Mérida, 27 (aporrea.org-Mérida) Nolberto Dugarte, profesor de Matemática de la Universidad de Los Andes, denuncia que ante la falta de compromiso de los organismos regionales y nacionales, con competencia en control de precios y protección al consumidor. Los cuales continúan laborando bajo el viejo esquema de la cuarta república, sin percatarse que Venezuela debe cambiar, propone la creación de brigadas de jóvenes universitarios que actúen en labores de supervisión en control de precios de la canasta básica.
Sugiere Dugarte, que se puede aprovechar el nuevo articulado en donde el jóven bachiller universitario deba desarrollar una actividad social en las comunidades. Oportunidad que servirá para la creación de brigadas de vigilancia con oficinas móviles en plazas y espacios públicos, para que el ciudadano común pueda formular y obtener respuestas a su denuncia en tiempo real.
Para el referido docente universitario, miembro de la Fuerza Bolivariana Universitaria-FBU, la mayoría de los organismos regionales y nacionales instalados en esta región, deben actualizarse y adaptarse al proceso de cambios que vive la nación rumbo al socialismo. "Además no se inventa nada, pues todo esto está contemplado en el texto constitucional, cuando hablamos de la participación popular en la construcción de su propio destino", agrega Dugarte.
Continua exponiendo el docente, que en medio de los constantes llamados presidenciales acerca del control de precios, estos no se cumplen en el estado, y mucho menos se colocan grandes listados de precios tipo afiches en los establecimientos comerciales, para que el consumidor se entere de los precios reales, y se evite ser engañado por comerciantes inescrupulosos. También recuerda que ante la falta de un gobierno regional y municipal fuerte, en el resto de la región se repiten estos casos aun con mayor crudeza.
MERCAL “el karma” de los pobres
También hace mención del mal servicio de los centros MERCAL, en todo el estado Mérida, los cuales como el de Super MERCAL de Santa Mónica, en la capital del estado, permanecen sin el abastecimiento regular de carnes ,pollo, azúcar y leche, etc. Lo que si se ven son grandes colas de venezolanos humildes que asisten a diario con la esperanza de “palear” los problemas del alto costo de la comida.