Territorialización: el misil de la transformación universitaria

Activar el potencial energético material (riquezas naturales de toda índole) y espiritual de cada espacio socio político del territorio nacional, representa un salto de grandes dimensiones que apunta hacia creación de un país potencia.

Cuando cada ciudadano y ciudadana de la patria de Bolívar esté consciente que bajo sus pies y en todos sus alrededores existe un potencial material y espiritual, este se prepará en la nueva universidad para aprovecharlo sustentablemente, con la plena seguridad de que será un puntal en la preservación de la vida en el planeta y la salvación de la especie humana; contribuirá para alcanzar la Independencia Nacional, podrá ayudar a construir el socialismo, convertirse en país potencia y contribuirá al desarrollo de una nueva geopolítica internacional en la cual tome cuerpo mundo multicéntrico y pluripolar que permita lograr el equilibrio del universo y garantizar la paz planetaria, en fin, aportara todo lo que se requiere para alcanzar los objetivos históricos del plan de la patria.

¿Cuál esa nueva universidad? , ciertamente aquella organización con visión ecológica, vinculada a la comunidad y a sus problemas, capaz de entender la contradicción que representa el avance indetenible de ciencia y la tecnología, mientras los problemas vitales de las comunidades se multiplican todos los días, sin desarrollo socio productivo, donde el monopolio y la jerarquía del saber es reservado para el mantenimiento y crecimiento del gran capital.

Albert Einstein, lo advirtió en 1949, cuando expresó: “Estoy convencido de que hay solamente un camino para eliminar estos graves males, el establecimiento de una economía socialista, acompañada por un sistema educativo orientado hacia metas sociales”

La territrorialización como estrategia para la transformación, con alto contenido político, social e ideológico garantiza que la formación del profesional con calidad y pertinencia se inserte a través de proyectos reales en el espacio territorial donde habita y que la generación de conocimiento a través de sus líneas de investigación le permita aprovechar al máximo las potencialidades de su territorio, promoviendo un desarrollo que le ayude a alcanzar la libertad política, económica y social.

La representatividad como símbolo de la vieja universidad elitista, genera las señales de este modelo agotado, tales como, lo profecionalizante, la verticalización del conocimiento, la magistralidad y rigidez de su organización burocrática e ineficiente, frente a este modelo agotado, la territorialización se convierte en un misil que da en el corazón de la vieja universidad, a pesar de que en el presupuesto 2013, una vez consolidado en el MPPEU sigue predominando cuantitativamente la vieja universidad.

Ing.

Sub Director Administrativo IUT Maracaibo.

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