A propósito de la UBV

La Revolución Bolivariana frente a la amenaza imperialista

El profundo significado que hoy tiene la consolidación de la revolución bolivariana para el orden internacional, los han llevado atacarnos de diferentes maneras, desde el riesgo latente de una agresión externa por parte de las tropas estadounidense hasta la sutil pero destructiva amenaza interna. Debemos tomar muy en serio las declaraciones de Roger Noriega, cuando habla de la “fallida revolución bolivariana”, porque refieren a todos los esfuerzos emanados desde el Departamento de Estado para convertir sus deseos en realidad. La vieja cultura política presente en muchos de nuestros dirigentes, se convierte hoy en una amenaza interna, el burocratismo, el amiguismo, el nepotismo, la corrupción administrativa y la manifiesta incapacidad de algunos funcionarios públicos que impiden las respuestas oportunas que el pueblo reclama.

Aunada a esto, la tentación de implementar medidas efectistas en vez de respuestas efectivas a las necesidades y problemas del ciudadano común, propiciando el desencanto popular, parecieran querer demostrar que tan “fallida” puede ser nuestra revolución. Los tiempos de las revoluciones son urgentes y necesarios, cuando los pueblos deciden jugarse el todo por el todo como lo ha hecho el glorioso pueblo venezolano, es por que los graves problemas que atraviesan no pueden esperar, en palabras del presidente “en Venezuela estamos desactivando una bomba social” los resultados de la revolución deben ser evidenciados por todos de manera rápida pues, tenemos nada menos que cuarenta años esperando por construir una verdadera democracia con justicia social.

No debemos dudar del apoyo del imperialismo a estas acciones contrarevolucionarias, recordemos que en los documentos desclasificados del caso Allende, se evidenció la intervención de la CIA en el pago a grupos extremistas para que impidieran la tan necesaria Unidad Popular. En Venezuela se ha comenzado hablar de diferentes corrientes entre los seguidores del Comandante Chávez, desde el 2002 algunos mencionan al Chavismo sin Chávez y otros que quieren ser más chavistas que Chávez. La Revolución bolivariana se debate en construir la unidad dentro de la diversidad, respetando el carácter verdaderamente pluralista de nuestro sistema democrático. La tentación de decretar un falso consenso en nombres de las mayorías y promulgar el partido único está en las mentes de muchos que tratan de mantener los débiles privilegios que han adquirido, a través de la ocupación de cargos públicos, pero que le temen al debate y a la crítica de sus gestiones porque de ninguna manera pueden sostener un discurso de extrema izquierda con una práctica de extrema derecha, asesorados en muchos casos por personeros nefastos ligados a gobiernos anteriores. Nuestros esfuerzos deben estar dirigidos a ampliar y profundizar la democracia participativa, tal y como lo contempla El Nuevo Mapa Estratégico diseñado por el Ejecutivo Nacional.

El pueblo venezolano ha dado un salto cualitativo en su conciencia ideológica y esto le debe permitir estar a la altura que las circunstancias imponen, realizar de forma organizada la Contraloría social, es hoy nuestra principal tarea histórica pues sólo el pueblo organizado y en movimiento puede derrotar como lo ha venido haciendo la contrarrevolución, asumiendo la participación protagónica en el destino de la patria. Hacen falta dispersas por toda Venezuela muchas Evas Golinger, jóvenes valientes dispuestas a denunciar esta amenaza interna que recorre todas las instancias del poder público. ¡Contra la agresión externa la reserva militar y contra la amenaza interna las reservas morales del pueblo venezolano!

Anabel Díaz Aché
Profesora de la UBV

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