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Grupos defensores de los derechos civiles han exigido el cierre de la cárcel de Guantánamo, donde sobran las denuncias de violaciones a los derechos humanos de los prisioneros | Credito: Archivo |
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El jefe del polémico centro de detención que EEUU mantiene extremo sureste de Cuba contra la voluntad de la isla, el vicealmirante Mark Buzby, dijo que en las celdas de un ultrasecreto campo de máxima seguridad construído en Guantánamo se encuentran 15 personas consideradas de alta peligrosidad, pertenecientes supuestamente a la organización Al-Qaeda.
Estados Unidos admitió el jueves, por primera vez, la existencia de un ultrasecreto campo de máxima seguridad dentro la repudiada cárcel de Guantánamo, ubicada al extremo sureste de Cuba contra la voluntad de las autoridades y pueblo de la isla y conocida en la actualidad por su campo de detención militar para prisioneros supuestamente vinculados a grupos "terroristas".
Según declaraciones del jefe del centro de detención, el vicealmirante Mark Buzby, en la instalación denominada "Camp 7" (Campamento 7), se encuentran 15 personas consideradas de alta peligrosidad, pertenecientes supuestamente a la organización Al-Qaeda.
Buzby, comandante de la fuerza de tareas conjuntas Guantánamo, dijo que Campamento 7 es una cárcel de máxima seguridad que ya había sido construida cuando el presidente George W. Bush anunció en septiembre del 2006 que 14 supuestos terroristas de gran importancia habían sido trasladados de una de las tantas prisiones secretas de la Agencia Central de Inteligencia de EEUU (CIA) a Guantánamo.
Un detenido adicional, Abd al-Hadi al-Iraqi, llegó en abril pasado.
El militar describió el lugar como una dependencia de alta seguridad destinada a aislar a los allí encerrados para impedirles el contacto con otros detenidos, por razones de seguridad.
"Hubo gran cantidad de interrogatorios durante los últimos seis años", dijo Buzby. "Los detenidos nos han dicho gran cantidad de cosas sobre este grupo de personas, y si ellos pueden adoptar represalias, estaríamos en presencia de una situación muy pero muy peligrosa".
Desde que el cuestionado centro de detención militar estadounidense inició sus operaciones en la base de Guantánamo, enero del 2002 tras los ataques terroristas del 11 de septiembre del 2001, ha existido un gran secreto en torno al lugar.
Más de cuatro años pasaron antes de que los militares divulgaran los nombres de los encarcelados en el área, sin que se les haya abierto un juicio, y eso sólo luego que un juez federal obligara a hacerlo, tras una demanda presentada por The Associated Press en base a la ley de Libertad de Información.
La revelación coincide con declaraciones del director de la CIA, Michael Hayden, quien admitió el miércoles la aplicación del método del ahogamiento simulado, considerado como tortura por todas las convenciones internacionales de derechos humanos, a varios detenidos.
La controversial técnica, utilizada por la CIA en los interrogatorios de sospechosos de terrorismo, consiste en amarrar a una persona, ponerla en una posición inclinada con la cabeza hacia abajo, cubrirle la cabeza y verter liquido para que sienta que se ahoga, con el objetivo de extraerle información.
Los métodos de tortura realizados por efectivos de inteligencia estadounidenses o por contratistas de mercenarios, quedaron evidenciados en 2005 cuando salieron a la luz pública unas fotografías que mostraban prisioneros desnudos, atados, encadenados, humillados sexualmente, golpeados brutalmente, cubiertos de excremento humano o intimidados con perros en la prisión que EEUU mantiene en Irak, Abu Ghraib, una de las tantas cárceles clandestinas estadounidenses.
Grupos defensores de los derechos civiles han exigido el cierre de la cárcel de Guantánamo, donde sobran las denuncias de violaciones a los derechos humanos de los prisioneros.