Cacería de indios y resguardo del invasor: La historia de Sabino Romero Izarra

Corrían por allá los años años 40, mientras en las ciudades y poblados la vida cotidiana transcurría entre el hogar, el mercado, la diversión y el ocio, en las tierras de Perijá otra cotidianidad era irrumpida a plomo limpio, la de los indígenas Yukpa, guerreros Caribe que poco podían hacer ante la arremetida de los criollos para quedarse con los territorios que hoy proclaman a yugular hinchada, les pertenece y por las cuáles aquellos vaqueros con escopeta en mano arrebataron a cientos de familias yukpas, entre ellas la familia de Sabino Romero Izarra.

Setenta y pico de años después estos “ganaderos” que todo pretenden ganar, llaman a Sabino asesino, ladrón, cuatrero, y ya no con escopetas sino utilizando al Ejército, ministros y otros entes gubernamentales piden la cabeza de este digno representante de un pueblo: el digno pueblo yukpa.

Y uno se queda atónito, ¿quién defendió los derechos sobre los territorios robados en aquellos años? ¿Quién defiende los derechos indígenas en la recuperación de los territorios usurpados y usufructuados por tantos años? ¿quién ha sido juzgado por tantas muertes de indígenas en manos de saqueadores de tierras? Los delincuentes ahora exigen sus “derechos” sobre las tierras que obtuvieron sobre la sangre del indio crucificado.

El Presidente Hugo Chávez ha dicho hasta el desgañote que está del lado del oprimido, con una fuerza de corazón sincera, él entiende mejor que nadie la necesidad de la defensa de los derechos de los oprimidos, de los pueblos indígenas y su derecho al buen vivir en sus territorios. Pero resulta que sus ministros en el área indígena no están en sintonía con este pensamiento liberador del comandante, el Ejército, el ministerio indígena y sus aliados se colocan del lado del opresor-ganadero y solicitan la captura de Sabino Romero por invadir la Hacienda Medellín y como perros voraces salen a atrapar al líder indígena, de antemano está decir que al momento de la ocupación Romero Izarra no se encontraba por esos predios, pero los medios privados ya habían jugado su papel, con semanas, meses de antelación, su campaña criminal, le habían puesto el ojo, o mejor dicho la tinta, el papel y el verbo a Sabino. Triste papel de opresor y de lambucios los periodistas que venden su alma al diablo-dueño de los medios, para este juego.

Debo dejar claro aquí que esta hacienda, entre otras, fue adjudicada al pueblo Yukpa hace un año pero que por ineficiencia o sabe Dios qué cosa, los encargados de estar en sintonía con nuestro comandante, no han hecho efectivo el pago de las bienhechurías a los vaqueros salteadores, perdón, a presuntos dueños de las haciendas.

Otro triste papelazo han jugado aquellos “dirigentes” indígenas que han sido investidos con el poder, no para vanagloria personal, sino para colocarse del lado de los oprimidos ya que ellos son representantes (se supone) del pueblo maltratado, vejado, despojado, vilipendiado pero en un fenómeno que podría llamarse síndrome de Estocolmo, han respondido al llamado del verdugo, !Por Dios, responden a las órdenes del ganadero!, habráse visto, Presidente, póngale reparo a esta gente que usted le asignó una noble tarea y por lo visto no la han entendido bien. Fácil se pondrían a la orden del Imperio si fuese necesario, al menos esa parece ser la actitud.

520 años después de la invasión europea y no nos deslastramos del pensamiento colonial: Cacería de indios y resguardo del invasor: La historia de Sabino Romero Izarra, la REVOLUCIÓN está llamada a defender los derechos de los dueños originarios de los territorios indígenas, ¿qué parte de TIERRA PAL INDIO no se entiende?

Creo que es necesario y urgente que usted Comandante Chávez, si llega a leer esto, solicite una conversa con Sabino Romero y verá que la realidad que le pintan sus allegados no es ni un ápice de lo que realmente ocurre en Perijá, en usted y sólo en usted confío para que la verdad sea develada.

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(*) Antropóloga, docente de la Universidad Bolivariana de Venezuela – Eje Zulia y Trujillo

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