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Desde el Aló Presidente número 323 realizado en la Parroquia El Valle, el primer mandatario nacional emplazó al Alcalde Jorge Rodríguez para que detuviera la obra, darle otro fin, uno que beneficie a la comunidad entera, no al bolsillo de unos pocos. Y es que no podemos estar sino de acuerdo con el presidente, pues cualquiera que haya habitado en esa zona sabe, que el caos vehicular es pan de cada día desde hace como 20 años, al frente de la edificación queda un bingo, otro “mini” centro comercial, y ya se estaría edificando otro en todo el comienzo de la Av. Vollmer.
El tráfico no sólo conlleva a una mayor contaminación ambiental, convierte una zona donde todavía viven personas, en un infierno inhabitable, sobre todo para los menores.
Por supuesto, en nada de esto estaban pensando Gustavo Marturet (Mercantil Servicios Financieros) y Salomón Cohen Levy (Constructora Sambil, C.A.), cuando en 2005 firmaron el convenio para la construcción del Sambil “monstruo” La Candelaria.
Parte del plan de la Constructora Sambil era el de “atraer nuevamente” a esos comerciantes que viven en el oeste y no tenían otra opción sino irse al este. Ahora bien, esto a lo que suena es a que no quieren a los pata en el suelo del oeste visitando sus templos del consumo. Según palabras del mismo Cohen “Esa movilización va a generar una serie de patentes e impuestos que favorecerán a la municipalidad”.
Como habitante de la urbe, me niego a entender cómo es que cualquiera podría beneficiarse de otro centro comercial, si a juzgar por los vecinos vemos. Sin embargo, hubo un grupo de vecinos que hicieron su inversión en la obra, personas que adquirieron locales comerciales, familias, pequeños comerciantes, ellos ahora están solicitando una audiencia con la Jefa del Gobierno del Distrito Capital.
Aunque su motivación parece personal, pensemos por un momento que esta gente realmente está pensando en los beneficios del público, ya que según, el Centro Comercial pudiera generar más de 2 mil puestos de trabajo. En el Universal de hoy dicen haberse declarado en Asamblea Permanente.
Nuevamente podría plantearse la figura del “referendo consultivo” para verificar qué desean hacer los vecinos con esa edificación, esta es una propuesta peligrosa. En el últimas noticias de ayer se publicó que los vecinos entregarían 2 mil firmas respaldando la construcción del fulano centro comercial, pero en el Universal de hoy, los mismos vecinos afirman haber reunido 15 mil firmas, tan solo en enero de este año.
Esperamos que el gobierno de la capital se mantenga firme ante la decisión de que el Sambil no va, sin embargo, la paralización de la obra tampoco es buena, pero habría que transformar los planos internos de distribución de espacios, habría que negociar con los Cohen, para adaptar esta obra a un proyecto social para la zona, esto nos suena a una tarea para el Mopvi, esperemos que el Ministro Diosdado Cabello se de basto.
