El viernes reciente asistí, a la biblioteca del hospital de Lídice, a un acto bonito y sencillo, el de unas aclamaciones de poesías de hombres y mujeres de nuestros barrios y nuestros pueblos, gracias al apoyo de la editorial del perro y la rana, como aporte de la Misión Cultura; realmente el día anterior me invitó el Cdte. William Izarra, a la presentación del Libro: “Momentos de la Revolución” cuya exposición fue hecha con gran emotividad por su hijo Andrés (en la cual lloré junto a él), previamente lo saludé y le toqué un tema que no fue muy agradable, el de la aplicación de Justicia al traidor de la Patria Gen. Div: (Ej) Medina Gómez, que entre su múltiples crímenes desde la Fuerza Armada, tal vez nunca lo castiguen por el de haber dado de bajas a un grupo de Cadetes de nuestra Gloriosa Academia Militar, en el año 1994, tan solo con el pretexto de dar el ejemplo al batallón Nº 1. Generalísimo “Francisco de Miranda” coartándoles la vida, los sueños y las ganas de servir a nuestro pueblo, a unos jóvenes que venían de Antímano, otro de Sucre, de Anzoátegui… que eran los hijos de la panadera… de los cuáles a uno de ellos por pertenecer a la Sociedad Bolivariana y etiquetarlo como “célula infiltrada del MRB 200”.
Avanzado la presentación, tomó la palabra el Cdte. Izarra y habló de su encuentro con un guerrillero cubano que había desembarcado en Machurucuto en el año 1967, llamado Antonio Briones Montoto, nos relató de la conversación que tuvo ese subteniente piloto con ese diablo comunista y como se fue creando el cambio de paradigma en el joven oficial, en ese momento por causalidades de la vida me acordé que había conocido a una sobrina del Internacionalista, Briones Montoto, cuando estudiaba en la Universidad de la Habana, y como esa muchacha Lic. en Filología, me expresaba el dolor y admiración por un familiar y la frustración de no saber en donde se encuentra su cuerpo… también me habló de su tío, Newton que recuerda a su hermano "trigueño, de pelo negro, ojos claros, anchas espaldas y sonrisa agradable, tocado por un carácter entre alegre y serio, con un carisma que atraía a la gente. El último día que hablamos, yo regresaba de la quincena de Girón", solía recordar la madre: "Estaba muy contento y me dijo que iba para la zafra". Yolanda de Armas también lo vio por aquellos días "Hablamos de cosas personales pero no me dijo nada de sus planes futuros. Lo que sí recuerdo es que hablamos mucho sobre el Che". A la madre de Urselia le confesó en esa época: "Cualquier día de estos salgo a buscar al Che". En carta de despedida a sus hijos, Tony había escrito: "Les queda lo principal: una Revolución. Deben ser fieles a ella como lo fue su padre". “Salí a luchar -afirmó- por que entre las cosas que pude apreciar cuando ustedes crecían era cuántos niños en el mundo de los egoístas se morían de hambre, por enfermedades, y era necesario poner coto a tal situación..."
Tras su ingreso en el Ministerio del Interior desarrolla una intensa actividad con resultados siempre destacados y se convierte en el primer jefe de la unidad de Tropas Especiales. Alcanzaba entonces el grado de Primer Teniente.
La lucha armada, como única vía en aquella época para enfrentar la ofensiva imperialista sobre los pueblos latinoamericanos, está en franco auge en varios países de la región. Particular perspectiva ofrece el movimiento guerrillero en marcha en Venezuela y la contribución cubana no se hace esperar.
Semanas después, Antonio Briones Montoto cayó en combate en la
playa de Machurucuto, Venezuela, el 8 de mayo de 1967, durante cumplimiento de una misión internacionalista. Exactamente 32 años después de la caída en combate en El Morrillo de Guiteras y el internacionalista venezolano Carlos Aponte.
Una vez más Honor y Gloria a este hombre, Internacionalista…
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