Nuevas pruebas de la responsabilidad del terrorista Luis Posada Carriles en la voladura de un avión civil cubano en 1976 circulan desde hoy en Venezuela a casi 29 años del crimen.
La cuarta edición (ampliada) del libro "Pusimos la bomba.. ¿y qué?", de la venezolana Alicia Herrera incluye partes del expediente policial del caso que fueron robadas para proteger al terrorista.
Herrera adelantó a Prensa Latina que la obra también recoge documentos desclasificados del Buró Federal de Investigaciones (FBI), de Estados Unidos, que confirman la culpabilidad de Posada en el hecho cometido el 6 de octubre de 1976.
El libro, cuyo bautizo está previsto para el mediodía de hoy, cuenta con un prólogo del vicepresidente venezolano, José Vicente Rangel, quien ha denunciado reiteradamente el refugio dado al criminal por las autoridades estadounidenses.
Recientemente un tribunal norteamericano determinó la no expulsión del criminal, pese a las pruebas de su responsabilidad en el acto en el que murieron 76 personas y una demanda de extradición presentada por Venezuela.
La solicitud oficial se basa en el carácter de prófugo de Posada, quien en 1985 huyó de una cárcel venezolana para evadir el juicio abierto en su contra por ese hecho.
Los anexos de esta cuarta edición incluyen documentos que formaban parte del expediente abierto al terrorista que escamotearon para encubrirlo.
Manos anónimas entregaron esas hojas del expediente al periodista venezolano Ernesto Villegas, quien las presentó en su programa en Confianza de Venezolana de Televisión y luego las entregó a Herrera para enriquecer su investigación.
La periodista venezolana, que elaboró la obra sobre la base de entrevistas realizadas en la cárcel a Posada y sus cómplices, indicó que esos documentos, como los del FBI, ratifican la culpabilidad de Posada, lo que expone en su libro.
El título "Pusimos la bomba... ¿Y qué?", recoge la frase de uno de los autores materiales del crimen en declaraciones a la reportera, quien los visitó asiduamente en la cárcel hasta obtener sus confesiones.
La cuarta edición de "Pusimos la bomba... ¿y qué? Estuvo a cargo de Vadell y Hermanos, los mismos editores que realizaron la primera en una demostración de gran valentía, puntualizó Herrera.
La misma autora debió salir de Venezuela luego de la publicación de la denuncia, a causa de las amenazas contra su vida por elementos vinculados a las actividades terroristas de Posada, de origen cubano y nacionalizado venezolano.
yd