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Con la nueva Ley que se aprobó en la A.N. todo se va a resolver. Hasta ahora no he visto sino un ejercito de nuevos funcionarios del CTVTTT desde las 6:00 am hasta las siete u ocho de la noche bregando en avenidas obscuras y sin mayor protección que una franja iridiscente en sus vestimentas. Dejando el alma y sin poder acceder a educar a los “licenciados” para que entiendan que el socialismo se practica al volante siendo eficiente y generoso con el movimiento indetenible en le que deben de rodar los vehículos automotores.
Cuanto los aprecio (a los fiscales), ruego a la Divina Providencia y Corte de Ángeles que los protejan de no caer en las redes de la matraca tan practicada en la cuarta y persistente en la quinta.
Hasta ahora no he visto ninguna intención de las Instituciones, llámense: INTTT; LOPNA; Defensoría del Pueblo; Ministerio Público; de Salud; Interior y Justicia con los Poderes Populares por delante, en la participación activa en decisiones que deben de adelantarse para poder estar a la altura de un sistema punitivo (multas) que pueda ser respetado por los usuarios de las vías públicas de circulación, (calles, avenidas, autopistas, caminos, trochas, etc.). Cuando me refiero a estas instituciones es por que de alguna manera se nos volvió un monstruo de mil cabezas el asunto del tránsito. Solo con recorrer cualquier trayecto y encontrarse con sorpresitas: Canal izquierdo de la autopista, vía de movimiento a velocidad máxima donde se detienen los “licenciados” a efectuar actividades no contempladas en las normativas y obstaculizando la libre circulación. (Cuando digo velocidad máxima es la que lleva el que va delante de uno), con vendedores de café, de periódicos además de venta de accesorios. Otra sorpresita: Para que no se metan los vivos a pasar por el hombrillo el cual es únicamente para el adelantamiento de vehículos de emergencia o estacionarse accidentalmente y no estorbar en los canales de circulación regulares, nos encontramos que están poniendo “conos” como para que se advierta que por ahí no se adelanta ni circula. No se entiende quién es más arbitrario si las “autoridades” o los “licenciados”. Cuando vemos a funcionarios en motocicletas sin el obligatorio casco de seguridad o con niños muy pequeños encima del tanque de gasolina o apurruñados con el parrillero y a cien por las autopistas y por calles y avenidas sorteando toda clase de obstáculos. Nos da grima… Es una irresponsabilidad inexcusable. Que decir de la “antiseguridad” de los vidrios ahumados que ocultan al presunto delincuente que conduce y no permite ver que pasa delante del vehículo que llevamos delante del nuestro y por lo tanto aumentar el riesgo de colisionar. Los espacios públicos son “públicos” y estamos todos sujetos al escrutinio de los demás por razones obvias…
Estamos “orinando fuera del perol” ya que vamos a darle mil razones a los licenciados para que “negocien” su comportamiento trasgresor con cualquier funcionario y a decir verdad no vamos a encauzar por los límites legales lo que debe ser un desempeño eficiente de una actividad técnica a la que todos tenemos derecho pero que hay que demostrar la pericia y el respeto que merece accionar toda máquina fija o móvil. Los parámetros de seguridad industrial son ampliamente solapados por los usuarios y somos víctimas de nuestra propia conducta caótica. Los vehículos de transporte público sobrecargados con las puertas abiertas y recogiendo/bajando pasajeros en cualquier canal y lugar sin acatar los reglamentos del servicio “público” que prestan. Los de carga sin los parachoques a la altura reglamentaria causando decapitaciones y mutilaciones en muchos accidentes y a velocidades de espanto, más de 120 Kms/h.
Donde está la autoridad verdadera, instruyendo expedientes que sean orgánicos y que tengan seguimiento. Los vehículos con más de 25 años que son un peligro circulando por la fatiga de materiales y la contaminación del aire que muchos crean.
Tenemos por delante el reto de advertir como tema de opinión pública la educación vial pero sustentada en el rescate de la regularización del acceso al derecho a circular con los estándares que responden al diseño de los vehículos que son basados en normas de seguridad mundiales y que a la medida que se exija su aplicación a los “licenciados” serán directamente proporcionales en la reducción de los odiosos accidente de tránsito y socializaremos esta actividad a la cual estamos respondiendo como en el oscurantismo, encomendándole nuestras almas a las virgencitas “plis” y no asumiendo que dependen de la virtud extraordinaria de que estamos vivos para hacernos y hacerle la vida mejor a nuestros semejantes esforzándonos por simplemente ser menos egoístas al volante.
Feliz desempeño, conductores uníos y jamás serán multados…
gonzibri@cantv.net
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