La Educación: La Palanca de la Revolución

Educación es un vocablo extremadamente complejo y por ende de difícil definición; es un término que abarca muchos ámbitos del desenvolvimiento humano. Involucra, entre otros, el hogar, la escuela, la calle, los amigos, medios de comunicación, internet y sus redes sociales. Inclusive, no se requiere ir a la escuela, liceo o universidad, para ser educado e instruido; es más, no es necesario saber leer y escribir para serlo. De esto existen muchísimos hechos en la vida diaria, que el lector seguramente podrá recordar y de los cuales, sin lugar a dudas, tenemos bastante que aprender. Sin embargo, no haremos mención a ese tipo de educación e instrucción. Aquí nos referiremos a la educación e instrucción denominada “formal”, como un sistema de enseñanza aprendizaje, cuyo proceso se caracteriza por estar estructurado en niveles y de naturaleza continua. Por continuo reconocemos aquel proceso que se desarrolla cual si fuese un gradiente, que no admite “socavones o interrupciones” y que en teoría, no debería causar sobresaltos ni traumas al individuo cuando es promovido de un nivel a otro; en otras palabras, los conocimientos adquiridos en determinado nivel, serían suficientes como para enlazarse con el siguiente, sin mayores contratiempos.

La disertación anterior es relevante e importante, debido a que el ampliar la base social, con dominio del conocimiento científico técnico, requiere garantizar la articulación del proceso enseñanza aprendizaje en todos los niveles de la educación, incluido el prescolar y precisar, con milimétrica agudeza, los contenidos programáticos, habilidades y destreza a desarrollar en el tránsito a lo largo del gradiente mencionado anteriormente; el fin último: desarrollar una educación de excelencia, con eficiencia y eficacia.

El empleo de herramientas en la enseñanza aprendizaje, tales como computadoras, celulares, internet y sus redes sociales, deben ser estimulados, pero cuidando que sean usadas como lo que son, herramientas; es decir, emplearlas como medio y no como fin. Muchos proyectos educativos han terminado en rotundos fracasos al no tener claridad sobre el papel de las nuevas tecnologías en dichos procesos. La tendencia habitual, es el desarrollo de la cultura de copiar y pegar, incluyendo pre y postgrado universitario. Al respecto es prudente recordar que, los conocimientos, cual si fuese una actividad alimenticia, requieren tiempos de ingestión, digestión, asimilación y absorción, por parte de quien los está adquiriendo. Este fenómeno (copiar y pegar), con distintos matices, se produce también en los denominados desarrolladores de contenidos, quienes de forman indebida, vierten información en sistemas de almacenamiento para posterior acceso, sin conocimiento cabal de la actualidad, naturaleza, coherencia y relevancia de los mismos; en tal sentido es necesario exigir que los encargados de esas labores, tengan las credenciales, competencias, experiencia y experticias que garanticen niveles de excelencia en su producción. Para estas desviaciones viene al caso la reflexión que hiciera el Padre de la Patria, quien en el Discurso de Angostura dijera entre otras: “Las naciones marchan hacia el término de su grandeza, con el mismo paso con que camina la educación. Ellas vuelan, si ésta vuela, retrogradan, si retrograda, se precipitan y hunden en la oscuridad, si se corrompe, o absolutamente se abandona”(49).

Otro aspecto que debe ser supervisado y controlado, es lo relativo a la gerencia del sistema educativo como un todo; ahí también tiene que prevalecer el criterio según el cual, los cuadros gerenciales deben tener las credenciales, competencias, experiencia y experticias que garanticen niveles de excelencia en todo su entramado. Al respecto es necesario recordar de Bolívar, la frase y contexto de: “El talento sin probidad es un azote”. Hay que recordar que en tiempos de la independencia, el analfabetismo era extremadamente elevado y los cargos en la naciente república, eran ocupados por unos pocos, pero con cierta formación. Es probable que la falta de probidad fuera un problema serio de esa época y que ello llevara al libertador a pronunciar esa célebre frase (49). No obstante, Bolívar nunca dijo que la probidad y el talento estaban contrapuestos. Lo ideal sería, conjugar talento y probidad, que con toda seguridad está presente en un amplio sector de la sociedad.

Como sabemos, la nanotecnología es el resultado de la convergencia de la Biología, Química y Física y ejercerá efectos e implicaciones sociales de grandes dimensiones. Como resultado, varios ámbitos del quehacer humano se verán trastocados. Por su origen, la nanotecnología tiene un fuerte carácter interdisciplinario y dado que la nanotecnología es un nuevo planteamiento que tiene como propósito la comprensión y dominio de la materia a escala nonométrica, las fronteras entre las disciplinas antes mencionadas y sus técnicas, se difuminan; con lo cual, llevar a cabo investigaciones nanotecnológicas, requieren nuevos planteamientos y retos en la educación e instrucción (50). En ese sentido, la educación, en todos sus niveles, tendría que evolucionar en sus contenidos y estrategias metodológicas de enseñanza aprendizaje, las cuales deben estar orientadas a proporcionar bases sólidas en Matemática, Física, Química y Biología, como herramientas esenciales que conduzcan a nuestra nación, al empoderamiento (dominio y aplicación) paulatino, del conocimiento científico y tecnológico en todos sus escalas, en el corto, mediano y largo plazo.

Otro aspecto relevante de la educación científica tiene que ver con el conjunto de la sociedad como un todo. En muchos países, la educación en ciencia y tecnología, particularmente en los primeros años, son elementos claves de la enseñanza; esto es consistente con un comentario que hiciera Simón Bolívar en la carta que dirigiera al director de la escuela donde estudiaba su sobrino Fernando: “Jamás es demasiado temprano para el conocimiento de las ciencias exactas, porque ellas nos enseñan el análisis en todo, pasando de lo conocido a lo desconocido, y por ese medio aprendemos a pensar y a racionar con lógica.”(51). Una educación de elevada calidad, es valorada como un importante entrenamiento para los ciudadanos, así como para la preparación para el trabajo, en un mundo dominado por industrias basadas en el conocimiento y altamente tecnificadas. Sin embargo, las investigaciones de opinión pública basada en encuestas y otras herramientas de muestreo, particularmente aquellas realizadas en secundaria y universidades, ponen de manifiesto, un pobre entendimiento de los contenidos y métodos de la ciencia y tecnología y lo que es más preocupante, el papel que estas juegan en la sociedad y la cultura (52). Al respecto es importante diseñar políticas y estrategias que lleven a mejorar la percepción social de la ciencia y sus tecnologías; un pueblo con determinado nivel educativo e información en ciencia y tecnología, está en mejor capacidad racional y emocional, para expresarse sobre los beneficios y riesgos que trae consigo, el desarrollo científico técnico.

Con relación a lo anterior, es relevante colocar en el debate público, la educación en ciencia y tecnología, así como cualquier otro aspecto del saber humano, como la cultura, sus costumbres, historia, geografía, entre otros. Por una parte, en lo concerniente a la educación formal, revisar los currícula del todo el sistema educativo nacional, incluido la gerencia y la formación docente, para adaptarlas a la nuevas realidades de lo que queremos construir en materia de ciencia y tecnología; en segundo lugar, la innovación y la reingeniería en institutos tecnológicos, universidades y centros de investigación nacional. En el caso concreto de la educación en ciencia y tecnología, la Red de Medios Públicos y privados debe jugar papel de primer orden; ello se traduciría, sin lugar a dudas, en un efecto popularizador de la ciencia, que contribuiría a mejorar su percepción y con ello, un mayor número de jóvenes con interés en su estudio. Uno de los grandes retos que tenemos como sociedad, es anular y revertir los efectos que han tenido los medios de comunicación en la promoción de la frivolidad y los antivalores (prensa, radio televisión, cine y más recientemente, internet y sus redes sociales).

En el mismo orden de ideas, Dilma Rousseff, presidenta del gigante suramericano, consciente del papel que tiene la ciencia y tecnología en el desarrollo de su país, lanzó el programa "El conocimiento sin fronteras" y anunció un plan de becas para formar 100.000 graduados de sus mejores universidades en el exterior. Los planes de formación de ese contingente, se centraran en áreas específicas tales como hidrocarburos, ingeniería de aire, matemáticas, informática, biología y nanotecnología. Los destinos para los graduados serán centros de investigación y universidades de países como Italia, Portugal, Holanda, Bélgica, España, Australia, Canadá, Japón, Suecia, Corea del Sur, China, Reino Unido, Francia y Alemania. La primera avanzada de 1.500 saldrá el próximo enero de 2013 para EE.UU. El programa también contempla, traer científicos extranjeros, que están perdiendo o perdido financiación en países desarrollados (53).

La oportunidad de emular a Brasil en este terreno es única; primero, por la urgencia que tiene nuestro país en desarrollarse científica y tecnológicamente y segundo, por la oportunidad excepcional de contar con un gobierno decidido a apoyar estas iniciativas estratégicas. Venezuela ha firmado convenios y acuerdos en educación ciencia y tecnología con diversos países del mundo; sin embargo nuestras universidades y centros de investigación han hecho poco uso de ellos. Por otra parte, la crisis económica que asola a los países desarrollados desde el 2008 y que ha hecho crisis en los últimos dos años, ha traído desilusión y desempleo en profesionales de la ciencia con alta formación científica y tecnológica, los cuales están buscando mejores atractivos fuera de sus países de origen. Esta diáspora del conocimiento, puede ser aprovechada en beneficio, tanto para ese talento, como para nosotros, como país receptor. En ese mismo orden de ideas, el Gobierno Nacional, como parte del Plan de la Nación 2013-2019, ha anunciado la creación de 10 nuevas universidad; por lo cual, sería oportuno, estratégico y necesario, si una buena parte de estas fueran en ciencia y tecnología.

Se disponen de setenta (70) referencias en reserva que sustentan y amplían la información aquí vertida. Si algún particular o institución pública (Ministerios, Universidades, Institutos Tecnológicos y Centros de Investigacón), tiene interés en intercambiar ideas, sugerencias y propuestas, sobre educación y desarrollo nanotecnológico, favor contactarme a través de:

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El autor es: Lic. en Biología, Escuela de Biología Facultad de Ciencias UCV
Dr. en Ciencias Biológicas, USB
Profesor Titular, UNEFM, Coro Estado Falcón

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