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La revolución bolivariana ha puesto a prueba al pueblo venezolano en general, y este a respondido hasta ahora a la altura de los desafíos, durante el desarrollo de este proceso cada quien a participado desde el lugar que ocupa en la sociedad lo mejor posible, pero si nos detenemos a pensar, las mujeres han asumido con gran protagonismo el proceso revolucionario, asimismo los indígenas han levantado su voz, los trabajadores por su parte están haciendo un esfuerzo al igual que los colectivos sociales, entre otros, pero me preocupa profundamente que a pesar de que existen ciertamente organizaciones juveniles revolucionarias, algunas han caído en la repetición de vicios cuartorepublicanos, otras intentan emerger incipientemente y en general pareciera estar muy disgregada la participación juvenil como punta de lanza de la revolución, como generación llamada a transformar el país, como los verdaderos defensores de esta proceso, porque esta lucha apenas comienza; requiere para su concreción en el tiempo, de unos jóvenes dispuestos a cambiar todo aquello que deba ser modificado, para lograr el estado social de derecho y de justicia que se anhela, para poder ir verdaderamente hacia la construcción del socialismo del siglo XXI.
No pretendo con esta reflexión desconocer el papel de los jóvenes en las duras batallas que hasta hoy hemos conquistado en Venezuela los revolucionarios, pero si animar y especialmente a los estudiantes de la UBV, a asumir el debate que en este momento corresponde, que va mucho más allá de escuchar a Ali Primera, de pertenecer a un partido, o a un frente social, a una federación, que no puede quedarse en portar una franela con emblema revolucionario, ni mucho menos solo con asistir a una marcha, o corear una consigna, llego el tiempo, como dice el Comandante Fidel Castro: "... de emanciparnos por nosotros mismos y con nuestros propios esfuerzos; y de defender valores en los que se cree al precio de cualquier sacrificio...", esto significa que debemos estar dispuestos a estudiar todos los días, a leer todos los días, a debatir en cada espacio que se pueda para profundizar en las ideas, para deslastrarnos de los viejos vicios y enterrar definitivamente al régimen opresor, para darle paso ideológicamente al régimen emancipador que esta y debe nacer obligatoriamente en todos nosotros.
Debemos también los jóvenes aprender a estar alertas, para no dejarnos manipular por nadie que pretenda utilizarnos como agentes divisionistas, en vez de fomentar la unidad, como tontos que se prestan para quejarse sin proponer, como simples seguidores de ideales que se disfrazan de revolucionarios y penetran en las instituciones con el único fin de generar conflictos, valiéndose de las fallas existentes, pero los estudiantes ubevistas deben ser un frente unido a favor del proyecto, y comenzar a comprender que las dificultades son parte de la construcción del mismo, y de ningún modo pueden convertirse en una excusa para asumir posturas anarquistas que están muy lejos de ser revolucionarias.
Ese sacrificio que exige el momento histórico que vivimos, implica estar dispuesto a ser solidarios, en consecuencia debemos todos y en especial los estudiantes, trabajar a favor de la Municipalización, no puede olvidarse que hay todavía cientos, más bien miles de compatriotas que necesitan ser incluidos dentro de la educación superior, y debemos tener la paciencia y el heroísmo suficiente como para compartir e impulsar ese proceso que va a garantizar la universalización de la educación, que se traducirá en emancipación y lucha revolucionaria.
Muchos son los grandes desafíos que enfrentamos los jóvenes revolucionarios, en especial porque no estamos acostumbrados a renunciar a nuestros propios intereses por los colectivos, por eso ha llegado el momento de pensar en nuevas formas de participación y no en la formación de centros de estudiantes con esquemas viciados, es tiempo de dar paso a nuevos liderazgos que estén dispuestos a estudiar continuamente y ha entregar todo cuanto este proceso les pida, porque el desprendimiento debe ser una condición indispensable del joven líder que necesitamos.
De ningún modo significa esta reflexión, una invitación a la aceptación sumisa de todo cuanto sucede, mas bien es a la participación pero en el entendido de que debemos todos entrar en un debate abierto, honesto y sosegado de la universidad que tenemos y hacia donde vamos, en el caso de la UBV, asimismo, debemos revisar las organizaciones juveniles revolucionarias que tenemos y las que queremos( o mejor dicho, las que necesita la patria), debate que no puede ser asumido con revanchismo ni sectarismo, sino con el espíritu de dar un salto adelante en la lucha contrahegemónica
Finalizó con una frase del Presidente Chávez que no requiere de ninguna explicación, solo de decisión personal: "...No son los hechos, no es la superficie lo que hay que transformar, es el hombre (y la mujer agrego yo) y empecemos por nosotros mismos dando el ejemplo de que realmente estamos impregnados de una nueva idea, que no es nada nueva, es muy vieja, pero en este momento es nueva para este mundo".
Aboga. Lemaire Romero.
Docente UBV-Maracaibo.
romerolemaire@hotmail.com
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