Transformación educativa

En el 2005 Chávez definió que la Revolución Bolivariana era socialista. Anuncio con profundas implicaciones, en todos los campos, incluida la educación. En esta perspectiva, un grupo de docentes hemos decidido formular una agenda de trabajo académico que nos permita abordar este debate sin temores, declaraciones destempladas, ni fanatismos atemporales.  

El camino no está ni en la sociedad macdonalizada, ni el autoritarismo de la escuela stalinista soviética.  Se trata de atrevernos a pensar la educación en una sociedad que hoy por hoy, concita las miradas mundiales por el atrevimiento de haber planteado y estar haciendo una revolución socialista en democracia. Por supuesto que los que no quieren que nada cambie apelan como siempre- al terror para silenciar la reflexión.  Otros hemos decidido pensar, hacer, hablar y actuar como corresponde en tiempos de revolución.

Para llevar adelante este debate enunciamos las primeras diez tesis que guían este esfuerzo.

Primera: la educación es un sistema mediado por las decisiones y tensiones políticas. 

Segunda: los sistemas educativos nacionales suelen responder a los dictámenes de órganos e instancias supranacionales de corte economicista. Tercera: la tendencia reformadora internacional ha constituido un mecanismo de engaño a los pueblos y una estratagema para adaptar la educación a los requerimientos del capitalismo tardío regional y el desarrollo capitalista a escala global.

Cuarta: la transformación educativa tiene lugares de enunciación en el propio sistema pero también en sus márgenes.  

Quinta: el llamado socialismo del siglo XX fue un ejemplo de desarrollo de políticas de inclusión educativa, pero nos dejo la tarea pendiente a los revolucionarios del siglo XXI de pensar lo que significa el socialismo en educación.

Sexta: un elemento sustantivo del debate educativo en el presente lo constituye la valoración del ADN autoritario de los partidos modernos venezolanos, lo cual fomenta una cultura que conspira contra el debate franco de ideas, el cuál suele ser sustituido por epítetos y descalificaciones. Develarlo posibilita la recreación democrática de la revolución Bolivariana y el debate sobre transformación educativa.

Séptima: tan importante es el estudio de las reformas como de las contrarreformas educativas.

Octava: desde el campo de la docencia es urgente recomponer la integralidad de las dinámicas educativas en una reinterpretación de la pedagogía desde la totalidad y el pensamiento social bolivariano.

Novena: la pedagogía crítica es un arma potente en la perspectiva contra hegemónica pero en la construcción revolucionaria demanda una reactualización que enfatice en el componente hacer desde nuevos referentes de poder liberador.  

Décima: La construcción de ciudadanía en el marco de sociedades y constituciones revolucionarias constituye el eje vertebrador de la acción social de la educación.

Nuestros niños y jóvenes inspiran este debate sobre socialismo democrático y educación liberadora.  

 

 


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Luis Bonilla Molina*

Doctor en Educación. Escritor. Director revista COMUNA: pensamiento critico en la revolución. Presidente del Centro Internacional Miranda (CIM). Presidente de la Sociedad Venezolana de Educación Comparada.

 @Luis_Bonilla_M

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