La odisea del pago de impuestos en el Municipio Libertador

Estimados camaradas socialistas, en el presente artículo quiero abordar, el que para mí es, el peor flagelo que existe en toda administración de un estado, es decir, en el manejo de la cosa pública y este no es otro que el “Burocratismo”. Este burocratismo es el culpable de la existencia, tanto, de la corruptela interna, al igual que la externa y la del mal funcionamiento, en un 90% de los casos, de los entes públicos, amen, de ser el principal Cáncer de corrosión de la imagen de un gobierno.

Les confieso que he querido hablar de este tema desde hace ya un tiempo, pero no encontraba la forma ideal para abordarlo, hasta que en estos días de finales del mes de enero de este nuevo año y como es costumbre en mi familia, me avoque al pago de los impuestos municipales de nuestra vivienda o mejor dicho, de la vivienda de mis padres, la cual ocupo en los actuales momentos y viendo todas las peripecias que tuve que realizar, a causa de una bendita planilla de pago, es que aproveche para poner un ejemplo claro del nefasto burocratismo, vivido en carne propia por este su humilde camarada, que tanto asola a la administración pública.

Me voy a referir en específico al pago del “Derecho de Frente”, pago este que se debe realizar de manera anual y si se realiza al comienzo del año, el ente municipal les realiza un descuento por pronto pago, pues bien, con todos los documentos en mis manos y siendo que vivimos en la parroquia El Paraíso, me dirigí a la oficina de la alcaldía con sede en la Av. San Martin, en el Centro Comercial Los Molinos, ya que es ahí, donde lo habíamos cancelado en los últimos años y aquí comenzó mi calvario, ya que al llegar me llevo la muy grata sorpresa de que no hay nadie haciendo cola, pero en lo que presento la planilla al funcionario de la taquilla me entero del porqué de aquella soledad y es que ahora el pago debe realizarse “EXCLUSIVAMENTE” en la sede de Glorieta, en la Av. Sur4, en Quinta Crespo.

Bueno, ante este problema tome el metro y me dirigí a la citada sede, se me indica en información que las taquillas están en mezzanina, ahí un joven me indica que debo hacer una cola de aproximadamente 20 personas, pero eso sí, sentados lo cual agradezco y hasta felicito, se me atiende muy diligentemente y en menos de 45 minutos tengo mi estado de cuenta, pero se me informa que debo cancelar en un banco y necesito una planilla especial y ahí NO LA VENDEN.

Bajo a P.B., donde esta una taquilla de pago y ahí, hay una cola bastante considerable, pero a la vez, hay colocado un cartel, muy visible, que dice que las planillas están AGOTADAS, en información me indican que en la Torre No.1 de los bloques del Silencio, frente a la plaza O’Leary, está la sede principal de recaudación y ya que me queda a unas cinco cuadras, aproximadamente, decido dirigirme a esa sede y cancelar de una vez el impuesto, el cual dicho sea de paso, sufrió un considerable aumento en relación al año pasado, pero siendo justos, por lo menos en el caso de nosotros, el monto me parece muy justo.

Al llegar a esta nueva sede me encuentro una pequeña cola, pero el vigilante, muy amablemente, me indica que ahí tampoco hay planillas, que me dirija a la sede que esta frente al Centro Comercial los Molinos, en la antigua sede de la Lotería de Caracas, para evitar tanto viaje, inquirí a mi amigo guardia si no podría comprar esta planilla en cualquier banco comercial público y este me informa que NO, solo en estas sedes municipales, pues bien, decidido a pagar el impuesto me volví a montar en el metro y me dirigí al que había sido originalmente mi punto de partida.

Nuevamente otra desagradable sorpresa, aquí TAMPOCO había planillas, informándome que el único sitio que las tiene a disposición se encuentra en la Av. Urdaneta, a altura del edificio de Seguros la Seguridad, pero como ya se habían hecho las doce, decidí encaminarme a mi casa para almorzar y dejar de esa manera las gestiones para el día siguiente.

Al llegar a mi casa y contarles a mis padres, dos viejecitos de 78 y 75 años respectivamente, la odisea que acababa de vivir y percatándose mi madre que el descuento que hace la alcaldía por el pronto pago era solo de 30 BsF., esta me sugirió olvidarnos del pago y cancelar al final del año, total el descuento no era la gran cosa y no era justo que para cumplir con un deber ciudadano uno tuviese que pasar por todas estas peripecias.

Para mi suerte, mi compadre Alejo vino a almorzar ese día y me comento que él conocía un gestor, familia de su novia, reservándose el nombre, ya que sabe muy bien mi forma de ser y seguramente lo hubiese denunciado, que se encargaba de esos trámites y que seguro como yo ya tenía todo listo, el si me conseguía una planilla. Yo, en mi ingenuidad, que he de reconocer que ya es casi supina, le informe a mi compadre que lo de la planilla era muy difícil, ya que realmente estaba agotada en todos lados, pero cual sería mi sorpresa, con una sola llamada a este señor apareció en menos de una hora la planilla en mi mano, con lo cual me pude dirigir a la taquilla de las torres del silencio y en menos de 15 minutos cumplir con mi deber ciudadano.

Ahora bien, hagamos y ya para finalizar, un pequeño análisis de esta pequeña odisea que me tocó vivir, para cumplir con el pago de los impuestos municipales, y lo voy a hacer de forma esquematizada, para darle más claridad y énfasis al asunto, es así que a saber tenemos:

1. Primer Error: centralizar todo el pago de los impuestos en una sola sede, en este caso la central, ya que si bien esto obedece a una teoría de mayor seguridad, no es menos cierto que con la tecnología de la automatización esto ya es obsoleto y de ahí, que centralizar todo en una sola sede traiga como consecuencia primaria, volver engorroso un proceso que debe ser lo más fluido posible y evitar de ese modo, la eterna viveza criolla que tanto nos obliga a evitar colas con el uso de gestores.

2. Segundo Error: en este teje maneje en el que me desenvolví, me entere que una empresa Argentina se había hecho con los derechos del manejo de los cobros de los impuestos municipales y dijo yo, como carrizo vamos a fomentar el desarrollo endógeno de nuestras cooperativas, si para algo tan relativamente sencillo y a la vez importante, como es el cobro de NUESTROS IMPUESTOS tenemos que contratar a gente foránea.

3. Tercer Error: en la misma taquilla donde se realiza el trámite para la obtención de estado de cuenta del derecho de frente, deben vender la planilla para el pago de ese impuesto y si lo que se quiere es evitar el cobro de dinero por taquillas comunes, pues bien, deben colocar una taquilla donde se tenga a la venta, permanente, todo el papeleo necesario para el pago de impuestos.

4. Cuarto Error: esta planilla debe ser de fácil obtención, es decir, debe estar a la venta en TODOS los bancos, tanto públicos, como privados, que actúan en nuestra bella patria.

5. Quinto Error: se debe tener un monitoreo constante de las existencias de estas planillas, ya que si recordaran, mi madre ya no quería pagar el impuesto y estoy seguro que si ella fuese la que hubiese hecho el trámite, a estas alturas no habríamos pagado aun este impuesto.

6. Sexto Error: estas planillas si bien son pagas, es decir, cuestan 2 BsF., no es menos cierto que solo se deberían vender una por tramite y antes de venderla, la persona encargada de expenderla debería verificar, si realmente, la persona que la quiere adquirir va a realizar un trámite de pago, de esa manera se evita el agotamiento injustificado de la papelería y a la vez, le ponemos un coto a ese karma de la administración pública que resultan los gestores.

Estimados camaradas, el impuesto municipal es un DEBER y por ende, el ciudadano común es muy renuente a pagarlo y si encima, se lo hacemos engorroso y difícil, entonces siempre estaremos en la eterna necesidad de hacer operativos y colocar onerosas multas, para obligar al ciudadano a cumplir con sus deberes, pero, si por el contrario, todo lo referente a estos pagos se hace de manera fluida, clara, expedita, entonces se lograra que más del 85% de la ciudadanía, a motus propio, page sus impuestos, cumpla con sus deberes ciudadanos y así, solo habrá que perseguir y meter en cintura a un grupito de eternos vivos, que aunque Ud. valla a su cama a cobrarles NO les gusta pagar, pero como ya he dicho, sería una minúscula minoría.

El Burocratismo mata a un gobierno, así que señores administradores de la cosa pública MOSCA, A TRABAJAR DURO Y BIEN.


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