Barcelona, 27 Jun. ABN.- El Ministerio Público
acordó reabrir las investigaciones sobre la muerte de los 23 jóvenes,
integrantes del Frente Guerrillero “Américo Silva”, que fueron
asesinados por organismos de seguridad el 04 de octubre de 1982 en el
sector Los Changurriales de Cantaura, municipio Freites del estado
Anzoátegui.
Así lo informó la vicefiscal de la República Bolivariana de
Venezuela, Iraida Alfonzo, quien durante la tarde de este sábado
sostuvo una reunión con familiares de las víctimas, en la sede del
Consejo Legislativo de Anzoátegui en Barcelona.
Alfonzo manifestó que a partir de este momento los fiscales Jhonny
Méndez y Juan Carlos Ochoa estarán a cargo de la investigación de los
hechos de Cantaura, acaecidos bajo el gobierno del Presidente Luis
Herrera Campins.
Indicó que la intención del Ministerio Público es retomar todos los
casos que han representado una violación a los derechos humanos en la
historia contemporánea de Venezuela, como “Cantaura” y el “Caracazo”, y
presentar respuestas a las víctimas y sus familias.
La Vicefiscal de la República apuntó que se consiguieron buenos
resultados con el tratamiento de la “masacre de Yumare”, y resaltó que
con el reinicio de las investigaciones se garantiza a todos los
afectados la aplicación de la justicia y la sanción de los culpables.
Por su parte el presidente del Consejo Legislativo de Anzoátegui,
Irán Aguilera, comentó que hace dos años hicieron la solicitud formal
al Ministerio Público, para que reabriera las investigaciones sobre lo
sucedido en Cantaura.
Acotó que la aceptación de la petición es una reivindicación para
los derechos humanos de los guerrilleros asesinados, y un claro ejemplo
de la voluntad del Gobierno Nacional de impartir justicia.
La madrugada del 04 de octubre de 1982, 23 jóvenes integrantes del
Frente Guerrillero Américo Silva fueron exterminados en el sector Los
Changurriales de Morocho Evans en Cantaura, donde debatían la propuesta
de dejar la lucha armada.
La zona de concentración guerrillera fue bombardeada por aviones de
la Fuerza Aérea, y posteriormente repasada por funcionarios de los
cuerpos de seguridad, que se desplazaban a pie y en vehículos
terrestres.
Los guerrilleros que sobrevivieron a la operación militar policial
y no lograron escapar de las escaramuzas, fueron rematados con disparos
en la cabeza, para garantizar su fallecimiento.
Los caídos respondían a los nombres de Roberto Rincón, Enrique
Márquez, Emperatriz Guzmán, Sor Fanny Alfonzo, Carlos Arzola, José
Nuñez, Mauricio Tejada, Carmen García, Ildemar Morillo, Carlos
Zambrano, María Estevez, Antonio Echegarreta, Beatriz Jiménez, Baudilio
Herrera, Jorge Becerra, Eumennedis Gutiérrez, Diego Alfozo, Luis Gómez,
Eusebio Martel, Ruben Castro, Nelsón Pacín, Julio Farías y José Zerpa.