Estimad@s compas,
Todos hemos visto como se han aprovechado cínicamente de la crisis alimentaria devastadora para llamar a una conclusión de la Ronda de Doha de la OMC, como si una mayor liberalización de la agricultura fuese a contribuir a resolverla en lugar de ser parte del problema!
En la última conferencia telefónica sobre estrategias en torno a la OMC
identificamos éste como un tema clave, y en nuestra conferencia
telefónica subsiguiente del grupo de trabajo sobre Agricultura
decidimos organizar una solicitada al respecto –la primera
específicamente sobre Agricultura en un buen tiempo.
Le pedimos por lo tanto a todas las organizaciones preocupadas por la
crisis alimentaria y que rechazan al aprovechamiento hipócrita de la
crisis para intentar presionar una expansión de la OMC a través de la Ronda
de Doha –que todavía no han podido concluir por sus propios
“méritos”—que suscriban la carta anexa con sus firmas, que está
disponible en ingles, francés y castellano.
Envíen por favor sus adhesiones a Annuradha Mittal, del Oakland Institute, a amittal@oaklandinstitute.org tan pronto como les sea posible.
Gracias,
Deborah James, Anuradha Mittal y Carin Smaller, y todos/as aquellos/as
del grupo de trabajo de OWINFS sobre Agricultura que contribuyeron en
este esfuerzo.
Para: Ministros de Comercio y Ministros de Agricultura
Copias:Pascal Lamy, Director General, OMC
Robert Zoellick, Presidente, Banco Mundial
Dominique Strauss-Kahn, Gerente, Fondo Monetario Internacional
Ángel Gurría, Secretario General, Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económicos (OCDE)
Asunto: La Ronda de Doha de la OMC no resolverá la crisis alimentaria mundial –es hora de soluciones reales
Estimado Ministro,
El sistema alimentario mundial se encuentra en crisis. Hay millones de
personas en el mundo para quienes no es asequible o no tienen acceso a
la comida que necesitan, multiplicando la desnutrición y el hambre en
el mundo. Los gobiernos del mundo tienen que actuar ahora. Pero la
solución no está en profundizar
la desregulación de la producción y el comercio de alimentos. Nosotros,
organizaciones no gubernamentales y movimientos sociales preocupados,
les instamos a rechazar la postura de los dirigentes de la Organización Mundial del Comercio (OMC), el Banco Mundial, el Fondo Monetario Internacional (FMI) y la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económicos (OCDE), cuando sostienen que concluir la Ronda de Doha es la solución a la crisis actual.
[1]
Consideramos que la Ronda de Doha, como está ahora planteada,
agravará
la crisis volatilizando aún más los precios de los alimentos,
incrementando la dependencia de los países en desarrollo en las
importaciones, y fortaleciendo el poder del agronegocio multinacional
en los mercados agropecuarios y alimentarios. Los países en desarrollo
perderán seguramente más espacio de acción política en materia
agropecuaria, lo que a su vez limitaría su capacidad de acción frente a
la crisis actual y su posibilidad de fortalecer los medios de vida de
los pequeños agricultores.
La incapacidad de manejar la crisis alimentaria actual es una muestra
del fracaso tras tres décadas de desregulación de los mercados
agrícolas. Necesitamos un sistema de comercio de nuevo cuño, orientado
por objetivos de desarrollo, empleo y seguridad alimentaria. Estamos
reclamando soluciones reales que estabilicen la producción y
distribución de alimentos de manera tal que se pueda satisfacer la
demanda mundial de alimentos saludables, adecuados y asequibles. Los
gobiernos tienen que empezar a optar por una visión de largo plazo
sobre los desafíos que enfrenta la agricultura. El informe reciente de
la ‘Evaluación Internacional del Conocimiento, Ciencia y Tecnología Agrícolas para el Desarrollo’ [IAASTD],
suscrito por 60 países, afirma que “la agricultura moderna ha
significado un aumento importante de la producción alimentaria. Pero
los beneficios se han distribuido de manera desigual, y a un precio
cada vez más inadmisiblemente alto para los pequeños agricultores, los
trabajadores, las comunidades rurales y el medioambiente”. La ayuda
debe orientarse a un modelo de agricultura diferente que pueda
satisfacer sustentablemente las necesidades de una población creciente.
Ni la Ronda de Doha de la OMC,
ni otros tratados de libre comercio bilaterales y regionales que se
están negociando actualmente podrán resolver la crisis alimentaria, por
los siguientes motivos:
1. Los tratados de libre comercio bilaterales, regionales y de la OMC
actuales promueven la liberalización generalizada, lo cual agrava la
volatilidad en los precios de los alimentos. Eso conduce a una
dependencia creciente en los mercados internacionales y a una
disminución de las inversiones en la producción local de alimentos. La
liberalización del comercio ha socavado la capacidad de un número de
países en desarrollo para alimentarse a sí mismos, por ejemplo México,
Bangladesh, Indonesia y Malí. La eliminación de los aranceles a las
importaciones ha aumentado el
dumping de productos
básicos fuertemente subsidiados, en países en desarrollo como Ghana,
Kenya, Filipinas, Jamaica y Honduras, socavando la producción local de
alimentos.
Los países en desarrollo han pasado de ser exportadores netos de alimentos a importadores netos de alimentos.
[2] Dos
terceras partes de los países en desarrollo son ahora importadores
netos de alimentos, sumamente vulnerables a la volatilidad de los
precios de los alimentos en los mercados mundiales. Las propuestas que
actualmente se discuten en la Ronda
de Doha aumentarán la dependencia de los países en las importaciones de
alimentos, y socavarán aún más su capacidad de alimentar a sus propias
poblaciones.
2. El aumento exponencial de los precios de los alimentos beneficia
enormemente a las empresas transnacionales de agronegocios y a los
carteles de productos básicos que controlan el comercio agrícola y
alimentario. Cargill, que es una de las mayores empresas de comercio de
granos del mundo, anunció en abril de 2008 que sus ganancias se habían
multiplicado en un 86% en el tercer trimestre de 2007, elevándose a USD
1.030 millones en medio de la crisis alimentaria mundial.
[3] En
el mismo período, Bunge incrementó sus ganancias en un 77% respecto del
tercer trimestre de 2006. Archer Daniel Midland (ADM) aumentó sus
ganancias un 65% en 2007.
[4] La
Ronda de Doha fortalecerá la posición privilegiada de las empresas
transnacionales en los mercados agropecuarios, beneficiándose y
prosperando gracias a la desreglamentación del mercado.
3. Las negociaciones de la Ronda
de Doha no abordan los desafíos más importantes que enfrenta el sistema
alimentario mundial, entre los que se cuentan el cambio climático, el
agotamiento de los recursos naturales, la cuadruplicación de los
precios del petróleo, la ausencia de competencia en los mercados
mundiales de productos básicos, la especulación financiera y la
expansión acelerada de la producción insustentable de agrocombustibles.
Consideramos que lo que se necesita para solucionar la crisis alimentaria es lo siguiente:
1. Los gobiernos y las comunidades necesitan tener una gama de
herramientas a su disposición para construir sistemas alimentarios y
agropecuarios resistentes, aptos para enfrentar los desafíos que se
avecinan. Eso incluye un énfasis mayor en políticas que acrecienten la
soberanía alimentaria, estimulen la inversión en los mercados locales,
apoyen la agricultura sustentable de pequeña escala, protejan a la
protección local frente al
dumping,
implementen una reforma agraria genuina, y permitan la aplicación de
instrumentos comerciales como cupos y aranceles de importación. Un
grupo compuesto por 46 países en desarrollo conocido como G33 está
proponiendo algunas de estas herramientas, en las negociaciones de la OMC sobre Productos Especiales y un Mecanismo de Salvaguardias Especiales.
2. La volatilidad de los precios de los productos agrícolas tiene que
ser abordada y resuelta mediante políticas nacionales y acciones
mundiales encaminadas a prevenir las crisis alimentarias y
garantizarles a los pequeños productores rurales ingresos estables y
seguros. Es necesario restablecer reservas de alimentos bien
administradas. Esas reservas son un amortiguador importante contra la
volatilidad de los precios y la inseguridad alimentaria. Es imperativo
controlar la especulación y los altísimos precios que los operadores
mercantiles y los comerciantes les imponen a los consumidores. En la OMC,
el Grupo Africano tiene planteada desde hace tiempo una propuesta
referida a la necesidad de que a los países productores de granos
básicos se les permita establecer acuerdos entre sí encaminados a
estabilizar los precios. Esa propuesta merece que se le preste mayor
atención.
3. Los gobiernos deben crear redes de seguridad y sistemas públicos de
distribución de alimentos para evitar hambrunas generalizadas. Los
gobiernos tienen que brindarle apoyo financiero a los consumidores más
pobres a fin de que éstos puedan comer. Los gobiernos tienen que
utilizar la mayor cantidad de recursos disponibles dentro del Estado y
a través de la comunidad internacional.
4. Una reforma del sistema de ayuda alimentaria que permita responder
más rápidamente y de lugar a mayor flexibilidad en la distribución de
la ayuda alimentaria. En lugar de volcar excedentes agrícolas como
ayuda alimentaria ‘en especie’, los donantes deben asistir con dinero a
los gobiernos y las agencias de ayuda para que compren alimentos
producidos localmente.
5. Los países en desarrollo no deben comprometerse a la liberalización
de los servicios financieros en el marco del Acuerdo General sobre el
Comercio de Servicios (AGCS o GATS en inglés) ni de otras negociaciones
comerciales bilaterales o regionales, ya que eso puede afectar
negativamente el acceso de los agricultores a servicios financieros
tales como seguros y créditos.
Quedamos a la espera de la oportunidad para discutir estos temas con
usted más ampliamente, y pendientes y ansiosos de ver soluciones reales
a la crisis alimentaria mundial.
Atentamente,
The Oakland Institute, USA
Institute for Agriculture and Trade Policy (IATP), USA
Oxfam International
La Via Campesina
Bhartiya Krishak Samaj, India
International Union of Food Workers
Public Services International
Indian Society For Sustainable Agriculture, India
Economic Justice and Development Organization (EJAD), Pakistan
National Alliance of People’s Movements, India
National Agricultural Workers Forum (NAWF), India
Coordination Andhra Pradesh Vyavasaya Vruthidarula Union-APVVU, India
War on Want, United Kingdom
Food and Water Watch, USA
Citizen for Social Justice and Developement, Pakistan
Fair, Italy
Campaign for the Reform of the World Bank (CRBM), Italy
Trade Watch, Italy
Labour, Health, and Human Rights Development Centre, Nigeria
Aitec, France
Center for Encounter and active Non-Violence, Austria
ATTAC, Morocco
ATTAC, Austria
[1] En el Consejo General de la OMC
y su Comité de Negociaciones Comerciales, el Director General Pascal
Lamy expresó que “todos somos testigos de la turbulencia financiera, y
estamos ante una escalada en los precios de la energía y los alimentos
que está afectando gravemente a muchos de nuestros países. En estos
momentos en que la economía mundial atraviesa mares picados, concluir la Ronda
de Doha puede aportar un ancla firme para la economía mundial”. El Sr.
Lamy sostiene que la expansión continua del comercio multilateral
constituye una política de seguros contra la inestabilidad de los
mercados y las turbulencias financieras. El Presidente del Banco
Mundial y anterior Representante Comercial de EEUU Robert Zoellick,
sostuvo en un discurso en el Center for Global Development
que la solución a la crisis alimentaria “es quebrar la parálisis del
Programa de Doha para el Desarrollo”. Dijo que “un sistema de comercio
mundial más justo y más abierto en la agricultura brindará mayores
oportunidades –y confianza—para que los agricultores del África y otros
países en desarrollo expandan su producción”. De manera semejante, el
Gerente del FMI Dominique Strauss-Kahn escribió en una columna de
opinión del Financial Times que “nadie debe olvidar que todos los países dependen del comercio abierto para alimentar a sus poblaciones. […] Concluir la Roda
de Doha sería una ayuda muy importante en ese sentido, ya que reduciría
las barreras y distorsiones comerciales y estimularía el comercio
agrícola”. Por ultimo, el Secretario General de la OCDE, Ángel Gurría escribió en una columna de opinión del International Herald Tribune
que “los gobiernos del mundo están enfrentando economías debilitadas y
precios desbocados de los alimentos. En medio de todas las maniobras,
un paso importante e inmediato que pueden dar para ayudar sería acordar
un nuevo tratado multilateral de comercio”.
Ver http://www.wto.org/english/news_e/news08_e/gc_chair_tnc_7may08_e.htm;
http://www.wto.org/english/news_e/news08_e/tnc_17apr08_e.htm; http://www.wto.org/english/news_e/sppl_e/sppl88_e.htm; http://www.wto.org/english/news_e/sppl_e/sppl85_e.htm; http://web.worldbank.org/WBSITE/EXTERNAL/NEWS/0,,contentMDK:21711307~pagePK:34370~piPK:42770~theSitePK:4607,00.html; Financial Times, COMENTARIOS: A global approach is required to tackle high food prices, por Dominique Strauss-Kahn, 21de abril, 2008; International Herald Tribune, Trade Agreement Needed Now, por Ángel Gurría, 25 de abril, 2008
[2]
El superávit del comercio de alimentos de USD 1.900 millones de la
década de 1970 fue transformado en déficit de USD 17.600 millones en
2000 y USD 9.300 millones en 2004. Si se excluye al Brasil, las cifras
son más drásticas aun: un superávit de USD 1.600 millones en el
comercio de alimentos fue convertido en déficit de USD 26.100 millones
en 2004. Las importaciones de cereales en los países de bajos ingresos
con déficit de alimentos alcanzaron en 2007 la suma de USD 38.000
millones. Según las proyecciones de la FAO, para el año 2030, el déficit comercial neto de alimentos en los países en desarrollo superará los USD 50.000 millones.
[3] Citado en The Star Tribune
[4] Making a Killing from Hunger, GRAIN, abril 2008