La senadora
colombiana Piedad Córdoba negó, en conversación telefónica con TeleSUR
en Caracas, haber informado sobre la supuesta liberación del político
colombiano Jorge Eduardo Gechem, como lo aseguró la esposa del ex
senador retenido, quien este miércoles completó seis años en poder de
las Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia (FARC).
Lucy Artunduaga
de Gechem había asegurado a TeleSUR que Córdoba la llamó por teléfono
para anunciarle la liberación de su esposo y que le pidió que hiciera
el anuncio a todos los habitantes del Huila, departamento suroccidental
colombiano de donde es oriundo el ex senador.
"Tuve la grata
sorpresa y la alegría más grande de que me llamara la senadora Piedad
Córdoba (...) que me facultaba para que le informara a todos los
huilenses que mi esposo, Jorge Eduardo Gechem, iba a ser liberado lo
más pronto posible", dijo vía telefónica.
Córdoba se mostró
sorprendida por la versión de Lucy de Gechem, al destacar que sí la
llamó, pero que en la conversación sólo le reiteró que tanto ella como
el presidente de Venezuela, Hugo Chávez, van a continuar trabajando por
la liberación de todos los rehenes de la guerrilla.
La legisladora
aclaró que hasta el momento no ha recibido ninguna comunicación de la
guerrilla sobre la posible liberación de Jorge Eduardo Gechem y
enfatizó que "cualquier información sobre el tema será anunciado de
manera oficial por los voceros de las FARC".
Las FARC anunciaron el pasado 2 de febrero la próxima liberación de los ex congresistas
Gloria Polanco, Luis Eladio Pérez y Orlando Beltrán, como gesto de
desagravio a Chávez y Córdoba, cuya mediación para lograr un canje
humanitario en Colombia fue interrumpida abrutamente por el gobierno de
ese país.
El 15 de enero, tras la liberación de Clara Rojas y Consuelo González,
también gracias a la gestión de Chávez y Córdoba, se conoció entre las
pruebas de supervivencia aportadas por las liberadas una carta de Jorge
Eduardo Gechem.
En esta carta,
el ex senador pide al presidente cubano, Fidel Castro, ser trasladado a
un hospital de la isla en calidad de prisionero político para que allí
puedan ser atendidas sus dolencias. Contó que ha sufrido siete
preinfartos y advirtió que se siente "agonizando y cansado".