La evaluación en el Proceso Educativo Venezolano

Al pretender hablar de la evaluación del aprendizaje, es una necesidad enmarcarla dentro de sus orígenes en el sistema educativo, como una actividad que siempre se ha vinculado al ambiente sociopolítico de una población, su objetivo fundamental es promover al sujeto en función de la calidad de las actividades o tareas, un breve paseo por su historia nos acercara a la conceptualización actual; si bien la época colonial (1560) la evaluación se caracterizaba por ser Teológica, Escolástica, Humanista y Religiosa; según registros los conocimientos adquiridos se comprobaban por medios orales a través de interrogatorios modelo que fue criticado por Don Simón Rodríguez porque no incluía la capacidad de pensar sino que se basaba en la memorización de las clases narradas, para lo cual no se tenía que saber de evaluación, sino saber el objetivo o tema evaluado. Este se extendió hasta la época de la independencia (1810), una vez concluido el examen oral los examinadores se reunían para determinar la calidad del examen y la aprobación o no del mismo; con el paso de los años ya para 1832 estos exámenes orales continuaban prevaleciendo y comienzan a ser admitidos como un indicador que acredita los niveles de aprendizaje.

En la época de la formación de la República De Venezuela (1830), en los documentos de la ley de Marzo (1842) se estableció como requisito aprobatorio la asistencia, en la educación primaria lo que le interesaba era que el alumno demostrara saber leer y escribir correctamente, los principios de la gramática y ortografía y dominio de la aritmética, todo esto se traduce en una forma de medir los conocimientos a través de exámenes orales que aprobaban o reprobaban al participante, es decir, usaban una calificación cualitativa.

Si bien en la época democrática, en el periodo de “La IV República” se inicia un proceso de modernización con cambios teóricos, conceptuales y de los aspectos instrumentales para realizar la evaluación de los aprendizajes. La Reforma Educativa de 1970 plantea por primera vez en tiempo de democracia una gran Reforma educativa que abarca los niveles de educación preescolar, primaria, media diversificada y profesional, en estos niveles la evaluación se adaptaba a los cambios pedagógicos contemporáneos que venían dándose, ya que, se evaluaba en forma integral, continua, acumulativa, científica y cooperativa, otro aspecto resaltante era la promoción automática del primer hasta el tercer grado la asistencia a clases con un mínimo de un 75%, también se promovían alumnos a grado inmediato superior por alto rendimiento por medio de pruebas extraordinarias.

En la ley Orgánica de 1980, se establece que la evaluación viene a formar parte del proceso educativo concibiéndose como un proceso integral, continuo y cooperativo donde se determina de manera sistemática la manera en que se han de lograr los objetivos, en esta ley nos encontramos con cambios significativos en la evaluación que vienen a ser de forma diagnostica, formativa y sumativa, además se fomentaba la participación a través de los procesos de auto y coevaluación, se fijaban varios tipos de prueba como las parciales, finales de lapso, extraordinarias y de revisión,; se modifican los porcentajes de las calificaciones y se elimina la realización del examen final d año en todos los niveles.

Siguiendo el recorrido nos encontramos con la Reforma Educativa en la Educación Básica de 1996, donde suceden cambios en la primera y segunda etapa en el proceso de evaluación de los aprendizajes conceptualizándose con un proceso cualitativo de carácter descriptivo, narrativo e interpretativo; de valorización continua sobre los contenidos y objetivos programáticos. En esta etapa los docentes no usaban escala numérica en su evaluación ya el juicio de valor se hacia de forma descriptiva se apreciaba su acción general y sus rasgos relevantes eran vistos de manera constructiva interactiva, reflexiva, global, negociable y criticial.

Ahora en la época democrática de “V República” nos tropezamos con la Gaceta Oficial 36737 del 15/09/99 donde se expresan los logros de los estudiantes a través de las competencias logradas, en bloques de contenidos y objetivos programáticos conforme a una escala literal, según el nivel alcanzado y los logros en las competencias.

Como podemos ver a lo largo de este recorrido de los diferentes tiempos se puede observar el divorcio existente entre los nuevos paradigmas de la evaluación con las antiguas formas cuantitativas e instrumentalistas de aprendizaje y saberes de los alumnos ya que este sistema de evaluación no se preocupaba de lo que sucedía internamente en el sujeto que aprende, se evaluaba lo observable y captable por los sentidos, se sentía el rigor de la influencia del positivismo, del conductismo y su transición hacia el constructivismo, el cual iba orientado a la formación integral, basándose más en procesos de aprendizaje que en los resultados del mismo. Sobre esta base surge la implementación de Políticas Educativas para dar respuesta al modelo político-social que dio como resultada el nuevo Diseño Curricular del Sistema Educativo y Bolivariano se concibe que la evaluación debe ser cualitativa y formativa centrándose principalmente en los procesos de enseñanza y aprendizaje antes que en los resultados como sucedía anteriormente.

La evaluación en este diseño es concebida en forma integral que varía según su nivel educativo: Inicial y Primaria Bolivariana será cualitativa según los avances y logros; Secundaría Bolivariana y Educación de Jóvenes adultos y adultas será cuantitativa según criterios, métodos y técnicas de la Evaluación cualitativa; la Educación Especial se lleva a cabo en forma cualitativa resaltando las potencialidades desarrolladas y la Intercultural debe responder a la caracterización de cada subsistema Educativo Bolivariano.

A partir de la implementación de los Liceos Bolivarianos en la Educación de nuestro país, el Ministerio de Educación de conformidad con la Ley Orgánica de Educación, la LOPNA, el Reglamente General de la Ley Orgánica de la Constitución Nacional, ha emanado resoluciones, circulares y hasta ha derogado algunas, en aras de garantizar la correcta aplicación de las normas y políticas de este ministerio, evitando así discrepancias y vicisitudes producto de su desconocimiento, que van en beneficio del estudiante para su formación integral como ser social solidario.

Pero efectivamente, ¿se están implementando como debe ser?, ¿están los alumnos siendo promovidos en base a las competencias y conocimientos adquiridos? O simplemente por comodidad del personal docente están siendo promovidos sin estar preparados.

La realidad que se está viviendo en las aulas de clases de las diferentes Instituciones Educativas muestran que los estudiantes cuando inician un nuevo grado y año escolar no demuestran dominio sobre los conocimientos y destrezas adquiridas, entonces es el momento de reflexionar que tipo de alumnos se están formando. ¿Están los padres y representantes en total acuerdo con la forma como se están aplicando estos cambios?, es necesario entonces que el Ministerio comience a investigar e indagar qué está sucediendo., cuales son los factores que pudieran estar influyendo en esta desfase de la continuidad de los conocimientos de los estudiantes. No es una tarea fácil, pero tampoco imposible, la verdad es que toda culpa no pareciera ser de los estudiantes, entonces seria bueno preguntarse ¿sobre quién recae la responsabilidad de esta realidad?, ¿Tendrán la respuesta los diseñadores de currículos del Sistema Educativo Bolivariano?.

Es público que la política del Sistema Educativo es combatir el fracaso estudiantil o al menos es lo que refleja el diseño curricular Bolivariano, entonces los entes competentes deben promover una investigación profunda y detallada para determinar, si es posible, qué factores están influyendo, es oportuno destacar: ¿será la continuidad de la formación docente?, la cual debe estar adaptada a los nuevos lineamientos y políticas de los liceos bolivarianos; ¿será la apatía del estudiante?, si esta es la causa ¿por qué existe?, ¿será la falta de ética y valores tanto del personal docente como del alumnado? o existen otras causas que están lejos de nuestro alcance, lo cierto es que algo esta sucediendo en perjuicio del sistema educativo.

La alerta va dirigida a los padres y representantes para que no permitan la promoción de sus hijos sin recibir la preparación necesaria y para las autoridades competentes a solucionar este problema en beneficio de nuestro sistema educativo.

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