La Universidad Nacional Abierta, hora de decisiones; hora de oportunidad

Apenas horas nos separan de una decisión que sin dudas marcará el destino futuro de esta hermosa realidad que es la Universidad Nacional Abierta. En efecto, la disposición en el ánimo de quienes tienen en sus manos la responsabilidad de ventilar las resultas del informe elaborado por la Comisión de Rectores designada por el CNU el pasado 25/10/2012, para determinar si existen méritos para abrir una averiguación administrativa en nuestra Casa de Estudios, ha de marcar –para bien o para mal- el destino de quienes allí laboramos, quienes allí depositan sus esperanzas de alcanzar un título universitario y también de quienes ya cumplido su ciclo laboral, tienen en la UNA, el sustento para garantizar el sosiego en los merecidos años de jubilación o pensión. Todos dependemos de esa decisión. Rogamos a Dios para que el criterio de justicia, equidad e imparcialidad, ilumine el corazón y el raciocinio de los que han de estar en esa posición.

Roguemos, pero también actuemos. Por ello considero necesario la revisión de algunos elementos que nos han llevado hasta esta situación y tratar de exponer en estas líneas algunas variantes que ayuden o clarifiquen en algo, lo que realmente sucede puertas adentro de nuestra institución. La UNA tiene una larga trayectoria que alcanza ya los 35 años de fecunda labor. Todos los años al igual que lo hacen –o deberían hacerlo- las demás universidades, rinde cuentas de su ejecutoria y ello se materializa en la presentación de la Memoria y Cuenta. Todo esto funcionó hasta el año 2010 con la llegada al Consejo Superior de la UNA de algunas personas, como consecuencia del nombramiento de un nuevo Presidente. No posesionados del todo de los cargos, procedieron a la no aprobación de la Memoria y cuenta del años 2009, alegando inconsistencias, incoherencias y falta de información, situación de no aprobación que se ha reiterado con la presentación de los ejercicios correspondientes al 2010, 2011 y no es necesario ser adivino, para saber que por el mismo lindero seguirá la presentación de la Memoria y Cuenta del año 2012.

Las primeras consideraciones que habría que hacer son las siguientes; ¿todas las memorias y cuentas anteriores tenían esas carencias detectadas a partir del 2009?, ¿cambiaron los parámetros de evaluación de la memoria y cuenta? ¿Son causales de no aprobación supuestos de inconsistencias, incoherencias y falta de información? ¿Eran o son subsanables estos supuestos? ¿Responde esto a las necesidades reales de una institución con la UNA? ¿Forma parte de la diatriba política? Esto último es interesante si revisamos el contenido de la comunicación de fecha 28/10/2010, dirigida a la entonces presidenta de la Asamblea Nacional Cilia Flores, en la que la hoy presidenta del Consejo Superior y el representante del MPPEU en este Consejo, se autoproclaman “grupo revolucionario en la UNA” e informan que “luego de los sucesivos pasos de revisión, corrección y nueva presentación, se decidió la improbación (sic) de la memoria y cuenta del 2009” ¿el detalle? Ellos asumieron su representación, como lo manifiestan en la comunicación señalada, el día 03 de mayo del 2010 y deciden la no aprobación de la memoria y cuenta el 20 de mayo, es decir, la resultante del trabajo de un año (en el que ellos mismos participan por ser miembros de la plantilla académico-administrativa de la UNA) lo deciden en su debut como consejeros en apenas 17 días de ejercicio, si le restan los días no laborables, se evidencia no la rapidez, prontitud, eficacia y eficiencia, sino, la concreción de un plan pre elaborado a la espera de su ejecución. Se ven las evidentes costuras, el plan está al descubierto.

Otro punto a considerar: siendo el Consejo Superior el órgano legislativo de la UNA y ante la situación presentada por “las inconsistencias, incoherencias y falta de información”, en la presentación de la Memoria y Cuenta, ¿por qué no promulgó una normativa de presentación del instrumento a considerar? ¿Acaso la UNA no se rige por los instructivos que determina la OPSU-CNU al respecto? ¿No recibió el Consejo Superior de la UNA las comunicaciones nros. DC-2009/032, DC-2010/051, DC-2011/113 y DC-088/2012, todas emanadas de la División de Contabilidad de la UNA, firmadas por el Rector o el Vicerrector Administrativo, en las que se daba cuenta de las entrega de los estados financieros de la universidad en los años señalados? ¿Cuál es el real trasfondo que se persigue al procurar la apertura de una averiguación administrativa en la UNA?

Para no dejar duda alguna a lo aquí señalado, sumo otro elemento: el día 25 de octubre en la cuenta de twiter del Consejo Superior de la UNA, circuló este mensaje: UNA Consejo Superior ‏@UNA_CS ;Córdova: "Abierta averiguación administrativa a la UNA dado por la improvación memoria y cuenta desde hace 3 años "http://twitter.com/MPPEU/status/261516044429045760/photo/1pic.twitter.com/DKE3emD4. Con el condicionante que para la fecha de la difusión de este mensaje, no se había oficializado la decisión del Consejo Superior de la no aprobación del la Memoria y Cuenta del año 2011, hecho materializado de acuerdo al oficion nro. CS-47-3 con fecha de distribución el 19/10/2012, dirigido a la Ciudadana Ministra del Poder Popular para la Educación Universitaria el día 26/10/2012, y recibido en este despacho a las 10:14am. Este hecho impulsa la necesaria pregunta ¿por cuál vía no oficial se enteró la ciudadana ministra de la medida de no aprobación de la Memoria y Cuenta? ¿Cómo se sanciona una acción que aun no se ha ejecutado? ¿Se adelantó en opinión la ciudadana Ministra?

Sea cual fuere la decisión a ser considerada en la reunión del CNU a realizarse el 06/12/2012, la UNA ya no será la misma, pero si quiero dejar por sentado que los supuestos de hechos que determinen la medida de una averiguación administrativa contra la UNA, no existen y si existen que las demuestren y se sancione a los responsables, pero hasta hoy, no existe, la comprobación de dolo administrativo, no existe una violación expresa a lo que determina el reglamento de la UNA así como tampoco existe un informe negativo de parte de la Contraloría General de la República. Si no existen estos elementos que configuran el hecho de una averiguación administrativa. ¿Se sancionará a la UNA? Que Dios y la justicia estén con los justos.

*Periodista/ Especialista en Asuntos Literarios

@ramoncolmenares

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Ramón Colmenares


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