Día de la Afrovenezolanidad / Mes de la Afrodescendencia

"En reconocimiento a todas las Madres ancestrales que trajeron a los Òrìsà al Mundo". Ìbà'se Awon Ìyáàmi
Nigeria África

Documento 12 de Marzo de 1.635 citado a continuación: Tengo por esclava a Isabel negrita de 8 años criolla de ésta ciudad, hija de Phelipa negra mi esclava de nación Angola. A.H.M

Invisibilizar.

En la región de los Andes, las plantaciones y unidades de producción con mano de obra esclavizada, tuvieron una mayor presencia de mujeres que de hombres. Las mujeres, al no haber explotación de minas, eran dedicadas a labores agrícolas y domésticas como atender la siembra, los animales, cuidar los niños y niñas de los dueños, atender la cocina, lavar, limpiar, mantener las casonas coloniales, velar por el cuidado de sus propios hijos e hijas y los de otras esclavizadas e incluso parir niños y niñas que pudieran trabajar y fueran esclavizados, sin dejar de tomar en cuenta que fueron sometidas a una despreciable violación sexual continua y sistemática. En su comunicación, se encontrarán las primeras referencias de su tierra y de su gente, la trasmisión de los conocimientos, las creencias, la preservación de la cosmovisión. Son ellas las que ayudan en las labores de parto, las que permanecerán en las haciendas forzadas a quedarse, mientras los hombres saldrán en busca de la libertad o tras los ofrecimientos de la gesta liberadora emprendida por Bolívar.

Son varios los casos recogidos en los documentos históricos que refieren la insistencia de estas mujeres para comprar la libertad de sus hijos e hijas, manteniendo de esta manera el deseo profundo de unirlos a todos y todas. Sin embargo, se dice y se acepta la inexistencia de poblaciones de origen afrodescendiente en los estados andinos, donde sabemos que en realidad ha sido negada por la “historia”. Por ejemplo, se piensa erróneamente que el pueblo de Palmarito, ubicado en el corredor territorial que permite a Mérida la salida al mar a través del lago de Maracaibo, es la única población afro reconocida como tal en el estado. Sin embargo, los habitantes de los pueblos del Cumbe (palabra de origen afro), así como la Huerta, ambas localizadas en la comunidad de Lagunillas (antiguos espacios de explotación esclavistas), se auto reconocen como afrodescendientes. No es una sorpresa que ambas comunidades hayan sido marginadas y olvidadas sistemáticamente.

La pérdida de referentes

La desconexión con el pasado ha traído como consecuencia el desconocimiento casi total de los hechos, hazañas y acciones de la historia afrodescendiente como referente para afrontar el futuro con herramientas conscientes para la superación, adaptación, comprensión y evolución colectiva. Tampoco existen textos o materiales publicados cuyo tratamiento sea desde la perspectiva afro. Es por esta razón que muchas veces para saber de nosotros mismos hemos tenido que leer, estudiar y analizar lo que han escrito otros, repitiendo errores que nos agreden y desprecian. Recuerde aquel cuento popular que habla sobre la historia de San Benito, donde éste por ser tan bebedor y mujeriego le pide a “Dios” un horrible color para escapar de los pecados; “Dios” le concede el favor y lo vuelve “negro”. Recuerde las palabras expresadas por el padrino en las ceremonias bautismales -“Me lo entregó Moro (negro) y yo se lo entrego cristiano”-, frase aún utilizada en las comunidades afrodescendientes del Sur del Lago, y así podríamos utilizar muchos otros ejemplos que han salido de la pluma de los “investigadores” o ¿deberíamos llamarlos recopiladores?

Una de las primeras acciones para romper con la continuidad de lucha de las y los afrodescendientes, fue y ha sido la negación de su presencia forzada como un hecho pensado y bien estructurado por los poderes de entonces y con ello, someterlos a una invisibilización total, lograda a través del diseño de estrategias de aislamiento que impidieran a futuro y cada vez más su presencia, así como la estructuración de procesos añejos de segregación. Esta estrategia que tiene como objetivo la desintegración, sigue activa y avanzando en el presente.

Por esta razón y como parte de esta estrategia de invisibilización, hoy seguimos escuchando frases como: -“Guà y que ahora no somos negros, somos afrodescendientes”-, que minimizan el problema banalizando el discurso, donde un grupo de malintencionados desprovistos de información sobre el tema, así como habladores de oficio e inocentes engañados en su buena fe, se hacen eco de estas expresiones, menospreciando los avances en la materia.

Desde hace muy poco tiempo se utiliza el término “Afrodescendencia”, acuñado con el fin de sustituir el prejuiciado término de “negro” que hasta el momento se había utilizado para referirse a las personas descendientes del ancestral continente. Este cambio no fue sólo nominal, sino que resultó ser muy significativo al posicionar en un lugar más digno, lo que constituye reconocer la presencia afro en la constitución de nuestra identidad e incluso comprender que va más allá de lo fenotípico, pues envuelve toda una serie de factores de orden individual, social, político, espiritual y cultural.

El papel que han jugado los estudiosos e investigadores de la historia, formados en el sistema educativo venezolano, que de por si es excluyente y reproductor de los prejuicios y estereotipos hacia las culturas afrodescendientes e indígenas (dos de los tres componentes humanos que aportaron para la construcción y conformación de la Nación), ha sido el de menospreciar por ignorancia e intereses ocultos, la discusión del nuevo diseño curricular, planteada por las organizaciones y colectivos en la lucha por las reivindicaciones de las culturas afro y con ello dejar de reconocer el componente afrodescendiente y sus aportes.

Creemos que es vital y necesario, elevar la calidad de la educación en los planteles y escuelas por la vía de la diversificación de los contenidos, para que el sistema no se convierta en un filtro para el ingreso a la educación superior a los estudiantes de las zonas de escasos recursos, en su mayoría afrodescendientes, así como la incorporación del tema de la Interculturalidad dentro del Diseño Curricular.

El 10 de mayo se conmemora un año más del Día de la Afrodescendencia, en honor a la Gesta Libertaria de José Leonardo Chirinos, en la Sierra de Falcón de 1795, que además da pie a la conmemoración del mes de la Afrovenezolanidad. Pocas y pocos lo saben, pero todas estas mujeres y hombres que dieron su vida, por siempre estarán allí, en la sangre, la mente, la memoria, el corazón y en el espíritu.

*Proyecto Bambata Herencia Africana

[email protected] [email protected]

Proyecto de Investigación.

“Cultura de resistencia y vida cotidiana en las comunidades afrodescendientes al sur del lago de Maracaibo y en las unidades de explotación en los estados andinos”

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