Qué pasa UBV, cuál crisis, sentémonos a conversar, sin miedo y busquemos salidas (I)

“Los y las profesores (as) de la UBV queremos una Sede o Edificio administrativo, para acampar por favor”, tal parece que es el grito o salvoconducto de algunos (as) profesionales que cumplen su rol como profesor (a) universitario (a) en una institución creada por el presidente Hugo Chávez para hacer revolución educativa: La UBV, casa de los saberes.

Por este medio un grupo de compañeros (as) profesores (as) de la UBV-Mérida, cansados (as) de solicitar mejores condiciones de trabajo, firman y publican un comunicado “especie de ultimátum” a las autoridades de la UBV. Además, lo difunden por las redes sociales como descontento y exhortan a una mesa de diálogo; indicación clara, que los espacios de discusión de la UBV se agotaron para la conversa y el acuerdo.

Este caso, así como otras regiones, auspicia, más que obtener una estructura administrativa igual o mejor de las existentes (UBV Chaguaramos, Punto Fijo, Bolívar, Zulia, Monagas), un debate o reconocimiento de lo que significa y debe ser la Universidad necesaria, énfasis en el abordaje, control y apropiación de los procesos académicos de cada Programa de Formación de Grado que se desarrollan, específicamente en la municipalización y donde la relación de Misión Sucre-UBV, es ficticia.

Aunado a lo anterior, los últimos días de noviembre de 2012, la Sede de la UBV-Caracas, entró en una protesta por la no cancelación de los aguinaldos (plata no hay, no llega del MPPEU…); lo sorprendente es la agilización para efectuar el deposito, en menos de 24 horas. Parece que estamos imbuidos en armar un peo, para lograr las vainas. Siguiendo este esquema, podemos decir, que el conflicto de la UBV-Mérida u otra región que presenten un problema, tiene solución en los próximos días.

Sin discriminar la protesta, pero, no pude convertirse en lugar común y menos en una universidad que dice ser de y para la revolución. Insisto hay que abrir las ventanas de la casa para que entre aire y limpiar aunque sea las telarañas.

Ahora bien, a mi entender el problema de la UBV, no se soluciona con edificios, mejores sueldos, contratación de gente, obtener más servicios, entre otras. Es mucho más complicado. Exhorto a todos (as) los interesados (as) a construir las mesas de diálogo para refundar la UBV y sobre ésta base iniciar el rediseño y reorientación de todos los procesos académicos.

La UBV en la actualidad, es un prototipo de las ideas, medidas y preceptos que han implementaron las diferentes gestiones rectorales, período 2003-2012, es un hibrido de contradicciones y aspectos deformadores de lo que debe ser la educación para la revolución. En el año 2003, se cimentó sobre la base de un proyecto rector, tótem y guía de la institución, inter y transdisciplinaridad, Edgar Morín y el saber necesario, castigo y apremio. Para el año 2004, se reseñó e instó en la municipalización de la educación universitaria como vanguardia, fundamentado en el rescate del árbol de las tres raíces y formación bolivariana. Luego en el año 2005, con una intervención del MES, se pintó como un avión en picada y la posibilidad de levantar vuelo, asumiendo los principios del CUMPLI-MIENTO y reordenamiento administrativo. En el 2007, caímos en la evaluación y creación reglamentaria, la fulana planificación estratégica, Proyecto UBV XXI, normativas y estabilidad docente, complementariedad de formación docente acorde a lo que emana la OPSU, entre otras. Y para este año (2012) con dos gestiones rectorales (encargaduría y designación), centralizó la detección de fallas de gestión administrativa, figura la importancia y profundización técnica-científica de los procesos que cumple esta universidad. En sí, cada gestión rectoral ha traído su forma y manera de invento e injerto de lo que debe ser la UBV. Nuca se sabe como se hace el diagnostico o valoración de los procesos que tiene la UBV, quiénes y cómo se hace las evaluaciones. Eso sí, promocionando la participación ( yo le participo que…) y parece de contar. Aunado a esto, las gestiones han traído consigo grupo de seguidores (as) y defensores (as) de las medidas a implementar, lo que trae como consecuencia que al concluir una gestión, los dolientes, llorona, viudas se lamenten y hasta espanten. Allí está, parte de la esencia del fenómeno y/o problemática de la UBV en la actualidad. Lo más curioso es que las agendas de “discusión” de la UBV nunca florece el tema de la revolución y si alguno pregunta por éste, te responden, en otra oportunidad, no hay tiempo, punto varios.

La UBV jamás ha presentado una política académica estructurada en correspondencia con el interés de la revolución bolivariana, sino, planeada en lo que se cree y lo que “yo pienso”; producto de las tendencias y corrientes pedagógicas que existen para el abordaje de la educación venezolana (tecnocracia, psicologismo, sociologismo y atenuantes administrativas). Hay intentos y deseos, pero, no empreñan.

El Presidente Hugo Chávez, en distintas oportunidades y con la claridad que lo caracteriza ha delineado el “deber ser” de esta Universidad. Ejemplo, al momento de su creación dijo: “Nace la UBV, es y debe servir como faro que irradie todas las misiones en marcha” (2003). Mas adelante afirmó “Esta es la UBV, la que se está municipalizando por cada rincón…”. Luego concretó el significado del rol educativo, cuando afirmó, “Educación en todas partes y en todos los momentos, para llevar la esperanza y luz al pueblo”. Se puede observar la esencia, objetivos, propósitos y fines que el Comandante Chávez a dicho sobre el tema, pero, parece que las autoridades de turno se acogen a “Chávez manda en Miraflores, yo en la UBV”. Como dijo un Ministro de Educación Superior en una oportunidad “Chávez quiere Aldeas, yo le doy las casitas, desea carreras y profesionales se los hago o invento…Yo no tengo problemas con eso”

La importancia reviste en la proyección y fin que tiene esta Universidad para y con la revolución bolivariana. Cuba fue clara desde su inicio con el sector universitario, sin educación no hay revolución posible. Los dirigentes de la UBV, la han asumido como una Institución Universitaria más, que debe formar profesionales para el desempleo.

Como reflexión frente a los últimos acontecimientos en la UBV, concluyo que los y las que han conducido esta importante institución no lo han comprendido, reducción y trato de los procesos como una universidad cualquiera, un ministerio al que hay que congraciarse y acogerse a la política impulsada por la gestión de turno. Lo más grave que todo eso, es calificado como un avance y logro. Vale la pena preguntarse, ¿La UBV en la actualidad, es en verdad la universidad que necesita la revolución bolivariana?

Con esta aproximación del problema, los y las profesores (as) de la UBV tenemos un reto o desafío, específicamente sus fundadores (as), que juntos repensemos, reflexionemos sobre lo que hemos hecho y sobretodo el cómo se ha gestionado y dirigido esta universidad. Reconstruir su fin y objetivos para y con la revolución en estos momentos, es la tarea. Aunque dispersos y distantes, existen diferentes vías para rehacer una propuesta de la universidad necesaria para la revolución en sus múltiples facetas, dinámicas y prospectivas en correspondencia con los preceptos del líder Hugo Chávez Frías. Sino lo hacemos, los MariGildistas, Caponistas, Eloysistas, Yadiristas, hacen estragos de lo que tenemos. Frente a la nueva gestión que promueve el Rector Prudencio Chacón, quedaran los Prudencistas. Unidos a los anteriores, qué podemos esperar.

Algunos (as) estarán pensando que la UBV es para hacer carrera universitaria, otros estarán pensando para asegurar un trabajito como decían los adecos “aunque sea de maestro o secretaria”, un salario digno o sistemas de organización para hacer mandados e incluir la tacita de los contratos y fundaciones, en fin, aún, no se vislumbra alguien que le de sentido a la universidad y que pueda caminar al lado de lo que pregona y desea Hugo Chávez Frías. En el MPPEU, aunque tenemos dirigentes de la UBV, ésta es considerada una universidad cualquiera, una IEU que aunada e integrada a las otras, deben cumplir una función de lo que denominan “política universitaria”.

La protesta, las aspiraciones y disgustos frente a los procesos educativos son derechos legítimos e irrenunciables, la cosa es el cómo y qué métodos utilizar. Realizar un conflicto en pleno proceso electoral, no es lo más viable, pero, lo que dice el grupo de la UBV-Mérida y Caracas, al menos lo que firman y lo gritan a los cuatro vientos, sirve como un llamado de atención a los que hoy dirigen la UBV, para plantear de fondo y asumir posición para tender una gran encuentro de todos (as), una especie de encerrona para tratar temas determinantes como la municipalización de la educación universitaria (otro aspecto del problema real), proceso que le ha tocado llevar a la UBV junto a la Misión sucre y otras IEU, a trocha y mocha. Donde el dejar hacer dejad pasar, sin una política unificada y concreta, es la contraseña para entrarle al debate. El MPPEU, aún, no ha dado pie con bola en este aspecto, se reduce a planes estratégicos, territorialidad y función de supervisión, no existe en el devenir interés por hacer y poner la municipalización en el lugar que se merece, puntal de la revolución, duélale a quien le duela. Los hechos hablan por si sólo, en la actualidad la municipalización de la educación universitaria se redujo aumentar la hora docente en la Misión sucre, 12 a 18Bf (pobrecitos los docentes de la Misión), los denominados colaboradores (as) a 1200Bf y Coordinadores (as) de Aldea, acto reivindicativo y noble, a según. Esto no quiere decir, que no se lo merezcan, pero, la política de la Municipalización debe ir mucho más que un aumento de sueldo o incentivo en estos momentos. Y la revolución?, bien gracias. Continuara…

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