Un 4-O, 23 jóvenes venezolanos fueron masacrados por los copeyanos que hoy quieren volver al poder

Credito: Archivo

04/10/12.-Este 4 de octubre, hace 30 años, en la Ciudad de Cantaura, estado Anzoátegui, se escribió una de las páginas más sangrientas de la historia política de nuestro país. Un grupo de 41 combatientes, integrantes guerrilleros del Frente Américo Silva, fue atacado por los cuerpos de seguridad represores del gobierno copeyano de Luis Herrera Campins, y 23 de ellos fueron brutalmente asesinados.

Un ataque perpetrado por un numeroso grupo de militares y funcionarios policiales de Herrera Campins, aniquilaron una reunión entre estudiantes y combatientes guerrilleros de Bandera Roja, en la que se discutirían las formas organizativas de lucha para profundizar el movimiento revolucionario.

El gobierno de turno, respondía al esquema que caracterizaba a todos los de la Era Cuarto-Republicana: antipopular, represivo, aliado de la burguesía y del imperialismo yanqui, el índice de desempleo era altísimo, la educación era excluyente, las cárceles estaban llenas de presos políticos, y el petróleo estaba en manos de las transnacionales inglesas y holandesas.

Los cuerpos de seguridad reprimían continuamente cualquier movimiento popular que pretendiera sublevarse. Había una abierta lucha de clases entre oprimidos y opresores, la clase trabajadora y burguesía explotadora.

En ese escenario, la lucha estaba planteada de dos formas, la legal y la clandestina armada. Sin embargo, los trabajos de inteligencia del Estado infiltraron la guerrilla. La reunión de Cantaura fue delatada y el grupo conformado en su mayoría por estudiantes desarmados, venidos de la ciudad, fueron atacados bárbaramente, por aire y tierra, por la Fuerza Armada Nacional, conjuntamente con funcionarios de la DISIP, que liderizaba entonces, Henry López Sisco.

Es importante recordar que López Sisco sumó a su prontuario otros hechos, como la Masacre de Yumare (1986), El Amparo (1989), El Caracazo (1989), y el hecho violento más reciente, el Asalto a la Embajada Cubana (2002), durante el Golpe de Estado que fraguó la derecha venezolana, donde apoyó a su gran amigo, el actual candidato a la presidencia y representante de la burguesía venezolana, Henrique Capriles Radonski.

Todos estos eventos que se desarrollan a lo largo de la historia, tienen en común que el país era gobernado por la llamada guanábana Adeco-Copeyana, respaldada por cuerpos de “seguridad” municipales y nacionales al servicio de los más viles intereses, entre ellos la SIFA y la DISIP, por mencionar algunos.

Alberto Lovera, Tatiana Gabaldón y Marianela Ojeda, en entrevista con Ernesto Villegas, este 2 de octubre, recordaban esos tiempos que padecieron sus padres, Alberto Lovera, Argimiro Gabaldón y Fabricio Ojeda, luchadores y combatientes de izquierda, asesinados durante el mandato de Raúl Leoni, líder de AD.

Vale recordar las preguntas que le hace reiteradamente al pueblo venezolano el Comandante Presidente de la República, Hugo Chávez: ¿Quién es el Candidato Adeco?, ¿Quién es el Candidato Copeyano?; el representante de esos partidos, que utilizaron las fuerzas del Estado para cometer las masacres más nefastas contra el pueblo, es Capriles Radonski.

La historia del Gobierno Bolivariano y Revolucionario del Comandante Hugo Chávez, Candidato de la Patria, es muy distinta. En Venezuela, hoy se reivindica la lucha político-ideológica de los activistas que hacían oposición a la derecha nefasta puntofijista del pasado, que buscaba liberar al Pueblo de la miseria, la explotación, la represión y el hambre, entre otras cosas.

En ese sentido Lovera, expresó que “desde la llegada del presidente Chávez al poder se produjo un cambio fundamental relacionado con el respeto a los derechos humanos. Ahora ese pasado se quiere retornar con el candidato de la oposición y para evitar eso debemos trabajar en la victoria del presidente Chávez para mantener la paz y la justicia en nuestro país”.

Por su parte, Tatiana Gabaldón, afirmó: “Esta es la revolución que mi padre esperaba”, al tiempo en que reflexionaba acerca de la gestión y respaldaba al Presidente.

La hija de Fabricio Ojeda, Marianela, agregó que “los hijos de los revolucionarios debemos mantenernos unidos, por el rescate de la historia que fue olvidada y debemos apoyar a Chávez porque reivindicó a nuestros padres que estaban olvidados”.

La nueva realidad política que garantizó Chávez definió un cambio de estrategia para el Frente Guerrillero y varias columnas de ex guerrilleros, quienes deciden en mayo de 1994, bajar de la montaña, disolver el Frente y realizar un acto simbólico de pacificación en el que se entregan las armas.

Además, para honrar a las tres mil víctimas de las salvajes reprimendas adeco-copeyanas, se promulgó la Ley para Sancionar los Crímenes, Desapariciones, Torturas y otras violaciones de los Derechos Humanos por razones políticas y Reparación e Indemnización a las Víctimas durante el período 1958-1998.

Este 4 de octubre es prohibido llorar las muertes de Cantaura, porque como decía el padre cantor Alí Primera: “Los que mueren por la vida no pueden llamarse muertos”. El pueblo se vuelca a las calles y reivindica la lucha de décadas, al apoyar con alegría la construcción de la Patria, una sociedad que se hace cada vez más justa y que sigue tras la conquista de la suprema felicidad social.

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