes del mundo, cuando aún éramos cazadores  y recolectores. Ese fue uno de los últimos momentos en los cuales las diferencias entre un individuo y otro eran mínimas. 

Pero eso de ser “iguales” no siempre es bueno. Afortunadamente surgieron las diferencias. Una de las cosas mas importantes que hizo Dios en la creación fue hacer que fuésemos diferentes (la variabilidad de las especies). La biodiversidad posiblemente continúe salvando la vida en el planeta. Aún a Dios no le resultó sencillo. La primera vida que se desarrolló en el mundo fue en base a grupos de individuo idénticos, es decir formaban “clones” que se reproducían asexualmente a partir de una parte cualquiera del organismo (Esto aún se presenta en casi todas las plantas, que además de reproducirse sexualmente mediante el polen  y los óvulos de las flores, echan mano también a la reproducción asexual, mediante un pedazo de raíz, tallo y aún de las hojas, como es el caso de las papas, los plátanos, las frutas, etc. y mas recientemente en animales como en  el la caso de la oveja Dolly (un clon) 

A partir del momento en que el hombre se hizo sedentario, un grupo de por ejemplo 100 individuos iguales, hombres y mujeres, (como podrían ser los que se seleccionan para el ejército) decidieron enfrentar juntos a la naturaleza. 

Transcurrido un tiempo comenzaron a aflorar las diferencias. Algunos resultaron más fuertes para realizar con éxito el trabajo físico, otros resultaron más inteligentes para el análisis y solución de problemas. Entre estos que resultaron más inteligentes para la creación intelectual, unos utilizaron su especial capacidad para lograr el bienestar de todos, otros pocos (siempre han sido muy pocos) hicieron uso de su inteligencia para obtener beneficios personales exagerados. Estos últimos individuos que podrían ser sólo tres del total de cien, de  nuestra hipotética comunidad, terminaron subyugando a los demás usando su inteligencia y su conocimiento. Por ejemplo, el del mecanismo para predecir los eclipses  o del movimiento equinoccial (equinoccios y solsticios, que proporcionan  señales para decidir cuando sembrar o cuando prepararse para el invierno, etc.) Mas adelante, usaron  su inteligencia para la fabricación y uso de armas.    

Estos aspectos fueron tomados en cuenta por Bolívar cuando redactó la Constitución de “Colombia” en el Congreso de Angostura cuando dijo: “La naturaleza nos hizo diferentes en temperamento, inteligencia y capacidades, sólo las leyes nos hacen iguales al recibir el nombre de ciudadanos” 

Estos tres oligarcas dominadores de nuestro relato, no escatimaron esfuerzo alguno, en todas las épocas y lugares de la humanidad (esclavismo, feudalismo, capitalismo) para lograr sus propósitos. El discurso vano, la religión, los sistemas de educación basados en sus particulares intereses, las armas y la guerra, fueron condicionantes usados en su beneficio. Lamentablemente en la historia de la humanidad, los períodos o momentos de dominación, parecen haber superado a los que el bienestar llegaba a la totalidad de los individuos de los  grupos sociales. Por efecto de esa misma supremacía, los períodos que más transcendieron en la historia, fueron los que representaban este lado oscuro del comportamiento humano (predominio de la página amarilla de los diarios) 

Lo que no ha variado en este devenir histórico, han sido los métodos de dominación. Solo que en tiempos más modernos se han hecho más sofisticados, cónsonos con las tecnologías actuales. La clase dominante continúa echando mano de cualquier recurso: la fuerza, la ignorancia de los pueblos, el terror e incluso la muerte, para mantener sus privilegios. En el capitalismo en el que vivimos, la manera como el dominador explota al dominado, no se diferencia en mucho en la negación de los derechos más básicos de la condición humana de los esclavos de la antigua Grecia (alimentación, salud, vivienda, educación…) Coexistía el grandioso “descubrimiento de la democracia moderna”, con la esclavitud mas grotesca (la democracia no era para los esclavos, porque no se consideraban personas, mucho menos ciudadanos)

La dominación se ha hecho tan omnipresente entre nosotros, que hemos llegado a aceptarla como algo natural, incluso a pensar que sin el dominador, nos iría peor. El clímax de la perfecta dominación se produce cuando el dominado agradece al dominador por lo que está haciendo por él.  

A un yanqui interventor en un país fuera de los Estados Unidos, se le perdona que defienda su posición, porque es su naturaleza. Su bienestar depende de esa intervención. Pero a un pettit yanqui (para decirlo en francés) pitiyanqui, que es aquel quien defiende a los yanquis, pero que no obtiene ninguno o casi ninguno de los beneficios del yanqui, no se le perdona su actitud. 

Creer que el dominador (entiéndase oligarca) va a retribuir, compartir o dejar permear a la masa humana que los sigue, los beneficios de esa dominación, es una verdadera falacia. El capitalismo por definición es una lucha o competencia a muerte (incluso entre ellos mismos) por tomar el mejor botín. Allí vencerá el más fuerte, para lo cual usará cualquier medio, con tal de obtener sus fines.

O sea, los cuatro millones de venezolanos que votaron por los oligarcas en el referendo a que hicimos referencia, corren el riesgo de que se les califique como “unos perfectos estúpidos”  

Chávez anda por sur América y el Caribe regalando nuestra riqueza: Esto lo voy contestar con una cita textual de Micheletti: “No crean que Chávez le está regalando petróleo a Honduras. De lo que se trata es de una venta a crédito, la cual tenemos que cancelar hasta el último centavo, aunque con ciertas facilidades de pago” 

Estas condiciones, consisten en un pago en efectivo del 30 % de la factura una vez que Venezuela entrega el petróleo al país destinatario (las compañías petroleras extranjeras, exigen el valor total de la factura en dólares, en efectivo, por adelantado y mas caro) el resto de la factura se paga en un crédito, con cinco años de plazo, con intereses del 1 %. En este crédito no tienen la obligación de pagarlo necesariamente con las escasas divisas en dólares que posean, sino que pueden hacerlo en especies, como por ejemplo, en caraotas, leche, vacas lecheras que tanto necesitamos en Venezuela. Incluso, si el país receptor de estos beneficios (generalmente de bajo nivel económico) invierte este dinero localmente en programas sociales como alimentación, salud, educación de su pueblo, el plazo para pagar el crédito podrá ser mayor. 

Una actitud como ésta debe ser aplaudida primeramente por nuestros dirigentes cristiano - evangélicos, tanto de Venezuela como de Honduras. Lamentablemente esto no siempre sucede. Puedo hacerte rápidamente una lista de no menos de diez de esos líderes que muestran una actitud contraria a la solidaridad entre los pueblos, que tú y yo conocemos personalmente. 

Eso de la supuesta regaladora de plata de parte de Chávez para países más pobres que nosotros, tiene otras implicaciones: Por ejemplo:  si critican al actual inquilino de Miraflores por regalar dinero, debemos suponer que los anteriores gobiernos (los de la cuarta república) no lo hacían. 

Esto es falso. Sí lo regalaban. La diferencia está en que en vez de regalar o beneficiar con el petróleo a la gente necesitada de Venezuela, lo hacían a las compañías petroleras extranjeras instaladas en el País y a la burguesía venezolana asociada a ellos. 

Analicemos algunos hechos: Las siete refinerías y las 10.000 estaciones de servicio de gasolina que tiene la empresa venezolana  CITGO en los Estados Unidos, en 12 años de funcionamiento no produjeron para Venezuela ni un dólar de ganancia. Actualmente se le gana algo. Los contratos suscritos por la cuarta república, fueron verdaderamente leoninos y obligan a Venezuela, por varios años mas, a vender el petróleo para las refinerías de Citgo con descuento sobre el precio internacional. Además, la administración de esta compañía, le achacaba una enorme lista de supuestos costos, para luego aducir que no pagan dividendos porque no hubo ganancias. La totalidad de las estaciones de servicio están regidas por personal norteamericano. 

La “nacionalización petrolera” y la subsiguiente “apertura petrolera”, fueron sólo patrañas que permitieron la continuidad del despojo de casi un siglo, de nuestra principal riqueza.  

Empecemos por la nacionalización petrolera: Durante el primer gobierno de Carlos Andrés Pérez, a escasos  años para el vencimiento de las concesiones petroleras otorgadas a las empresas extranjeras en los años 40, hacían que Venezuela pasara a ejercer total dominio sobre el negocio petrolero, incluyendo los pozos y las instalaciones necesarias para extraer y procesar el petróleo, las cuales revertirían a la nación, sin realizar pago alguno por ellas. (Algo así como lo que ocurrió con la entrega del Canal de Panamá a los panameños, a partir del primero de enero del año 2.000).  

Las compañías petroleras tenían otros planes. Propusieron adelantar la fecha del fin de la concesión de la cual sólo faltaba seis años. Para ello, propusieron como una de las condiciones, que se les indemnizara con una fuerte suma de dinero por el tiempo faltante (50.000 millones de dólares). Suma que en principio, no debía pagarse porque en esos momentos cursaba un reclamo de Venezuela ante las compañías extranjeras por una cantidad igual de dólares, por haber extraído petróleo en una zona no autorizada. El gobierno “cayó” en la trampa (la de adelantar la fecha) y procedió a “nacionalizar” y con ello, se procedió a pagar la suma por indemnización solicitada por las empresas extrajeras.  

A las tres compañías extranjeras existentes en el país, solo se les cambió el nombre. Pasaron a llamarse, Pdvesa, Maraven y otra, en lugar de Shell, Creole y Moviloil. La transacción fue tan descarada, que no se molestaron en nombrar nuevos gerentes para las recién nacionalizadas compañías, pues dejaron a los mismos de las compañías anteriores, los cuales continuaron obedeciendo y ejecutando los lineamientos de sus casas matrices anteriores, ubicadas en el exterior y no al gobierno nacional (Ministerio de Minas) 

Aún el decreto de esa falsa nacionalización o “nacionalización chucuta” como la calificó Pedro Pablo Pérez Alfonso, padre de la OPEP, contenía un artículo, el número 5, que constituía en sí mismo, un caballo de troya, que dejaba sin efecto el papel nacionalizador del resto del articulado.  

Basándose en este artículo, se inventó la figura de los “contratos de servicio”, con lo cual se les dio entrada a nuevas compañías para la explotación de la “faja bituminosa del Orinoco”. Fíjense que la llamaron bituminosa y no petrolífica, pues engañosamente dijeron que lo existente en la faja, no era petróleo sino bitumen y por lo tanto se debía vender al precio del carbón y que incluso debía venderse por toneladas y no por barriles. 

Estos contratos de servicio les permitían llevarse el petróleo prácticamente regalado. Pues no pagaban regalías (pago por barril extraído) o pagaba irónicamente el 1 %. No pagaban impuestos, porque al ser empresas de servicio de PDVSA, ésta última debía hacerlo. Aunque se contrataron para hacer unos supuestos “servicios”, estas compañías decidían dónde, cómo, cuándo, a quien venderle y a cual precio, el petróleo extraído. Terminaron por convertirse en virtuales propietarias del petróleo, a tal punto, que ante los organismos internacionales reportaban como propias, las reservas que explotaban, para de esta manera lograr los financiamientos y posiciones de poder dentro del negocio petrolero.

A partir del 2005 con la nacionalización de la faja petrolífera del Orinoco, las 13 compañías petroleras existentes en el lugar, fueron obligadas a migrar de contrato de servicio, hacia socios minoritarios (30% la compañía y 70% el estado venezolano). Debían pagar 18 % de regalía y 46% de impuesto y un  pago de un bono de entrada para nuevos socios. La totalidad de las compañías aceptaron las nuevas condiciones y se quedaron en el País.

Las ventajas derivadas de este nuevo orden, las podemos percibir por el siguiente hecho: De no haberse tomado estas medidas en la faja petrolífera del Orinoco, Venezuela hubiera dejado de  percibir, sólo en seis años (2005 – 2011)  

                          283.000    millones de dólares 

Para tener una idea de lo que representa esta enorme suma de dinero, la podemos comparar con el PIB (producto interno bruto) del país  que era de.

                          PIB     320.000   millones de dólares anuales.

Esto PIB corresponde al valor de todos los bienes y servicios que produce la Nación en un año (incluido gobierno y empresa privada) desde la producción del mas humilde zapatero, hasta la más poderosa de las industrias. Eso si, que lo produzcan lo puedan vender, pues no toma en cuenta, por ejemplo, el “costo” o “valor” de una operación a corazón abierto, realizada a un niño de dos años, en el Cardiológico Infantil Gilberto Rodríguez Ochoa, completamente gratis. En una clínica privada habría que pagar 80.000 bolívares (ochenta millones de los viejos) y de las cuales se realizan miles al año.   

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