Cualquier persona que tenga algo que ver con la agroindustria azucarera creerá que andamos por los meses de agosto o septiembre, cuando por lo general se agudiza los problemas de abastecimiento e importación de crudo, procurando el gobierno completar la deficiente producción de los centrales azucareros. Esto, dentro de la historia nacional con sus excepciones en muy pocas zafras, ha sido un fiel capitulo que vivimos los venezolanos desde el año 1974. Con la actual agravante que el proceso revolucionario, no termina de llegar a este sector, aun más diría, busca alejarse cada día más, a consecuencia de no emplear una fórmula parecida a la aplicada al sector eléctrico, que a pesar de ser orgánicamente mayor prácticamente ya está controlado. Dicha fórmula parecida, sería realizar mesas de trabajos en cayapa al problema, con la participación del gobierno, profesionales azucareros, técnicos de campo y fábrica, cañicultores e industriales, y en consecuencia aprobar y aplicar un sistema urgente, que impulse a la tan exprimida y “moribunda” industria, sostén para miles de puestos de trabajo.
Cuando opino que nos alejamos del problema, lamentablemente, es con razón como el dicho “del animal que es negro, por tener en la mano los pelos negros”. Esta razón, se basa fundamental en la actitud tomada por el Ministerio de Agricultura, que sin intentar alcanzar la solución con su personal interno como en cualquier otra parte del mundo, simplemente, ejecutando pequeños cambios; se desentiende y enreda más el problema, auxiliándose con los ministerios de Alimentación y Comercio.
Hoy, vemos otro aumento del azúcar que pasará de costar 2,86 Bs/kg, a 3,36 Bs para 0,900 Kgs, pero, realmente el precio será 3, 733; y por comodidad se cobrará 3,75 GLACIAS MINISTLO (EN CHINO). Este ajuste, a favor de los industriales y productores se convierte en un 23,73% del anterior precio y totaliza un 88,90% en menos de dos años, causa por lo cual un campesino pagará 806,25 bolívares al año, para alimentar a sus cinco familiares, en la “cuarta” pasaban hasta 20 años sin subir el precio del azúcar.
Lo triste, del aumento al precio es que dentro de poco habrá otra subida, aclarando igual que siempre, que la solución no es esa. Nos seguimos pareciendo a los EEUU en su sistema capitalista, que para estar bien con los poderes agroindustriales de cada estado, lo cual es su fin electoral, hace pagar a sus habitantes tres veces más el precio del azúcar, ojo, en cambio a nosotros nos interesa es el voto popular.
Otra noticia azucarera, es la ocupación de los centrales Santa Clara y Santa Elena, el primero por el supuesto deterioro llevado a cabo por años, que implica la baja capacidad de producción de 7.000 TCD, a 2.100 aproximado en los últimos años, y por no querer moler cañas de los yaracuyanos; el segundo por acaparamiento del producto e incumplimiento de las normas de distribución. Dice también la prensa que los dueños de estos dos centrales, no es UN SOLO DUEÑO el susodicho, están equivocados. Ayer, igual al Río Turbio, se informó que no produce, ni cumple con la distribución 60-40, y el gerente alega que la gaceta no especifica que debe cumplir a cada día la norma, tremenda excusa.
Entendamos señores Ministros, es un PLAN DIARIO, lo que se necesita para SUPERVISAR un central.
(*)Presidente Asoc. de Téc. e Ing. Azucareros de Venezuela (ATEINAV)
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