Llamado a la reflexión

El éxito del sistema educativo bolivariano está en manos de los docentes

Muchos son los planes de estudio que se han implementado en Venezuela, todos ellos venidos de otras latitudes y ninguno creado en el país, con la cantidad de gente preparada que hay en él y saben en realidad cuales son nuestras carencias.

Desde que yo vine al mundo en un régimen llamado “Democracia”, por cierto mal interpretado por muchos como “Hacer lo que uno quiera”, sin tener presente que vivimos en sociedad y por lo tanto hay normas que acatar y no es “coartar la libertad”, el proceso educativo ha sido el gran dolor de cabeza de todos los gobernantes, desde 1958 con la caída de Marcos Pérez Jiménez, y parto desde acá porque es a partir de ésta época que manejo lo acontecido en el país, cuando imperaba un modelo de organización socio política conocido como Universal –Asistencialista, se habló de la masificación de la educación, que llegara a todos los intersticios de la geografía venezolana; pero esto motivado a que a través del mismo se legitimaba el orden político. Para ese entonces la educación se vio fuertemente flagelada porque no se disponía del personal docente preparado para hacer frente a esta masificación, ni del personal más idóneo para el proceso de supervisión.

Para los otrora años 80, cuando la carga era demasiado pesada y el modelo asistencialista entró en crisis, se implementa el modelo de organización sociopolítica neoliberal compensatorio, que trajo consigo la implementación de la Escuela Básica ( 1ra, 2da y 3ra etapa), donde se hacía énfasis en la educación para el trabajo. Para la implementación se convocó de los docentes a evaluar el diseño curricular, y como nunca antes visto por mi persona, el Ministerio de Educación proporcionó viáticos a los profesores para garantizar la asistencia a tan significativa actividad. Yo fui una de las docentes favorecidas que participó en esta jornada por el estado Monagas, la cual se realizó en el Liceo Sanz; fui alojada en el Hotel Chaima Inn, incluida mi ingesta alimentaria y transporte; repito TODO me lo costeó el Ministerio de Educación.

Este plan de estudios fue concebido con el propósito de que los jóvenes que por alguna u otra causa no pudieran proseguir sus estudios, entonces contaran con un oficio que les permitiera incorporarse al medio laboral o a la economía informal. Para la implementación de este plan de estudios se capacitó al personal docente, y el mayor peso dentro de las asignaturas del pensun recaía sobre una de las asignaturas: Educación para el Trabajo, con una exagerada carga horaria (16 horas semanales) donde los docentes tenían que dedicarse a la enseñanza del oficio, pero que ocurrió: los docentes comenzaron a pelearse por tener esta asignación, pero no con la responsabilidad del caso, sino porque daban un “Mateo”(por favor disculpen el folklorismo, pero estoy usando la palabra que ellos empleaban) a los alumnos y así tenían tiempo libre para trabajar en un colegio privado, es decir se prestó la asignatura para “cabalgar horarios”.

Entonces me pregunto yo ¿Es problema del gobierno de turno que implementa el nuevo plan o es INCONSCIENCIA de los docentes que hoy por hoy no acaban de internalizar que lo que sucede en el país, nosotros tenemos una cuota muy representativa de responsabilidad? y saben Uds. por qué ocurre esto?, señores porque la mayoría de los profesores que integran las filas del Ministerio de Educación son educadores por “OPCIÖN”, más no por vocación; de esto tiene gran adeudo los institutos de educación superior, al permitir la entrada en estos espacios a personas que no reúnen los requisitos necesarios para ejercer la loable misión de educar; y esto sigue sucediendo porque los requisitos de ingresos son tan paupérrimos, incluido el índice académico, y no están acorde con la responsabilidad que tendrán estas personas cuando sean profesionales y se encarguen de la formación de los futuros hombres que llevarán las riendas del país. Yo vivencie durante 28 años esta triste realidad: profesores que no les importa cumplir con lo establecido en un plan de estudios; que ni siquiera tienen la sensibilidad para orientar a sus alumnos, que cometen la aberración de traer los problemas personales al aula de clases; que no les importa faltar cinco, diez y hasta quince días a clases, y luego aparecen con su cara lavada con un permiso del IPAS-ME que se lo consiguió un amiguito, y después tienen las santas b…? de decir que son irrespetados por el director, colegas, escuela, comunidad, entre otros. Esto seguirá ocurriendo hasta que ellos internalicen la responsabilidad que tienen con la comunidad, sociedad y país, de que deben ser ejemplo a seguir; y que no siempre la culpa es del director o directora de la escuela. Menciono esto porque generalmente los docentes justifican su conducta, cubriéndose con esta irracionalidad “como el gerente no sirve”, ellos nadan pueden hacer. Colegas, reflexionen, si estudiaste educación, ejerce con moral y ética, asumamos que somos los responsables de lo gris de nuestro sistema educativo.

Muchos gobiernos vienen y se van, nosotros quedamos, y nuestros jefes inmediatos, llámense director, jefe de distrito, supervisor o jefe de zona, todos en la medida de sus posibilidades han ofrecido y ofrecen al personal docente capacitación y actualización para lograr una educación de calidad, sobre todo en la zona de Monagas; y que hacen los docentes con todo ese cúmulo de conocimientos producto de talleres, simposios, foros, entre otros, lo meten en un morral y allí los guardan y hoy en día se les hace tan pesado que siempre están mirando al piso, en busca de que? Será buscando el guáramo que requieren para implementarlos, para dejar la flojera de lado o para asumir el cambio, que aunque doloroso urge su implementación.

Por lo mencionado, y por la polémica que ha levantado la implementación del NUEVO CURRICULUM BOLIVARIANO DEL SIGLO XXI, le digo señor Presidente que el éxito del mismo dependerá única y exclusivamente de los docentes, y para el logro de los objetivos del mismo, y con conocimiento de causa y asumiendo la responsabilidad de mis palabras, le digo que se va a requerir un proceso de supervisión severo pero orientador que garantice que la educatividad de nuestros niños, niñas, jóvenes y adolescentes se de cómo se planificó; y de precisar que el agente perturbador es el personal docente, pues, que no le tiemble el pulso a los jefes educativos y procedan a implementar la medida que está pidiendo a gritos que sea implementada hace mucho tiempo y es que despidan a todo aquel personal que no está apto para cumplir con esta función de tan alta envergadura para el país. Hasta cuando vamos a tener educadores con un discurso pedagógico que ralla en la ironía al estar totalmente desfasado de la contemporaneidad, que solo sirve para afianzar teorías en desuso y que han perdido vigencia, como por ejemplo la Teoría de Mendel. La pequeñez de un porcentaje significativo de educadores se ve plasmada hasta en las reuniones sociales, donde los mismos no son capaces de mantener una conversación sobre las temáticas de interés para el país en alguno de sus planos: económico, social, político, cultural, entre otros. Más de una vez he presenciado personas que por la actitud que asumen y la inopia de las opiniones que emiten, enseguida dicen: ese es un docente.

En estos días recibí un e-mail sobre “Vivan los Docente”, donde se hacía una comparación entre un docente y el presidente, con todos los puntos a favor del educador; pero a mi manera de percibir las cosas, con mi experiencia en educación y con conocimiento de causa, puedo decir de ese e-mail que lo único cierto del mismo era el individualismo, porque la generalidad es totalmente diferente, no dejando de reconocer que hay docentes que merecen y que gozan de todo mi respeto, pero que la realidad sería como allí se plasma el día que el grueso de docentes de nuestro país asuma de una vez por todas su responsabilidad, dejando de lado la modorra, el analfabetismo en computación (en este aspecto muchos se ven minimizados ante sus alumnos), el estado de letargo donde están sumergidos, permitan que aflore su creatividad, disponibles a la apertura del cambio, cuando lo mencionado sea superado entonces el amanecer será diferente para nuestro sistema educativo. Por lo señalado señor presidente es que le digo que el éxito del sistema educativo bolivariano está en manos de ellos.

Soy una docente que se preocupa por su país, que aun con sus 52 años de vida, jubilada, con conocimiento de sus fortalezas y debilidades, es que todavía me sigo preparando y trabajando en educación, profesión de la cual me siento altamente orgullosa, para brindar lo mejor de mi, y que no necesitó del Ministerio de Educación para capacitarse o actualizarse, porque siempre tuve presente la gran responsabilidad que adquirí con mi patria al ser docente en este bello país llamado Venezuela e internalizar como lo dijo Lazo Martí “El aprendizaje solo termina con la muerte”. Colegas es un ruego para que nuestro país avance, reflexionen depongan esa actitud y enrólense en las filas de los triunfadores.

(*)Lcda.

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