Caracas. El presidente Hugo Chávez insistió
ayer en que no se siente satisfecho con la gestión del gobierno; por
ello anunció que la apretará las tuercas al tren ejecutivo.
"No
es por falta de recurso sino de voluntad política. No puede ser, a mí
me da vergüenza, me da pena", enfatizó ayer durante el programa
Aló Presi dente número 300, realizado en San José de Tiznados (Guá).
En conversación telefónica con el ministro de Energía y Petróleo, Rafael Ramírez, dijo estar cansado de las excusas.
"Ese
cuento yo lo he escuchado 100 veces. Yo no puedo seguir escuchando el
mismo cuento siempre. !Yo quiero resultados! (...) Hagamos lo que hay
que hacer", exigió.
A
Pdvsa
le pidió eliminar "esa vieja maña de sentirse como un suprapoder", e
hizo un llamado al organismo a coordinar acciones conjuntas con los
gobiernos regionales.
"No puede ser que Pdvsa contrate por
Caracas a una empresa y vayan a hacer una carretera y no le dice nada
al gobernador ni al alcalde ni se reúne; ¡eso no, Rafael Ramírez!
¡Vamos a terminar eso de una vez!", exigió.
Y ante las
reiteradas quejas por el mal estado de la vialidad de la entidad
guariqueña de los asistentes al programa, el presidente Chávez ordenó a
Ramírez "que se pare la exportación de asfalto" para la recuperación de
la vialidad del país.
"La ciudades de Estados Unidos están
asfaltadas con asfalto venezolano y aquí nuestros compañeros no tienen
carretera. Eso no puede ser", reclamó.
También giró ordenes para que se eliminen los peajes "injustificados", es decir, en aquellas zonas donde no hay vías alternas.
Esta
misma semana firmará el decreto para acabar con lo que considera un
abuso y restricción al libre tránsito, que establece la Constitución.
"Si
algún gobernador se niega, mando al Ejército a tumbar el peaje y que me
demanden", dijo, pues afirmó que el gobierno regional no puede estar
sobre el poder nacional.