Martes 15 de marzo, cuando se preparaba para viajar, cumpliendo una misión de la Federación de Estudiantes de Perú (FEP), fue detenido por dos policías, en el Aeropuerto "Jorge Chavez", en Lima, el presidente de la FEP y líder de la juventud comunista de Perú, el estudiante Ernesto Tapias Chavez (foto). La razón alegada para la detención: una acción judicial por difamación interpuesta hace varios meses por el parlamentario del Partido Aprista Peruano, Hipólito Arturo Valderrama Chavez, a causa de algunas declaraciones de Tapias en los medios de Arequipa.
La verdad de los hechos es que las declaraciones de Ernesto Tapias fueron realizadas en diciembre de 2003 durante las elecciones de la Federación Universitaria (FUA) en la Universidad Nacional de San Agustín de Arequipa cuando dos fuertes agrupaciones compitieron. Por un lado, la alternativa dirigida por Tapias y, por el otro, la encabezada por el partido Aprista. Cuando se verificó a derrota de estos últimos, sus militantes y funcionarios del gobierno regional y el propio congresista protagonizaron escenas de agresión a los victoriosos, entre los cuales estaba el presidente de la FEP, que justamente denunció tales arbitrariedades a la prensa.
La verdad es que el parlamentario aprista utiliza de manera arbitraria e ilegítima su influencia sobre el juez de la quinta corte penal del lugar que de forma irregular emitió una orden de detención contra el Líder estudiantil - Ernesto Tapias - sin que él siquiera hubiese tomado conocimiento de algún acto que pudiese llevar a esto. Esta semana, Ernesto esta siendo transferido a Arequipa y necesita de la solidaridad de sus colegas estudiantes y de las organizaciones amigas.
La Unión Nacional de los Estudiantes (UNE) de Brasil, la Unión Brasilera de los Estudiantes Secundarios y la Asociación Nacional de Post Graduados emitieron una nota conjunta de solidaridad, así como varias entidades estudiantiles en todo el mundo. Exigen que sea garantizada la integridad física de Ernesto Tapias y repudian la clara tentativa de criminalizar al movimiento estudiantil peruano en un momento en que se fortalecen las denuncias ante las posiciones entreguistas del Presidente Alejandro Toledo, blanco de creciente repudio popular.