07 de feberero de 2010.- Los
Coordinadores de UNETE, Benjamín Moreno y Reyes Ortiz, ambos
integrantes de las Mesas de Trabajo del PLAN SOCIALISTA GUAYANA
2009-2019, “alertaron sobre la conspiración que se cierne sobre este
plan, que es la única esperanza para rescatar las empresas básicas de
Guayana.”
“Señalaron los dirigentes sindicales que en el marco del modelo productivo propuesto en el Proyecto Nacional “Simón Bolívar”, se
planteó la necesidad de que las empresas del Hierro-Acero y del
Aluminio del Estado proyecten la nueva cultura del trabajo, dentro de
la sociedad socialista. Esto
hizo que el día 21 de mayo del año 2009, los trabajadores (as) le
planteáramos al Presidente de la República, Hugo Rafael Chávez Frías,
la necesidad de constituirse en equipos de trabajo para darle
viabilidad a dicho Proyecto, naciendo así, el Plan Guayana Socialista 2009-2019 impulsado por los trabajadores y trabajadoras guayaneses.”
“El
inicio de la construcción del Plan Guayana Socialista se caracterizó
por la unidad política y estratégica del Presidente de la República y
los trabajadores de Guayana, expresada en la nacionalización de las
empresas del sector briquetero, Tavsa y Cerámicas Carabobo, para poder
viabilizar la unificación de las empresas del sector hierro-acero y
aluminio mediante la unidad de sus procesos desde la extracción hasta
la transformación, así como, obligante conducción de las mismas por los
trabajadores y trabajadoras bajo la figura del Control Obrero.”
“Señalaron
que este proceso de liberación de la clase trabajadora se está
enfrentando contra la cultura de la dominación y la jerarquía,
expresada ésta en las siguientes contradicciones:
1. Mientras
en mayo se inició un diagnostico por procesos, viendo a las empresas
integradas en dos corporaciones, sin embargo, cada empresa solicitó
inversiones y presentó proyectos de manera aislada;
2. Mientras
el Ejecutivo da instrucciones para materializar el Proyecto Nacional
Simón Bolívar y ahora el Plan Guayana Socialista que se caracteriza por
la fusión de las empresas y su organización por procesos, cada empresa elaboró el presupuesto 2010, sin la participación de los trabajadores.
3. Mientras más de
600 trabajadores del aluminio, del hierro y acero nos reunimos todos
los fines de semana desde finales de mayo de 2009 para construir de
manera colectiva un plan para transformar las empresas, los directivos
actuales de las mismas, han asumido la misma conducta negadora, de los
directivos pasados, de la participación de los trabajadores e incluso
han obstaculizando el suministro de información y movilidad a los
trabajadores que forman parte de las mesas de trabajo para la
construcción y desarrollo del plan teniendo constancia de ello, los
ministros que participan en el mismo.
4. Mientras
los trabajadores hacen propuestas para la construcción del Plan Guayana
Socialista, planteando el fortalecimiento de la transformación de la
materia prima para ir rompiendo la dependencia e ir generando mayor
valor de uso; en las empresas Venalum, Alcasa y Ferrominera se firman
convenios de venta a futuro de hierro y aluminio primario con las
transnacionales Glencore y Nobel, por ejemplo. Por otro lado en Alcasa,
en el mes de diciembre se vendió un horno del proceso de laminación.
Asimismo, en Sidor se presentó un enfrentamiento con la dirección de la
empresa cuando se le solicitó el racionamiento de energía, esta
dirección pretendió paralizar la producción de cabilla para nuestro
pueblo y seguir produciendo planchones por compromisos ya adquiridos
con transnacionales; mientras a las empresas públicas de transformación
Alucasa, Cabelum, Rialca, Alunasa y Ceproca se les niega materia prima
para el funcionamiento a su capacidad instalada; en contraposición se
le garantiza el aluminio primario a la empresa privada CTA y SURAL a
pesar de tener deudas con el Estado, superiores al valor de los activos
de las mismas.”
“Estas
consideraciones y otras forman parte del Informe elaborado por los
integrantes de las Mesas del Plan Socialista Guayana 2009 que
entregaremos al Presidente de la República en sus manos esta misma
semana en Caracas, ya que hemos planteado esta situación ante todos los
órganos rectores del Programa y nadie nos da respuesta.”
“Mientras
tanto otros factores utilizan las Mesas para promoverse políticamente
cuando ni siquiera han asistido a las sesiones, y la oposición y la
derecha sindical utilizan la “crisis” de las empresas básicas, para
objetivos mediáticos y reformistas, sin hacer propuestas de solución.”
“Nosotros, que tenemos más de ocho meses trabajado, elaborando
discutiendo, no vamos a permitir que acaben con la posibilidad de este
Plan Socialista, que es la única esperanza para sacar nuestras empresas
a flote.” Culminaron los dirigentes de UNETE.