Hablar
de valores y sentido nacionalista en forma teórica es muy fácil. Lo
interesante es ponerlos en práctica. Esto se asemeja mucho a la cita
bíblica que dice: “Muéstrame tu fe (amor a la patria) sin
obras, que yo por mis obras te mostraré mi fe (amor a la patria)”.
(St. 2,14-16).
¿Qué
quiero decir con esto?
Que
los valores y los sentimientos hay que demostrarlos con hechos.
Leí
en un libro titulado “Sentimiento Venezolano (1998), de Julio R. Cedeño
F., unos comentarios y apreciaciones sobre diferentes aspectos de la
vida nacional, entre ellos la música, apreciaciones que comparto y
considero aún vigentes. Entre otras cosas el autor expresa que nuestra
música sufre de desamor tremendo, especialmente de los venezolanos,
a pesar de los esfuerzos de cultores y de muchas entidades públicas
y privadas. Esto es inconcebible e inaceptable, primero porque es una
de las más hermosas y variadas del mundo, y segundo, porque es la nuestra,
porque es parte de nuestro gentilicio, de nuestra nacionalidad, y en
general del espíritu venezolano. Múltiples son las causas que determinan
esta situación.
-Falta
de patriotismo: en esto nos diferenciamos de otros países, que colocan
su folklore por encima de todo.
-Complejo
de inferioridad: al considerar que todo lo que viene de fuera, incluyendo
la música, es mejor que lo nuestro.
-Ausencia
de sensibilidad espiritual: lo que impide apreciar la verdadera belleza
de nuestra música.
Un
ejemplo de cómo deberíamos actuar todos los venezolanos lo representan
los zulianos, pues estoy seguro que nadie duda de la veneración que
el zuliano siente por su suelo. Es tanto el orgullo que sienten
de haber nacido y vivido en su tierra, que algunas personas llegan
a calificarlo de “regionalismo exagerado”, lo cual es preferible
mil veces, y no la actitud de aquellos que son indiferentes al suelo
que les dio la vida, o les brinda cobijo o los ha acogido como hijos.
En
el ámbito escolar se pone de manifiesto la falta de sentimiento patrio
al momento de entonar el Himno Nacional en los llamados “lunes cívicos”.
Es preocupante observar y oír cómo los niños y algunos docentes
parecieran no sentir ninguna emoción cuando entonan nuestro himno,
y el caso se hace más crítico a medida que aumenta la edad y el grado
de los niños. Los de los primeros grados cantan con entusiasmo el himno,
pero a medida que aumenta el grado ya casi no cantan y en tercera
etapa y diversificada pareciera que “les molesta” tener que cantar
el Himno Nacional. ¿Y qué decir del Himno del Estado o del Himno Municipal?
Para
iniciar el rescate de ese valor llamado “sentimiento patrio”
o “sentimiento nacionalista” he puesto en práctica cuatro
pautas de trabajo durante el ejercicio de la docencia musical.
1-ENSEÑANZA
DEL LENGUAJE MUSICAL DESDE LOS PRIMEROS GRADOS.
Esto
permite, en primer lugar, aprovechar los grandes beneficios que brinda
la enseñanza y aprendizaje de la música en las áreas cognoscitiva,
actitudinal y psicomotriz, los cuales están plenamente de comprobados
y, por otro lado, formar ciudadanos sensibles y oyentes críticos, dispuestos
a incursionar en el mundo musical a través del canto o de la
ejecución de algún instrumento.
2-LOS
OCHO HIMNOS Y CANCIONES QUE TODO VENEZOLANO DEBE SABER.
(Nota:
En el artículo original se habla de siete himnos y canciones, posteriormente
incluí el Himno de las Américas)
Este
punto se propone, como uno de los elementos fundamentales de la enseñanza
musical escolar, sembrar en nuestros estudiantes el amor por la
patria, ese sentimiento nacionalista que tanta falta nos hace.
¿Cuáles
son esos 8 himnos y canciones?
No
son otros que los himnos oficiales y sentimentales de nuestro país,
estado, municipio y de la institución donde estudiamos o laboramos.
A estos se suma el Himno de las Américas, que nos une como hermanos
de un mismo continente.
Da
un sentimiento de desaliento cuando se observa y escucha entonar nuestros
himnos en las escuelas, con un desconocimiento de la letra, la música
y apatía al cantarlo.
¿Son
culpables los estudiantes? Considero que no.
Nadie
aprende, ni conoce, ni ama lo que no se le enseña.
Desde
el primer grado, mejor aún, desde el preescolar, o mucho mejor, desde
el hogar, debemos comenzar a enseñar la letra y música de estos himnos
y canciones, y progresivamente ir afianzándolos en la memoria y profundizando
en su sentido e historia, hasta lograr esa toma de conciencia que nos
hará mejores ciudadanos.
La
lista variará en función del estado, municipio e institución
donde se labore.
Por
ejemplo, para el estado Yaracuy y la institución donde trabajo, ubicada
en el Municipio San Felipe, los ocho himnos y canciones son los siguientes:
1-Himno
de las Américas. Un canto de amistad…
Autor:
Rodolfo Schiamarella.
2-Himno
Oficial de la República Bolivariana de Venezuela: Gloria al Bravo Pueblo….
Letra de Vicente Salias y Música de Juan José Landaeta.
3-
Himno Sentimental de la República Bolivariana de Venezuela:
Alma llanera
Letra
de Rafael Bolívar Coronado y Música de Pedro Elías Gutiérrez.
4-Himno
Oficial del Estado Yaracuy: Alto la fama pregona…
Letra
de Pedro María Sosa y Música de Fermín Abdón Ramírez.
5-
Himno Sentimental del Estado Yaracuy: Morir es Nacer…..
Letra
de Manuel Rodríguez Cárdenas y Música de Rafael Andrade.
6-Himno
Oficial del Municipio San Felipe: Por la ruta del sol…
Autor:
Diógenes Antonio Hernández
7-Himno
Sentimental del Municipio San Felipe: San Felipe (Vals)
Autor:
Jesús Reverón
8-
Himno de la U.E. “Juan José de Maya”
Letra
de María Luisa Gutiérrez y Música de Martín Rodríguez Roa.
3-INICIACION
EN LA EJECUCIÓN DE UN INSTRUMENTO:
(Este
punto no está en el artículo original)
En
esta área le dedico mucha importancia al cuatro como instrumento nacional,
de relativa facilidad de adquisición para los estudiantes, fácil de
manipular por su tamaño y que permite acompañar todo tipo de
música. También se podría iniciar a los estudiantes en la guitarra,
teclado y percusión popular.
La
enseñanza de la ejecución de un instrumento potencia el desarrollo
de habilidades psicomotrices y mejora la inteligencia al exigen el trabajo
del toda la masa cerebral en sincronización con los miembros y sentidos
del cuerpo.
La
enseñanza a todos permitirá tener los integrantes de las agrupaciones
culturales en las instituciones educativas, fruto de un proceso de formación
y oportunidad para todos, para así erradicar la práctica excluyente
de la “selección” o “audición” para escoger a los que “pueden”
formar parte de los grupos.
4-SEMBREMOS
UN BOSQUE MUSICAL
Con
esta frase quiero hacer referencia al inicio de un trabajo pensado a
largo plazo, sin caer en la trampa del “inmediatismo”. Cuando un
agricultor siembra un bosque de pinos o cedros, sabe que va a invertir
mucho tiempo para obtener los resultados, pero que estos serán buenos
y duraderos.
Sembrar
un bosque musical implica iniciar a los niños desde temprana edad (Preescolar)
en el arte musical, despertar sus inquietudes y talentos musicales,
o en todo caso, detectar cuales son inquietudes y aptitudes artísticas.
Al
igual que el agricultor, que siembra algunas plantas menores entre los
árboles para obtener algunos frutos mientras se consolida la plantación,
en nuestra siembra musical iremos desarrollando actos donde los estudiantes
vayan disfrutando y demostrando sus avances, pero sin perder de vista
el objetivo final.
Pensemos
en grande. Pensemos en el futuro. Sembremos hoy lo que queremos cosechar
mañana y por siempre.
*Egresado de la Misión
Cultura. Docente de Música
magplucho@hotmail.com