A pesar de que no estaba
equivocado, Galileo fue obligado por “El Santo Oficio” a retractarse
de su teoría Heliocéntrica. Dicen que el castigo se debió más
a sus posiciones con respecto a la Iglesia que a elementos de carácter
científico. “Eppur si muove” aseguran que dijo en voz baja, luego
del veredicto. Igual fue confinado.
Este introito no es para
hablar de las hienas con rosario de la Conferencia Episcopal Venezolana.
Se trata solo de un ejemplo de cómo las instituciones decadentes ven
en las ideas nuevas un ataque a su poder y usan sus dogmas para refutar
cualquier cosa que les mueva el piso. Pero no es preciso que una institución
o grupo con poder date de siglos para ello. El simple hecho de obtenerlo
trae consigo la aparición de sus “inquisidores”
Por acá leí el artículo
“Cual poder buscamos” de William Izarra y allí nos habla de un
dilema crucial para el avance revolucionario. No se si su escrito esté
motivado por pensamientos comunes pero creo que la lucha por la transferencia
de poder al Pueblo es en estos momentos un elemento que todos consideramos
fundamental en dicho avance.
Siempre me pregunto ¿por
qué ha dejado de impulsarse? Tal vez también coincidimos en que las
Misiones fueron y son claves para el proceso y representan el aliento
vital para la marcha, pero los episodios casi semestrales de brincadas
de talanquera y las pugnas medievales para afianzar feudos y comarcas
indican que se ha tornado importante y urgente profundizar en el aspecto
ideológico.
Constantemente decimos
que la Revolución expele a los falsos revolucionarios, que tarde o
temprano salen a la luz las intrigas de la quinta columna. Hablamos
de eso como si se tratara de un favorable sino sobre el cual ciframos
las esperanzas de un país socialista. Además los hechos de la historia
nacional reciente nos inducen a creer que siempre seremos vencedores
ante los ataques del enemigo.
Dejamos demasiadas cosas
en hombros de muy pocos y la única manera de cambiar eso es mediante
el ejercicio de la ética y la moral socialista en las escuelas de formación
ideológica. El proceso revolucionario se irá anquilosando cada día
si no revertimos esta “osteoporosis doctrinaria” en cuyas oquedades
se incuban las larvas de la quinta columna, se prostituyen las autoridades
elegidas por el Pueblo y germinan las ambiciones personales de licántropos
vestidos de Caperucita roja rojita.
Desde las viejas estructuras
de poder se auscultan estas debilidades y se inoculan los venenos capitalistas
para desatar los deseos materiales en nuestras filas, mientras se olvidan
las necesidades seculares del colectivo. “La teoría heliocéntrica”
que nos ocupa, trata de los mecanismos para la educación ideológica
de los nuevos tiempos, la preparación del nuevo hombre y en definitiva
para el cambio cultural que nos permitirá salvar al Planeta del desastre
imperialista. Sabemos muy bien que la mixtura de ideologías contrapuestas
indefectiblemente acaba por imponer la más fuerte sobre la más débil
y que nuestras debilidades darán término al proceso y a las
personas que lo activan. Resulta así impostergable la ejecución
de un plan para establecer dichas escuelas. Más, con el opio mediático
en cada esquina.
A pesar de que esas viejas
estructuras y los conversos se oponen a la transferencia de poder al
Pueblo, a despecho de la jauría pitiyanqui que denigra de los movimientos
populares y aun traicionados por quienes tuvieron el sagrado deber de
impulsar esta política, decimos: pero el camino es aquel, el de la
transformación del entorno a través de la gestión comunitaria, el
de la profundización del proceso revolucionario mediante la calidad
ética y moral del ciudadano socialista. No podemos retractarnos ante
quienes pretenden mantener su poder fundamentado en neo coloniaje imperial.
Los comisionados de Ideología
y Política de los Batallones tenemos un papel en ese sentido y propongo
desde esta tribuna que se den las discusiones y la preparación de los
detalles programáticos para iniciar una verdadera formación de cuadros
desde las células fundamentales del PSUV.
Dejemos a un lado los
prolegómenos de quienes ven en cada solución un problema, ignoremos
los atajos políticos manipulados por falsos líderes de izquierda
y creemos Las Escuelas de Formación Ideológica.
pladel@cantv.net