(Parte I)

Sindicato vs control obrero

Buenos días compatriotas se les saluda. Esta ha sido una semana cargada de actividad y de avance del movimiento trabajador en torno al planteamiento del control obrero. Planteamiento que cada vez más cobra fuerza y aceptación, como consecuencia de los debates que se han llevado a cabo a nivel de toda la planta. Como lo hemos venido planteando, los debates deben llevarse a todos departamentos y que lleguen a donde tienen que llegar utilizando todos los espacios posibles y donde no haya espacios crearlos.

Como toda idea o proyecto, CONTROL OBRERO, se ha topado en el camino con aliados y opositores y surgen nuevamente las necesarias contradicciones en el seno del movimiento sidorista (sindicato vs control obrero). Partiendo de la premisa de la definición de sindicato, buscamos con esta entrega la diferenciación, semejanzas y ventajas de una con respecto a la otra.

“Un sindicato es una organización democrática, integrada por trabajadores en defensa y promoción de los intereses sociales, económicos y profesionales relacionados con su actividad laboral, respecto al centro de producción (fábrica, taller, empresa) o al empleador con el que están relacionados contractualmente”.

“Los sindicatos, tras reunirse con sus afiliados, informarles y llegar a acuerdos previos o tomar conciencia de las necesidades del momento, negocian en nombre de estos (negociación colectiva) los salarios y condiciones de trabajo (jornada, descansos, vacaciones, licencias, capacitación profesional, etc.) dando lugar al contrato colectivo de trabajo”

En sus orígenes, algunos sindicatos y sus tendencias, no solo se planteaban la necesidad de agrupar a los trabajadores en torno a un organismo que fuera capaz de llevar adelante las luchas y conquistas reinvidicativos que el momento ameritaba, sino también que fueron mas allá y plantearon incluso la transformación en los cambios estructurales de la sociedad y el estado por una mas justa, mas humana; una sociedad socialista. Podemos decir, que esto es parte del pensamiento socialista del sindicalismo.

Los sindicatos como máxima representación de los trabajadores, elegidos por ellos y para ellos, han dado un vuelco en la historia colocándose como meramente reinvidicativos en las necesidades de sus afiliados. Pactando, vendiendo, actuando en muchos casos de espaldas a esa masa trabajadora que los eligió.

Los sindicatos han convertido sus estructuras organizativas en oficinistas, que solo salen de ella cuando tienen que dar alguna declaración de prensa, elecciones o cuando están perdiendo credibilidad en el movimiento. Los sindicatos entre algunas cosas no dejan de ser también representantes de las empresas y gobiernos de corte capitalista. En este sentido, en el modo de producción capitalista, la fuerza de trabajo del trabajador es vista como una mercancía que puede ser cambiada por dinero siempre y cuando produzca sustanciosa ganancia para el empleador. En toda contratación colectiva la empresa explotadora debe balancear las posibles actividades a realizar para seguir manteniendo sus márgenes de ganancias y en la mayoría de los casos con el consentimiento de los sindicatos. Así que al terminar los contratos ganados como históricos estemos en el punto donde comenzamos.

Los sindicatos no tienen planteado en la actualidad el cambio de la sociedad y por lo tanto son pasivos al continuar planteándose la explotación del hombre por el hombre (empresa-plusvalía) permitiendo el avance de la estructura capitalista. En este sentido los sindicatos se colocan como cómplices cerebrales de la estructura capitalista al tomar solo como reinvicativo las necesidades del trabajador y mantenerlo en la ignorancia (intencionalmente abalada por el patrono) al no explicarle que muchos de estos logros son solo paliativos por la venta de su mercancía (fuerza de trabajo) mientras que las riquezas de las empresas capitalistas crecen en forma grandemente desproporcional en relación con lo entregado al trabajador, a la sociedad y al país.

Los sindicatos han perdido el norte como instrumentos de lucha y organización del movimiento trabajador. Las distintas partes de las que constan los sindicatos (secretarías) se han convertido en entes burocráticos y como ejemplo podemos nombrar (para los sindicatos que la tiene) la secretaria de formación sindical: alejadas cada vez mas de ser instrumento organizativo y de formación político ideológico del trabajador y que pueda orientarlo y enrumbarlo hacia la compresión de la relación laboral trabajador empresa, empresa estado y el rol que este juega y debe jugar en los cambios sociales del país.

Aun cuando el máximo organismo de decisión de los trabajadores es la asamblea general, los trabajadores son llamados muy pocas veces o nunca a formar parte de las decisiones que se tengan que tomar. En los últimos años para muchos sindicatos los trabajadores no forman parte de los debates y solo se toman en cuenta a los trabajadores para aprobar o no las decisiones que ellos han tomado a puertas cerradas, que por lo general, van cargadas de manipulaciones en contra del movimiento obrero y a favor de interés personalista de los sindicatos y empresas.

La participación directa de los trabajadores en la gestión y destino de la empresa así como también la forma de estructurarnos para vincularnos aun más con la sociedad, es el llamado que estamos realizando desde el control obrero. El debate está abierto y debe profundizarse cada vez más para que no quede un solo trabajador sin entender este proyecto. Ya lo expresamos con anterioridad, debemos utilizar todos los medios posibles para avanzar en la propagación y difusión del control obrero.
Saludos.

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