A nuestras manos ha llegado la comunicación que hacemos publica mas abajo en donde las autoridades salientes de la OPSU (y en particular del Proyecto Alma Mater) hacen observaciones serias y responsables sobre los mecanismos que se han venido manejando para desarticular uno de los Programas bandera durante la gestión de Luis Fuenmayor Toro.
Llama la atención la ruptura abrupta que se da entre los objetivos de la nueva gestión y los de la gestión saliente (al menos en lo que al Proyecto Alma Mater se refiere) y eso nos hace reflexionar sobre la necesaria continuidad que han de tener los proyectos de Estado (al menos los exitosos) y la poca o mucha coherencia que existe dentro de la misma gestión gubernamental.
Seria lamentable que el esfuerzo de tantos venezolanos comprometidos con los preceptos constitucionales y a final de cuentas con la Revolución, sean echados al cesto de la basura simplemente por una actitud retaliatoria contra la gestión de un funcionario que decidió mantener posturas críticas (léase: Luis Fuenmayor Toro). No queremos creer que en esto es lo que se ha convertido el “Salto Adelante” o “Mapa Estratégico” definido por el Presidente Chávez en noviembre de 2004 y esperamos que las nuevas autoridades se comprometan a darle continuidad a este proyecto cuya materialización mas concreta nos remite a la Aldea Educativa de Santa Elena de Uairen cuyos beneficiarios no pueden ser ahora abandonados ante los cambios gerenciales.





