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Guantánamo, la prisión en la base naval en Cuba establecida en 2002 |
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07 de octubre 2008. - Un juez federal estadounidense ordenó este martes, por primera vez en la historia, la liberación en territorio estadounidense de un grupo de detenidos en Cuba, en la prisión de Guantánamo. Dicha orden representa un revés para Washington, que alegaba que los jueces federales no tienen autoridad para determinar la salida de prisioneros de esa cárcel a territorio de EEUU.
El Pentágono había determinado que ese grupo, compuesto por 17 musulmanes de la minoría Uighur, no constituía un peligro para Estados Unidos, pero se había negado a liberarlos en el país.
En una larga espera, el juez de distrito Ricardo Urbina, en la capital estadounidense, leyó su dictamen en una audiencia para determinar el destino de los presos, quienes representan una minoría china, que reclamaban su puesta en libertad de la prisión en la base naval de esa nación.
Este hecho se da en el mismo momento en que el Tribunal de Apelación de la localidad marroquí de Salé aplazó este martes hasta el próximo 30 de diciembre el juicio contra el antiguo detenido en Guantánamo Mohamed Benmuyan, supuesto integrante de Al Qaeda.
Se convierte en la primera ocasión en la que un juez determina que se pongan en libertad en suelo estadounidense a presos de Guantánamo.
En la sentencia, acogida con júbilo por los grupos de derechos humanos, Urbina determinó que no hay pruebas de que los 17 uigures fueran "combatientes enemigos" o supusieran un riesgo para la seguridad de Estados Unidos.
El grupo de liberados, deberá comparecer el viernes para una audiencia, ordenó Urbina.
Por su parte, el magistrado señaló en su argumentación que la Constitución estadounidense prohibe detenciones indefinidas sin causa ni cargos.
A pesar de ello, hasta el momento no está claro cuándo se pondrá en libertad a los presos o si el Departamento de Justicia planea apelar la decisión del juez Urbina.
Mientras un portavoz indicó que ese Departamento estudia la sentencia, el magistrado emitirá una opinión escrita sobre el caso este miércoles, informaron fuentes judiciales.
El dictamen representa un revés para la administración del presidente George W. Bush, que había alegado que los jueces federales no tienen autoridad para ordenar liberaciones en suelo estadounidense de detenidos en Guantánamo.
El grupo de musulmanes chinos, que lleva casi siete años detenido en Guantánamo, tenía en espera desde 2004 su libertad.
La base naval era el sitio de prisión, desde que fueron apresados en 2001. Habían estado residiendo en un campo de entrenamiento talibán en Afganistán y cruzaron las montañas a Pakistán, donde fueron detenidos por las autoridades de ese país, que los entregaron a EEUU.
Aunque el Pentágono ya había determinado que ninguno del grupo representa un peligro para EEUU, los mantenía retenidos porque no había conseguido un tercer país que se ofreciera a acogerlos.
En China, la minoría uigur -una etnia vinculada a las tribus turcomanas del centro de Asia- vive en el este, en la provincia de Xinjiang, y es protagonista de un movimiento en favor de una mayor autonomía dentro de la República Popular.
Beijing rechaza de manera tajante cualquier iniciativa para una mayor autonomía y ha hecho frente con dureza a lo que considera actividades separatistas.
Fue así como el Gobierno chino pidió a la nación norteamericana el traspaso de la custodia de los chinos musulmanes, solicitud no concedida, ya que la administración Bush y organizaciones de derechos humanos adjudican temor en que el grupo de detenidos pueda ser torturado si es devuelto a su país de origen.
Los esfuerzos del Gobierno estadounidense por encontrar un país que acepte a esa minoría han sido infructuosos por el miedo de muchos Estados a recibir represalias diplomáticas por parte de China.
En 2006, Albania accedió a acoger a cinco uigures presos en Guantánamo, pese a las protestas de China.
Si finalmente se permite la liberación del grupo de uigures en EEUU, una asociación de musulmanes chinos en el área de Washington ha prometido acogerlos.
Tras conocer la decisión del juez Urbina, la organización Human Rights Watch (HRW) celebró la liberación de los 17 detenidos en Guantánamo.
"Una vez más una corte federal ha rechazado la teoría de la administración de Bush de que su decisión puede triunfar sobre la revisión judicial y los derechos constitucionales", afirmó Jennifer Daskal, la principal abogada en asuntos de lucha contra el terrorismo de HRW.
El Gobierno norteamericano mantiene a cerca de 265 personas retenidas en Guantánamo, la prisión en la base naval en Cuba establecida en 2002 para albergar a sospechosos de terrorismo, quienes son catalogados por la administración Bush como "combatientes enemigos" aunque no hayan presentado cargos contra buena parte de ellos.