Los modelos neocoloniales de producción agrícola vs. la propuesta de agricultura tropical sustentable en el estado Yaracuy

La construcción del nuevo modelo productivo en el ámbito agropecuario, requiere la implementación de un verdadero modelo de Agricultura Sustentable, basado en los principios científicos de la ciencia agroecológica. El desarrollo de una propuesta de producción de alimentos sanos, donde tengan preponderancia nuestra biodiversidad, a través del mantenimiento de especies autóctonas con alto valor alimenticio, el ciclaje de nutrientes, a través de sistemas integrados que potencien el uso de los recursos locales, y la rotación de cultivos, entre otras, como herramientas de protección de cultivos y recuperación de suelos.

El Desarrollo Rural Sustentable para nuestro país, implica, más allá del eufemismo que profesan algunos activistos pseudoecologistas a nivel mundial, la consolidación de una propuesta de Agricultura Tropical Sustentable, adaptada a nuestras condiciones ambientales y culturales, que se concrete en prácticas que sean económicamente rentables, culturalmente aceptables, ambientalmente sanas y social y humanamente justas.

LOS MODELOS ACTUALES DE PRODUCCIÓN AGRÍCOLA, MÁS ARRAIGADOS EN EL PAÍS.

La mayoría de las actividades agropecuarias que se desarrollan en la actualidad en Venezuela, son basadas en los principios de la llamada “Revolución Verde” que trajo y sigue trayendo extraordinarias ganancias a los países (USA y Europa, principalmente) dueños de los paquetes tecnológicos aplicados y a países como Venezuela, nos quedan los graves costos sociales y ambientales derivadas del uso de tecnologías foráneas, altamente contaminantes y destructoras del ambiente.

Pueden identificarse fácilmente en la contemporaneidad venezolana, modelos neocoloniales de producción agropecuaria, que son en parte financiados por entes privados pero que también el Estado venezolano destina considerables recursos para la reproducción de dichos modelos.

En el estado Yaracuy existen varios modelos neocoloniales de producción agrícola identificados, que son necesarios caracterizar; con el propósito de establecer mecanismos de transición hacia la agricultura sustentable.

MODELOS NEOCOLONIALES DE PRODUCCIÓN AGRÍCOLA EN YARACUY:

A) EL MONOCULTIVO DEL MAÍZ:

La producción de maíz en Yaracuy, representa apenas el 5% de la producción nacional del rubro. Sin embargo es uno de los cultivos que recibe mayor financiamiento por parte de FONDAFA, por compañías vendedoras de insumos que se convierten en intermediarios y por la banca privada.

El maíz se siembra bajo un esquema de agricultura comercial contaminante, con la utilización de grandes cantidades de pesticidas químicos prohibidos en sus respectivos países de origen, pero de uso sin restricciones en yaracuy.

Las semillas utilizadas, son híbridos importados, cuya descendencias estéril o degenerada, hace a los productores dependientes constantemente de las mismas, comercializadas por empresas transnacionales a altos precios.

Los híbridos seleccionados por ser muy rendidores en harina en los procesos agroindustriales, generan un producto alimenticio de muy baja calidad que contiene energía para potenciar el trabajo manual pero que carece de los elementos nutricionales que contenían muchas variedades de maíz, adaptadas al país, y que pudieran servir para desarrollar las habilidades mentales e intelectuales de nuestro pueblo.

De las 29000 has sembradas de maíz en el estado Yaracuy en el año 2005. ( cifras MAT, sujetas a revisión); 15000 has fueron financiados directamente por Agroisleña ( Empresa transnacional de venenos, que controla buena parte de la producción agrícola del país y que en el año 2003, conspiró contra el pueblo al unirse al fracasado paro petrolero) y financió indirectamente las otras 14000 has; pues los organismos crediticios del Estado ( FONDAFA – IADEY ) usan el paquete tecnológico para maíz, basado en pesticidas químicos y fertilizantes inorgánicos, cuyos proveedores principales son las filiales de las grandes empresas transnacionales de insumos químicos.

Este esquema de monocultivo de maíz, basado en paquetes tecnológicos foráneos, convierte a nuestros pequeños y medianos productores en, literalmente, esclavos de la Agroindustria y de las empresas comercializadoras de insumos venenosos. Los campesinos trabajan durante meses en un proceso productivo que no controlan en ninguna de sus fases, obteniendo al final del mismo, generalmente pérdidas o muy bajas ganancias, pues todo el beneficio se queda en la agroindustria y en las empresas de insumos.

Los pequeños productores de maíz de Yaracuy denunciaron ante el MAT y la Procuraduría Agraria ( 02/03/2006) que las Empresas Promasa y Agroisleña, se niegan a cancelar el precio de maíz de la cosecha anterior, establecido en gaceta oficial a 560 Bs./ kilo y sólo lo cancelaron a 514 Bs./ kilo.

Esta situación actual afecta a más de 1000 productores, con más de 51 millones de kilos arrimados a estas empresas y un monto que se niegan a pagarles por el orden de los 2500 millones de bolívares.

Resumiendo, el monocultivo del maíz, bajo el esquema de altos insumos; sólo beneficia a la Agroindustria y a las transnacionales del veneno, que se atreven, como ahora, a poner en jaque al Gobierno, al negarse a pagar el precio de maíz al productor, establecido en Gaceta Oficial del Primero de Diciembre de 2005.

B) EL MONOCULTIVO DE LA CAÑA DE AZUCAR

Históricamente, el cultivo de la caña de azúcar, ha sido utilizado en el estado Yaracuy, por miembros de la terrofagia latifundista para desplazar al campesino de sus tierras, colonizándolas con Caña de Azúcar, en lugares cuyas potencialidades de suelo y clima resultan adecuados para cultivos estratégicos desde el punto de vista de la seguridad agroalimentaria local, regional y nacional.

La mayoría de la superficie sembrada con caña de azúcar en el estado Yaracuy, son tierras comuneras, resguardos indígenas y propiedad del estado venezolano; de los que fueron sacados por diversas vías, los campesinos yaracuyanos, ancestrales ocupantes de dichas tierras. Los sembradíos de caña de la sanguinaria y decadente corporación “ Central Matilde ” y de los supuestos dueños de las tierras comuneras del municipio Veroes; tienen niveles de productividad muy bajos ( ≈ 45 ton/ha) como consecuencia del mal manejo agronómico que termina deteriorando ampliamente los suelos, pues el objetivo de los supuestos dueños, es mantener engordando terrenos que hipotecan a los bancos, con el propósito de obtener dinero especulativo y vivir de la renta; mientras las poblaciones campesinas se mantienen desplazadas de sus lugares comunes y por tal motivo, excluidos de los procesos de producción de alimentos.

Los dueños del Central Santa Clara (familia Turman), único central en funcionamiento en el estado Yaracuy, paradójicamente se benefician de procesar Caña de Azúcar de baja calidad, pues los dueños también son los primeros en exigirle al gobierno las licencias para importar azúcar y otros productos vegetales. Es decir, que el sector de los supuestos dueños de la tierra, muchos de ellos, cultivadores de caña de azúcar, alevosamente y premeditadamente trabajan el campo con niveles de productividad muy bajos porque son también miembros de la oligarquía importadora de alimentos en nuestro país.

El estado Yaracuy tiene 7.100 Km2 y sus áreas agrícolas (condiciones de suelo, agua, clima...) tienen un excelente potencial para cultivos comestibles que puedan garantizar la seguridad y soberanía agroalimentaria de las comunidades locales, regionales y nacionales.

Por tal motivo, la caña de azúcar como monocultivo orgánico deberá integrarse a una propuesta integral de producción de alimentos que considere los componentes forestal, animal, vegetal de ciclo largo y corto; de modo que se generan en el sistema los principios de la agroecología.

En este sentido, la producción de Etanol debería considerarse no para el estado Yaracuy, sino para estados como Guárico y Portuguesa, entre entre otros, cuyas áreas de siembra son suficientemente amplias y que permitirían usar terrenos marginales, no aptos para la producción de alimentos, para sembrar caña de azúcar con propósitos de producción de azúcar y etanol.

C) EL MONOCULTIVO DE CAFE

Los caficultores venezolanos, siguiendo las recomendaciones de los técnicos que profesan los principios de la agricultura comercial contaminante, dejaron de sembrar los huertos y crías a los animales domesticas que les garantizaban su seguridad agroalimentaria, suplantaron los abonos orgánicos por los inorgánicos y comenzaron a usar pesticidas químicos contaminantes para controlar plagas, provocando el desequilibrio al acabar con los enemigos naturales de las plagas de café.

La débil organización del sector ha permitido que los intermediarios actúen a sus anchas, quedándose con el mayor porcentaje de las ganancias. La agroindustria unida a los importadores de café, son los que al final controlan al sector y lo dominan económicamente.

ALTERNATIVAS A LOS MODELOS DE PRODUCCIÓN AGRÍCOLA NEOCOLONIALES:

El desarrollo endógeno agrícola y pecuario del país, es la salida a la pobreza rural imperante.

La lancera Rosaine Petit, beneficiaria de la Misión Vuelvan Caras, conceptualizó claramente el Desarrollo Endógeno.... “Es el desarrollo desde adentro, con lo de adentro, pà dentro, pà los nuestros y luego pà afuera.

Desarrollo endógeno agrícola entonces es concretar una propuesta de desarrollo rural sustentable basada en la Agricultura Tropical que a la vez considera el uso de tecnologías adaptados a nuestras condiciones particulares, compatibles con el ambiente, culturalmente aceptables y que deriven en un desarrollo socio productivo más humano y más justo.

La Agricultura Sustentable considera sistemas de producción integrales, biodiversos, equilibrados que potencien al uso de los recursos locales y permitan mantener niveles de recuperación y protección ambiental que garantice el mantenimiento de la producción y productividad agropecuaria a lo largo de los años.

El fortalecimiento de la Misión Vuelvan Caras y el rescate de tierras bajo latifundio unidos al crédito oportuno por parte de FONDAFA y un acompañamiento técnico y social perramente, permitirá avanzar como un sólo gobierno (Comando Agrícola Unificado de Yaracuy) en el marco de las diversas propuestas de Desarrollo Rural Endógeno.


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